El viaje de Ale Costa, de la televisión tradicional a conquistar las redes y el café de especialidad
Tras consolidar su carrera lejos de la televisión tradicional, Ale Costa expone cómo logró transformar su marca personal hacia el entorno digital y el negocio del café de especialidad.
Por años, Ale Costa fue uno de los rostros juveniles más conocidos de la televisión salvadoreña. Su paso por programas juveniles, espacios de entretenimiento, radio y televisión le permitió construir una audiencia que la acompañó en distintas etapas de su vida
Sin embargo, detrás de las cámaras comenzaba a gestarse una transformación que la llevaría a explorar nuevos caminos. Actualmente, Costa es reconocida como fashion vlogger, creadora de contenido y empresaria.
Su nombre suele asociarse a la moda, el emprendimiento y el estilo de vida, pero en los últimos años ha sumado una faceta que pocos habrían imaginado cuando la veían en la pantalla chica: el mundo del café de especialidad.

Una carrera que comenzó frente a las cámaras
La historia de Ale en los medios inició de manera inesperada. Mientras estudiaba Comunicaciones y atravesaba la experiencia de ser madre joven, llegó a un casting para Canal 33 que terminó cambiando el rumbo de su vida profesional.
Aunque asegura que nunca soñó específicamente con convertirse en presentadora de televisión, desde pequeña disfrutaba imitar a conductoras de programas de entretenimiento y moda frente al espejo. Esa curiosidad terminó convirtiéndose en una carrera de más de una década en televisión y radio.
Durante esos años participó en proyectos como Buena Onda, la sección de espectáculos de Teleprensa y programas radiales en Exa FM. También formó parte de De Mujer a Mujer, espacio que le permitió acercarse a temas relacionados con el empoderamiento femenino, la salud y el desarrollo profesional de las mujeres.
Al recordar esa etapa, la describe con tres palabras: “retadora”, “caótica” y “espontánea”. Una época marcada por jornadas extensas entre la universidad, los medios de comunicación y la maternidad.

De la televisión a las redes sociales
Mientras desarrollaba su carrera en medios tradicionales, las redes sociales comenzaban a ganar protagonismo. Instagram se convirtió en una plataforma donde Ale compartía contenido relacionado con moda y estilo personal, un tema que, según cuenta, siempre formó parte de su identidad.
La moda no fue una elección estratégica, sino una pasión que la ha acompañado desde la infancia. Con el tiempo, ese interés evolucionó hasta convertirse en el eje principal de su marca personal.
Un punto de inflexión llegó cuando participó en un viaje internacional organizado por una marca global de belleza. Allí conoció a creadoras de contenido de otros países que ya habían profesionalizado su trabajo digital. Fue entonces cuando entendió que las redes sociales podían convertirse en un negocio estructurado y sostenible.
La decisión definitiva llegó en 2022, cuando renunció a la televisión para dedicarse por completo a sus propios proyectos. La transición no fue inmediata ni sencilla.
Antes de encontrar estabilidad, experimentó con distintos emprendimientos, desde macetas decorativas hasta una marca de ropa infantil. Algunas iniciativas no prosperaron y otras le dejaron valiosas lecciones sobre el mundo empresarial.
Costa Piedra: una nueva apuesta
Entre todos los proyectos que ha impulsado, hay uno que ocupa un lugar especial: Costa Piedra. La marca de café de especialidad nació junto a sus socios José Guillén, productor cafetalero, y Alejandro Rodríguez, encargado del área financiera y logística.
El objetivo va más allá de comercializar café: busca promover la cultura salvadoreña a través de un producto que forma parte de la identidad nacional.
Para asumir el reto, Ale decidió prepararse. Cursó estudios de barismo y profundizó en temas relacionados con la historia del café, procesos de producción, variedades y métodos de preparación.
“Solo sabía que me gustaba el café, pero entendí que eso no era suficiente para liderar una marca”, explicó durante su participación en el podcast Sin Agenda.
Uno de los proyectos más llamativos de Costa Piedra es el Barista Bot, un robot autónomo que prepara bebidas con café de especialidad y que se ha convertido en una de las principales atracciones de la Plaza Universitaria, en el Centro Histórico de San Salvador. La propuesta combina innovación tecnológica con tradición cafetalera, dos conceptos que la empresaria considera fundamentales para el crecimiento de la marca.

Las claves que le han funcionado a Ale Costa para construir su marca personal
Aunque sus negocios se han diversificado, Ale mantiene una línea clara en todos sus proyectos: la autenticidad.
Para quienes desean abrirse camino en las redes sociales, asegura que la clave está en la constancia, la disciplina y la coherencia con los propios valores. También insiste en que el éxito no llega de la noche a la mañana y que detrás de cada logro existen años de trabajo silencioso.
Su historia es la de una mujer que ha sabido reinventarse sin abandonar las pasiones que la acompañaron desde joven. De las cámaras de televisión a los negocios digitales, y de la moda al café de especialidad, Ale Costa continúa construyendo una marca personal que evoluciona junto con sus intereses y proyectos.
Y aunque hoy se define como empresaria, creadora de contenido y amante del café, mantiene intacta la filosofía que la ha guiado desde sus inicios: atreverse, incluso cuando existe miedo.

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