Con aplausos y
lágrimas finalizó jornada renal
Tras las agotadoras jornadas de
trasplantes, llegó el
adiós
- Javier
Ramón
- El Diario
de Hoy
Llegaron
con la misión de hacer trasplantes de
riñón a unos chiquillos, repartir
parte de su experiencia al equipo del Hospital
Bloom y donar una serie de insumos
imprescindibles para el hospital. Ayer, sin
embargo, se despidió un grupo lleno de
amor y solidaridad, difícil de olvidar
para los que tuvieron oportunidad de
conocerlos.
El tiempo de las intervenciones
quirúrgicas terminó y ayer. Los
agradecimientos, las lágrimas sumidas en
abrazos pusieron el broche de oro a cuatro
días de trabajo en común, de
convivencia, pero, sobre todo, (y ayer nos dimos
cuenta) del principio de una gran amistad.
Cuando al propio director del Hospital Bloom,
Sergio Parada, le preguntaron por el precio de
las operaciones de los trasplantes, se
paró, pensó unos segundos y
respondió: invaluables.
El equipo de 17 personas regresa entre hoy y
mañana a los Estados Unidos. Un abrazo de
Pamela Rundle, de Cross Connection, a la joven
Esther Guadalupe, donante de Oscarito, puso fin
a un episodio irrepetible.
Alguien dijo: "El mejor recuerdo que dejaron
fue su presencia; la mayor esperanza es que
volverán. Thank you". Gracias.