Especial Mundial 2026 Lluvias Hospital Rosales Empleos El Salvador Viviendas El Salvador Centro Histórico

Banner versión desktop Banner versión móvil

El viaje de Ale Costa, de la televisión tradicional a conquistar las redes y el café de especialidad

Tras consolidar su carrera lejos de la televisión tradicional, Ale Costa expone cómo logró transformar su marca personal hacia el entorno digital y el negocio del café de especialidad.

Avatar del autor
0:00
Escuchar artículo
Resumen del artículo:

Ale Costa, exconductora de la televisión salvadoreña por más de una década, consolidó su evolución profesional lejos de las pantallas tradicionales. Tras retirarse de la televisión en 2022, transformó su marca personal enfocándose de lleno en el entorno digital como fashion vlogger y creadora de contenido. Su faceta empresarial más sólida es Costa Piedra, una marca de café de especialidad desarrollada junto a socios locales. Con este proyecto, busca promover la cultura cafetalera salvadoreña integrando la innovación, destacando el uso de un robot autónomo (Barista Bot) en el Centro Histórico de San Salvador.

Por años, Ale Costa fue uno de los rostros juveniles más conocidos de la televisión salvadoreña. Su paso por programas juveniles, espacios de entretenimiento, radio y televisión le permitió construir una audiencia que la acompañó en distintas etapas de su vida

Sin embargo, detrás de las cámaras comenzaba a gestarse una transformación que la llevaría a explorar nuevos caminos. Actualmente, Costa es reconocida como fashion vlogger, creadora de contenido y empresaria.

Su nombre suele asociarse a la moda, el emprendimiento y el estilo de vida, pero en los últimos años ha sumado una faceta que pocos habrían imaginado cuando la veían en la pantalla chica: el mundo del café de especialidad.

Ale Costa pasó de ser una figura de la televisión salvadoreña a consolidar su marca personal como fashion vlogger y empresaria. Fotografía/ Lissette Monterrosa
Ale Costa pasó de ser una figura de la televisión salvadoreña a consolidar su marca personal como fashion vlogger y empresaria. Fotografía/ Lissette Monterrosa

Una carrera que comenzó frente a las cámaras

La historia de Ale en los medios inició de manera inesperada. Mientras estudiaba Comunicaciones y atravesaba la experiencia de ser madre joven, llegó a un casting para Canal 33 que terminó cambiando el rumbo de su vida profesional.

Aunque asegura que nunca soñó específicamente con convertirse en presentadora de televisión, desde pequeña disfrutaba imitar a conductoras de programas de entretenimiento y moda frente al espejo. Esa curiosidad terminó convirtiéndose en una carrera de más de una década en televisión y radio.

Durante esos años participó en proyectos como Buena Onda, la sección de espectáculos de Teleprensa y programas radiales en Exa FM. También formó parte de De Mujer a Mujer, espacio que le permitió acercarse a temas relacionados con el empoderamiento femenino, la salud y el desarrollo profesional de las mujeres.

Al recordar esa etapa, la describe con tres palabras: “retadora”, “caótica” y “espontánea”. Una época marcada por jornadas extensas entre la universidad, los medios de comunicación y la maternidad.

La creadora de contenido asegura que la autenticidad, la disciplina y la constancia han sido claves para construir su carrera dentro y fuera de las redes sociales.
La creadora de contenido asegura que la autenticidad, la disciplina y la constancia han sido claves para construir su carrera dentro y fuera de las redes sociales. Fotografía/ Lissette Monterrosa

De la televisión a las redes sociales

Mientras desarrollaba su carrera en medios tradicionales, las redes sociales comenzaban a ganar protagonismo. Instagram se convirtió en una plataforma donde Ale compartía contenido relacionado con moda y estilo personal, un tema que, según cuenta, siempre formó parte de su identidad.

La moda no fue una elección estratégica, sino una pasión que la ha acompañado desde la infancia. Con el tiempo, ese interés evolucionó hasta convertirse en el eje principal de su marca personal.

Un punto de inflexión llegó cuando participó en un viaje internacional organizado por una marca global de belleza. Allí conoció a creadoras de contenido de otros países que ya habían profesionalizado su trabajo digital. Fue entonces cuando entendió que las redes sociales podían convertirse en un negocio estructurado y sostenible.

La decisión definitiva llegó en 2022, cuando renunció a la televisión para dedicarse por completo a sus propios proyectos. La transición no fue inmediata ni sencilla.

Antes de encontrar estabilidad, experimentó con distintos emprendimientos, desde macetas decorativas hasta una marca de ropa infantil. Algunas iniciativas no prosperaron y otras le dejaron valiosas lecciones sobre el mundo empresarial.

Costa Piedra: una nueva apuesta

Entre todos los proyectos que ha impulsado, hay uno que ocupa un lugar especial: Costa Piedra. La marca de café de especialidad nació junto a sus socios José Guillén, productor cafetalero, y Alejandro Rodríguez, encargado del área financiera y logística.

El objetivo va más allá de comercializar café: busca promover la cultura salvadoreña a través de un producto que forma parte de la identidad nacional.

Para asumir el reto, Ale decidió prepararse. Cursó estudios de barismo y profundizó en temas relacionados con la historia del café, procesos de producción, variedades y métodos de preparación.

“Solo sabía que me gustaba el café, pero entendí que eso no era suficiente para liderar una marca”, explicó durante su participación en el podcast Sin Agenda.

Uno de los proyectos más llamativos de Costa Piedra es el Barista Bot, un robot autónomo que prepara bebidas con café de especialidad y que se ha convertido en una de las principales atracciones de la Plaza Universitaria, en el Centro Histórico de San Salvador. La propuesta combina innovación tecnológica con tradición cafetalera, dos conceptos que la empresaria considera fundamentales para el crecimiento de la marca.

Además de su faceta en la moda y el lifestyle, Ale Costa impulsa Costa Piedra, una marca de café de especialidad que busca promover la cultura salvadoreña a través de la innovación. Fotografía/ Lissette Monterrosa
Además de su faceta en la moda y el lifestyle, Ale Costa impulsa Costa Piedra, una marca de café de especialidad que busca promover la cultura salvadoreña a través de la innovación. Fotografía/ Lissette Monterrosa

Las claves que le han funcionado a Ale Costa para construir su marca personal

Aunque sus negocios se han diversificado, Ale mantiene una línea clara en todos sus proyectos: la autenticidad.

Para quienes desean abrirse camino en las redes sociales, asegura que la clave está en la constancia, la disciplina y la coherencia con los propios valores. También insiste en que el éxito no llega de la noche a la mañana y que detrás de cada logro existen años de trabajo silencioso.

Su historia es la de una mujer que ha sabido reinventarse sin abandonar las pasiones que la acompañaron desde joven. De las cámaras de televisión a los negocios digitales, y de la moda al café de especialidad, Ale Costa continúa construyendo una marca personal que evoluciona junto con sus intereses y proyectos.

Y aunque hoy se define como empresaria, creadora de contenido y amante del café, mantiene intacta la filosofía que la ha guiado desde sus inicios: atreverse, incluso cuando existe miedo.

Tras más de una década en televisión y radio, Ale Costa decidió reinventarse y apostar por proyectos propios dentro del mundo digital y empresarial. Fotografía/ Lissette Monterrosa