Santa Ana 30oC   55% H San Salvador 30oC   55% H San Miguel 30oC   55% H Surf City 26oC   55% H
  mapa
EDH

Guerra en Irán Copa Presidente 2026 Calendario Mundial 2026 Conciertos en El Salvador Turismo en El Salvador

Banner versión desktop Banner versión móvil
Estudios científicos recientes analizan cómo el embarazo y el posparto provocan cambios estructurales y funcionales en el cerebro de la mujer que pueden durar varios años.

El cerebro de la mujer cambia más en la maternidad que en la adolescencia

Investigaciones recientes muestran que el cerebro femenino experimenta cambios profundos durante el embarazo y el posparto, incluso más dinámicos que en la adolescencia.

Avatar del autor

Por EFE
Publicado el 13 de marzo de 2026

 

TU RESUMEN

La maternidad provoca cambios profundos en el cerebro de la mujer, incluso más dinámicos que los que ocurren durante la adolescencia, según investigaciones de la neurocientífica Susana Carmona. Durante el embarazo se registran reducciones en el volumen de la sustancia gris que alcanzan un punto de inflexión alrededor del parto y luego se recuperan parcialmente, aunque no vuelven al estado previo. Estos cambios están asociados a un “boom” hormonal, especialmente de estrógenos, que modifica el funcionamiento cerebral y favorece el vínculo con el bebé. Los estudios sugieren que cuanto mayores son estas transformaciones, mejor se desarrolla la relación materno-filial y el proceso de adaptación a la maternidad.

El cerebro de la mujer atraviesa transformaciones profundas durante la maternidad, con cambios estructurales y funcionales que pueden ser más pronunciados que los que ocurren en la adolescencia. Así lo explica la neurocientífica Susana Carmona, directora del grupo de investigación Neuromaternal del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, en declaraciones recogidas por EFE.

Estos cambios abarcan todo el proceso de la maternidad —gestación, parto y posparto— y reflejan una adaptación biológica compleja que influye tanto en la estructura cerebral como en su funcionamiento. Según Carmona, las investigaciones recientes han permitido poner datos científicos a una experiencia que muchas mujeres ya reconocían en su vida cotidiana.

«Lo que hemos hecho es poner valores estadísticos robustos y sólidos a lo que todas las mamás sabíamos, que es que el embarazo y la maternidad nos cambian profundamente», explica la doctora en Neurociencia.

Cambios cerebrales durante el embarazo

La investigadora presentó estos hallazgos durante la conferencia inaugural del XIII Congreso Español de Lactancia Materna, celebrado recientemente en Sevilla. Sus estudios pioneros analizan cómo evoluciona la anatomía del cerebro femenino durante esta etapa, un campo que, según afirma, ha sido poco investigado hasta hace relativamente poco tiempo.

Carmona detalla que durante el embarazo se produce una reducción del volumen de la sustancia gris en determinadas áreas del cerebro. Este proceso alcanza un punto de inflexión alrededor del momento del parto y posteriormente muestra una ligera recuperación.

Sin embargo, los cambios no desaparecen completamente con el tiempo. La investigadora explica que el cerebro no vuelve exactamente a su estado previo al embarazo, sino que conserva parte de estas modificaciones durante años.

Investigaciones sobre neurociencia materna buscan comprender cómo las transformaciones cerebrales durante la maternidad influyen en el vínculo entre madre y bebé.
Investigaciones sobre neurociencia materna buscan comprender cómo las transformaciones cerebrales durante la maternidad influyen en el vínculo entre madre y bebé. / Shutterstock

El papel del “boom” hormonal

Uno de los factores clave detrás de estas transformaciones es el intenso cambio hormonal que acompaña al embarazo. Carmona describe este proceso como «un enorme ‘boom’ hormonal» que no solo afecta al sistema vascular e inmune, sino también al cerebro.

Según la experta, los niveles elevados de estrógenos durante esta etapa influyen en la forma y el funcionamiento del cerebro. Estos cambios, explica, pueden favorecer que la madre se sienta mejor emocionalmente y fortalezca el vínculo con su bebé.

