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El que sabe, sabe

La experiencia y el conocimiento específico pueden marcar la diferencia en situaciones complejas y son invaluables en el mundo empresarial.

Por Ricardo Panzacchi
Administrador de empresas

Este fin de año, tuve la oportunidad de participar en varias reuniones sociales muy diversas, compartiendo momentos con amigos empresarios, técnicos, profesionales y otros con amplia experiencia en sus respectivos campos. 

En una de estas reuniones, surgió un interesante tema, la percepción de que los jóvenes de hoy tienen un conocimiento considerable sobre tecnología, redes sociales e innovación, y,además, no demandan salarios altos en comparación con aquellos empleados con más experiencia laboral en las empresas.

Esta conversación generó diversos puntos de vista, por lo que decidí posteriormente dialogar con varias personas, tanto empresarios como empleados, para obtener una comprensión más completa y emitir un juicio más informado.

Lo que pude analizar de estas conversaciones es que la realidad no es simplemente blanco o negro. Específicamente en el ámbito empresarial, los empleadores no deben evaluar atraer talento joven en tecnología, únicamente por su atractivo costo aparentemente más bajo, ya que esto podría generar un ahorro significativo a corto plazo.

Desde mi perspectiva, basada en una experiencia laboral de casi 40 años, considero que estos ahorros inmediatos pueden transformarse en gastos considerables en el futuro. Esto se debe a los errores inherentes al proceso natural de aprendizaje que experimentan los jóvenes o cualquier persona al reemplazar a empleados con salarios más elevados y mayor experiencia en el puesto.

En el contexto empresarial, la decisión de contratar talento joven en tecnología basándose únicamente en la percepción de costos más bajos podría resultar desfavorable a largo plazo. Contratar a jóvenes con salarios iniciales más bajos implica un período de aprendizaje que, aunque inicialmente pueda parecer una inversión menor, conlleva costos significativos en términos de tiempo y recursos. La aparente ventaja económica al inicio se ve contrarrestada por la falta de conocimiento sobre el puesto e intimidades de la empresa por parte de estos nuevos empleados.

Al evaluar la estrategia de mi amigo empresario de ahorro a corto plazo, esta se convierte en una potencial fuente de pérdidas futuras por varias razones y no solo por ser jóvenes, si no, por la insatisfacción de clientes y por un desempeño más bajo a lo acostumbrado. 

Es imperativo que los líderes empresariales no solo evalúen los costos inmediatos, sino también valoren la calidad y eficiencia derivadas de la experiencia acumulada en la toma de decisiones y la ejecución de tareas críticas dentro de la empresa. Aunque estoy convencido de que los jóvenes tienen un gran potencial para contribuir significativamente a las empresas, es crucial que estas muestren paciencia en el proceso de adaptación de los jóvenes al entorno corporativo.

Permítanme compartir una historia que ejemplifica la importancia de la experiencia y el conocimiento práctico:

El 31 de diciembre, un Ingenio de Caña de Azúcar se paralizó completamente en medio de la zafra de caña, la maquinaria en su conjunto es una estructura complicada, perdiendo miles de dólares por hora.

Todas las empresas que brindan servicio a los ingenios estaban cerradas ese día y no podían acudir para solucionar el problema. El Chele Juan, capataz del ingenio, informó al Jefe de mantenimiento que Goyo, un campesino de la zona, podría repararlo, ya que Goyo estuvo presente durante la construcción y equipamiento del ingenio.

Cuando Goyo llegó, examinó todas las áreas y partes de la maquinaria, luego tomó su martillo y dio un solo golpe en un lugar específico, logrando que toda la maquinaria volviera a funcionar. El jefe de mantenimiento del ingenio, complacido, preguntó al hombre sencillo cuánto sería su emolumento. Goyo informó que serían $25,000.00, el costo de su trabajo. Sorprendido, el jefe de mantenimiento pidió una factura detallada, y el campesino con gusto cumplió con la solicitud:

• Visita al ingenio para evaluar el problema de paro de la maquinaria: $1.00.

• Localizar exactamente dónde estaba el problema, saber qué se tenía que hacer y dar un golpe con el martillo en el lugar preciso para que la maquinaria arrancara: $24,999.00.

La experiencia y el conocimiento específico pueden marcar la diferencia en situaciones complejas y son invaluables en el mundo empresarial. La historia destaca cómo el valor de la experiencia puede superar la aparente eficiencia económica a corto plazo, recordándonos la importancia de reconocer y valorar la sabiduría adquirida a través de la práctica y la interacción directa con el entorno.

La moraleja de esta historia es clara:

El que Sabe, Sabe.

Ricardo Panzacchi

rpanzacchi@ezybeez.com

McCoy College of Business

Texas State University

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Empresas Gestión Empresarial Opinión

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