Los tres puntos que debés saber sobre la reforma de pensiones prevista para 2027
Entre los ajustes que han estado bajo discusión figura un posible aumento gradual de la edad de jubilación. Te contamos los detalles
La reforma al sistema de pensiones que El Salvador deberá impulsar en 2027 vuelve a poner sobre la mesa cambios que podrían tener efectos directos para miles de trabajadores, principalmente para quienes todavía no han alcanzado la edad de jubilación.
El economista y expresidente del Banco Central de Reserva (BCR), Carlos Acevedo, explicó durante una entrevista en el programa Diana Verónica y Tony que el propósito principal de una nueva reforma no sería aumentar las pensiones, sino buscar que el sistema previsional pueda sostenerse financieramente en el tiempo.
“A estas alturas, difícilmente una reforma va a ser para mejorar las pensiones”, sostuvo Acevedo. Según explicó, el objetivo sería “tratar de garantizar la sostenibilidad financiera del sistema”.
Aunque todavía no se conoce una propuesta oficial que detalle todas las modificaciones, la discusión permite identificar al menos tres puntos que podrían resultar determinantes en una futura reforma.

1. La edad para jubilarse podría aumentar
Uno de los principales cambios que ha estado bajo discusión es un incremento en la edad de jubilación.
Expertos consultados anteriormente han señalado que entre los ajustes paramétricos discutidos en el marco de los compromisos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) figura la posibilidad de aumentar hasta en cinco años la edad de retiro.
Actualmente, la edad de jubilación es de 60 años para los hombres y 55 para las mujeres. Si eventualmente se aplicara un incremento de cinco años, pasaría a 65 años para los hombres y 60 para las mujeres.
Sin embargo, esas edades no han sido establecidas todavía mediante una nueva reforma, por lo que deberán conocerse los términos de la propuesta que finalmente presente el Gobierno.

2. Los cambios podrían aplicarse gradualmente
Otro aspecto relevante será la manera en que entren en vigencia las modificaciones. Acevedo considera que un eventual aumento en la edad de jubilación no debería aplicarse de inmediato a todos los trabajadores, especialmente a quienes se encuentran próximos a cumplir los requisitos actuales para retirarse.
“Lo que se recomienda cuando hay un ajuste de la edad de jubilación, por ejemplo, si se aumentará en cinco años, es que no sea de un solo, sino que sea gradual”, señaló.
El economista planteó como ejemplo aumentar progresivamente la edad de retiro hasta alcanzar el nuevo límite. Una transición de este tipo permitiría diferenciar entre quienes están cerca de jubilarse y aquellos trabajadores a quienes todavía les faltan varios años para alcanzar la edad requerida.
La forma en que se establezca esa transición será uno de los elementos a observar cuando se conozca el proyecto de reforma.

3. El objetivo sería sostener el sistema, no aumentar las pensiones
El tercer punto tiene que ver con el propósito financiero de los cambios. Según Acevedo, una nueva reforma previsional difícilmente estaría orientada a incrementar los montos que reciben los pensionados. El desafío estaría en garantizar que el sistema tenga capacidad financiera para cumplir sus obligaciones futuras.
“Si el sistema quiebra, ya no te paga tu pensión”, afirmó el economista al explicar por qué considera necesario recuperar la sostenibilidad del esquema previsional.
Esto implicaría que las modificaciones podrían concentrarse en parámetros que influyen en los ingresos, obligaciones y duración de los pagos del sistema, en lugar de priorizar nuevos incrementos de las prestaciones.

Una reforma vinculada al acuerdo con el FMI
El debate ocurre mientras El Salvador mantiene un acuerdo por $1,400 millones con el FMI bajo el Servicio Ampliado del Fondo (SAF).
La reforma previsional forma parte de los compromisos asociados al programa y su discusión ha sufrido retrasos frente al calendario contemplado inicialmente.
El FMI informó recientemente que alcanzó un acuerdo a nivel técnico para combinar dos revisiones pendientes, correspondientes a septiembre de 2025 y marzo de 2026. Entre los compromisos incluidos en el programa se encuentran asuntos relacionados con el sistema previsional y Bitcoin.
Tras ese acuerdo técnico, El Salvador podría acceder a un nuevo desembolso de hasta $140 millones, aunque el programa mantiene revisiones pendientes.
La fecha en que se conocerán los detalles de la reforma también ha generado discusión. Economistas y organizaciones vinculadas al tema previsional han relacionado su postergación con el calendario electoral de 2027.
La Mesa de Trabajo por una Pensión Digna ha estimado que los cambios podrían alcanzar a unos 600,000 trabajadores, mientras Acevedo calcula que la cantidad podría llegar hasta 800,000.
Por ahora, todavía falta conocer el proyecto que establecerá qué parámetros serán modificados y desde cuándo comenzarían a aplicarse.
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