Condiciones para
obras son flexibles, dice OPAMSS
Las autoridades de la Oficina de
Planificación del Area Metropolitana de
San Salvador (OPAMSS) aseguran que están
abiertas a escuchar las opiniones de los
constructores que pretenden edificar en zonas
reconocidas como históricas
- Katya
Chamagua
- El Diario
de Hoy
Las condiciones a las que los constructores
se deben ceñir por ley, para modificar o
edificar en zonas reconocidas como
históricas y con valor cultural, no son
del todo absolutas, según la Oficina de
Planificación del Area Metropolitana de
San Salvador (OPAMSS).
La entidad está abierta a recibir
opiniones y sugerencias de los constructores
sobre la edificación a realizar,
según dicen.
La OPAMSS afirma que hay aspectos
arquitectónicos que no son permisibles
dentro de las zonas históricas.
En el área metropolitana de San
Salvador existen tres sitios históricos,
declarados así en agosto pasado, y son el
centro de Nueva San Salvador, Tonacatepeque y
San Salvador; y la colonia Flor Blanca.
Para su protección existe una
ordenanza municipal reguladora (ver
recuadro).
Los lineamientos generales y
específicos son muy claros en las
resoluciones de la OPAMSS cuando se refieren a
ventanales, líneas viales y
arquitectónicas.
No obstante, fuentes de la autónoma
señalan que no se pide, en las nuevas
obras de infraestructura, la imitación de
los demás inmuebles, sino que se trata de
evitar la ruptura de la armonía
estética de una zona que se quiere
conservar como histórica.
La base para demandar el cumplimiento de los
lineamientos de construcción la otorga la
Ley del Ordenamiento Territorial y la Ley
Especial del Patrimonio Cultural, aunque los
requerimientos cuesten más dinero y
tiempo a los constructores.
De acuerdo con arquitectos, la ley o los
requerimientos del Consejo Nacional para la
Cultura y el Arte (CONCULTURA) no deben chocar
con las condiciones urbanísticas
necesarias en la actualidad y que se demandan de
acuerdo con las necesidades y disponibilidad del
espacio.
Cumplir la ley
"La ley es la ley y hay que cumplirla; pero
creo que las autoridades no pueden esperar que
las condiciones urbanas actuales sean similares
a las de otra época, porque es
imposible", señala el arquitecto Tito
Raúl Alvarenga, miembro del Colegio de
Arquitectos de El Salvador (CADES).
Alvarenga toma como ejemplo los anchos de
acera.
En Sonsonate y San Vicente, las autoridades
solicitaron a los constructores dejar un espacio
de acera de 60 centímetros, los que pone
en riesgo al peatón.
"Lo que se pide es que sean flexibles en las
normas y que digan con tiempo cuáles son
las instancias que hay que agotar, para que
cuando uno presente los planos no vengan de
regreso, porque eso retrasa las construcciones",
señala Alvarenga.
El problema, al final, no son las condiciones
en sí mismas, sino el concepto de
"histórico", puesto que un conjunto
residencial no puede ser denominado como tal
sólo porque tiene cerca de 50 años
y afectar las nuevas obras de
construcción, cuestionó el
arquitecto.