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Marruecos: el desafío del potente terremoto

Marruecos enfrenta unido, entre tradición y modernidad, la situación generada por el terremoto que ocurrió el 8 de septiembre pasado.

Por Pascal Drouhaud
Politólogo, presidente LATFRAN

El 8 de septiembre de 2023, a las 23:11 de la noche, un terremoto de magnitud de 6.8 en la escala de Richter sacudió varias provincias en el centro de Marruecos: Al Haouz, Tarudant, Chichaua, Uarzazate, Azilal y Marrakech fueron impactados. El balance de las víctimas establecido al 15 de septiembre pasado hizo referencia a 2,946 muertos, 5,674 personas heridas.
Desde entonces, la prioridad ha sido enfocada sobre las víctimas todavía aprisionadas entre las estructuras destruidas. Difíciles de acceso, los pueblos arruinados en las montañas del Alto Atlas concentran los esfuerzos del conjunto de las fuerzas puestas a disposición: las grandes ciudades como Marrakech se benefician de las instalaciones y de un acceso inmediato. Es más difícil en las montañas donde desde el 9 de septiembre pasado. Bienes de primera necesidad fueron enviados con camiones, a través de las rutas montañeras. Las fuerzas armadas reales, la protección civil, bomberos, autoridades locales, están movilizados. Los centros regionales de transfusión de sangre hicieron un llamado a la población que está respondiendo.
Un esfuerzo de solidaridad nacional se organizó desde entonces. Se siente en la opinión publica. La prensa marroquí participa de la movilización nacional : Renacer", "Unidos", "Su Majestad el Rey preside una reunión de trabajo". Tantos títulos que acompañan las acciones del Estado y la solidaridad de un pueblo que enfrenta con el sentido de una fidelidad a su país. Este "orgullo nacional" lleva sobre todos los aspectos de la catástrofe, que fuese físico, el ámbito social, lo económico. No se debe olvidar lo arquitectural y lo cultural.
Esta reacción positiva es muy importante. Apareció en el interior de Marruecos. Lo es en la relación con las comunidades marroquíes en el exterior y países aliados. Desde el primer instante, Marruecos quiso afirmar que asumía el mismo la administración de la crisis. Por cierto, esta reacción permite recordar que Marruecos es la quinta economía del continente africano con un PIB de 138.8 mil millones de dólares en 2022. Marruecos despliega una diplomacia global con una voluntad : consolidar su posición de país emergente, apareciendo como una puerta privilegiada de entrada hacia el continente africano. Puente de culturas por una posición geográfica que lo pone a 12 kilómetros de Europa por el estrecho de Gibraltar, país de África del norte abriéndose hace un sur africano del Sahara, esta construido a través de la monarquía.
El Rey Mohammed VI sucedió a Hassan II, su padre, el 23 de julio de 1999. Su reinado vio a Marruecos acelerar una política de equipos en infraestructuras: el tren a gran velocidad de Tánger hasta Kenitra tiene como ambición el horizonte 2030 con una ruta de 1500 kilómetros. Con una población de 37 millones de habitantes, puede contar sobre polos urbanos como Casablanca.
El turismo entra por 7% en el PIB del país, en el cual la agricultura representa 17.1%, la industria 31.6% y los servicios (con turismo) 51.4%. La monarquía es centralizada: el Rey une poderes ejecutivos tanto como religiosos, siendo Comendador de los creyentes. Y por cierto, tres temas son sagrados en Marruecos: la monarquía, el tema del Sahara Occidental, esencial en término de identidad y posicionamiento internacional tanto como la religión. Estas realidades son esenciales para poder entender el alma de este país que enfrenta la catástrofe del 8 de septiembre pasado.
En la era digital, la afluencia de imágenes en las redes sociales aceleró un movimiento de solidaridad desde el exterior. Tema muy sensible, poniendo los marroquíes "flor de piel", como bien dicen. El manejo nacional de la ayuda y de la reconstrucción es importante tanto en termino de cohesión interna, como de su proyección estratégica en el exterior.
Marruecos guarda una memoria dolorosa de los terremotos de febrero de 1960 en Agadir (12,000 muertos), en 2004 en la provincia de Al Hoceima (628 muertos). Por cierto África del Norte está impactada por una actividad sísmica con la presencia de las placas tectónicas africanas y eurasiática. Cada ano, África se acerca de Europa e 6 milímetros. El 8 de septiembre pasado, el temblor impacto una población en las montañas del Alto Atlas, que vive en llanuras ricas y contando con sedimentos. Al nivel geológico, estos amplifican los temblores mientras las montañas son propensas a deslizamientos de tierra. A las 23:11 de a tarde, en los pueblos la mayoría de las personas estaban dormidas. En la ciudades, muchos estaban todavía disfrutando de una verano que perdura. En los centros históricos, las calles son estrechas, dificultando la salida de las personas atrapadas. Tantos factores que agravaron la situación.
Desde entonces, el Rey presidió reuniones de trabajo dedicadas a la activación de programas de urgencia para el realojamiento de las víctimas y para el cuidado económico de los afectados. Mohammed VI ha sido en el centro hospitalario de Marrakech, donde dio de su sangre. "Ordenando" el 15 de septiembre pasado "lanzar un programa ambicioso para la reconstrucción y la puesta a nivel de las regiones impactadas", que fuese tanto en el reforzamiento de las infraestructuras y de la calidad de los servicios públicos", esta transmitiendo orientaciones esenciales para el país tanto como un mensaje claro: Marruecos enfrenta unido, entre tradición y modernidad, la situación generada por el terremoto que ocurrió el 8 de septiembre pasado.

Politólogo francés y especialistas en temas internacionales

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