«Igual que no le puedes pedir a una mujer que vuelva a ser como era antes de la adolescencia, no le puedes pedir a una mamá rápidamente que vuelva a ser la de antes una vez ha dado a luz porque físicamente, incluyendo su cerebro, ya no es la misma», afirma Carmona.

Cambios asociados al vínculo con el bebé

Las investigaciones también han explorado cómo estas transformaciones cerebrales se relacionan con el vínculo entre madre e hijo. Un estudio realizado con 127 mujeres analizó la evolución del cerebro antes, durante y después del embarazo.

El análisis incluyó además a madres que no habían gestado, como parejas homosexuales de mujeres que sí habían pasado por el embarazo. Este enfoque permitió comparar diferentes experiencias de maternidad y observar cómo se manifiestan los cambios en distintos contextos.

Los resultados sugieren una relación entre la magnitud de las transformaciones cerebrales y el desarrollo del vínculo materno.

«Cuanto más cambia el cerebro de una mujer durante el embarazo mejor se vincula con el bebé»

Susana Carmona, neurocientífica

Aunque estos estudios han permitido identificar modificaciones en la estructura y forma del cerebro, todavía quedan muchas preguntas abiertas sobre este fenómeno.

Un campo científico con mucho por investigar

Según la investigadora, el siguiente paso será profundizar en otras dimensiones del funcionamiento cerebral. Entre ellas se encuentran la conectividad entre regiones del cerebro, la actividad funcional y el flujo sanguíneo cerebral.

«Una vez constatado que se producen estos cambios en la estructura y la forma del cerebro, ahora queda por explorar otras métricas cerebrales, de conectividad, funcionalidad y flujo cerebral», explica Carmona. «Hay muchas más cosas por resolver», añade.

Este campo emergente busca comprender con mayor precisión cómo la maternidad influye en el cerebro femenino y qué implicaciones tiene para la salud mental y el bienestar de las madres.

Maternidad más allá de los nueve meses

Para la neurocientífica, reconocer científicamente estos cambios puede ayudar a transformar la forma en que la sociedad entiende la maternidad. Carmona subraya que no se trata de un proceso que termina con el nacimiento del bebé.

«No son nueve meses y vuelves a estar como estabas», afirma la investigadora, quien considera que estos hallazgos pueden contribuir a que la maternidad sea vista como «un proceso universal común» que merece mayor atención y cuidado.

En este sentido, cree que el conocimiento científico puede ayudar a informar a las familias y a la sociedad sobre las transformaciones físicas y emocionales que experimentan las mujeres durante esta etapa.

La necesidad de mayor atención sanitaria

Carmona también advierte que, a pesar de los cambios que atraviesa el cuerpo de la madre, la atención sanitaria suele centrarse principalmente en el bebé tras el nacimiento.

«Cuando nace el bebé vamos a un montón de consultas para ver cómo van todos los hitos del desarrollo, y las mujeres estamos ahí pero somos invisibles», lamenta.

Esta situación resulta preocupante, según explica, porque el riesgo de depresión posparto es elevado y no siempre recibe la atención necesaria dentro del sistema sanitario.

Te puede interesar: El 66 % de la población vive con fatiga ocular en la era de las pantallas

La investigadora considera que integrar la perspectiva de la salud materna en los servicios médicos podría mejorar el acompañamiento que reciben las mujeres durante el embarazo y el posparto.

Divulgación para acompañar la experiencia materna

Además de la investigación científica, Carmona apuesta por la divulgación como herramienta para acercar este conocimiento a la sociedad. La especialista es autora del libro Neuromaternal: ¿Qué le pasa a mi cerebro durante el embarazo y la maternidad?, donde explica estos procesos de forma accesible.

También promueve la difusión de información a través de redes sociales y otras plataformas, con el objetivo de que más mujeres comprendan los cambios que experimentan durante esta etapa.

La neurocientífica destaca que compartir este conocimiento puede ayudar a que las madres se sientan más acompañadas y comprendidas en una experiencia que transforma no solo el cuerpo, sino también el cerebro. Asimismo, anima a las mujeres interesadas a contactar con el grupo de investigación Neuromaternal para participar activamente en futuros estudios que permitan seguir profundizando en este campo.

💡
¿Qué deseas ver ahora?