Viernes 8 de septiembre


Lluvia causa estragos en oriente

El río Grande de San Miguel derribó la borda en Puerto Parada, Usulután, y causó estragos a la altura de los caseríos Las Conchas, El Icaco y El Limón.

Pedro Rodríguez
El Diario de Hoy

El Río Grande de San Miguel, que desemboca en Jiquilisco, Usulután, se desbordó ayer por la tarde a la altura de los caseríos Las Conchas, El Icaco y El Limón, y destruyó 15 manzanas de tierra agrícola y viviendas.

Las autoridades reportan que el agua derribó parte de la borda e inundó los caseríos El Encantado y El Limón.

Los pobladores manifestaron su temor de seguir en esa zona, porque la borda presenta grietas y se escuchan fuertes retumbos.

En la salida de San Miguel, sobre la Ruta Militar, el tráfico vehicular quedó interrumpido ayer.

El nivel del agua del Río Grande subió a la altura del puente Luis de Moscoso.

Las continuas lluvias también acabaron por desbordar el río Cujuapa, a la altura de Cojutepeque, departamento de Cuscatlán.

Soldados del Destacamento Número 5 procedieron a la evacuación de las familias afectadas.

Mucha agua

Según los técnicos del Servicio Meteorológico, el caudal de los ríos aumentó por las lluvias de los últimos días y por las descargas de agua de la presa 15 de Septiembre.

Pero también les preocupa que, en Honduras, se han intensificado las lluvias desde el lunes de esta semana, y el agua que descargan los ríos Torola, Mocal y Guaragambala saturan rápidamente los embalses de la represa.

Esto obliga a la Comisión Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL) a la apertura, de nuevo, de las compuertas de la 15 de Septiembre.

La descarga de agua que realizó CEL esta semana fue de mil metros cúbicos y no afectó mayor cosa a los pobladores del Bajo Lempa.

Tierra saturada

A esto se agrega que, para este fin de semana, pronostican la llegada de nuevas ondas tropicales procedentes del Caribe con fuertes lluvias acompañadas de tormentas eléctricas.

Los técnicos del Meteorológico explicaron que la tierra está saturada de agua, por lo que no descartan deslizamientos de tierra de gran envergadura. En el municipio de San Miguel Tepezontes, departamento de La Paz, un alud de tierra cayó sobre la casa de Carlos Duarte. Por fortuna, se salvó morir junto con sus esposa y tres hijos.


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'00] [Portada] [Planeta Alternativo]

Copyright 1995 - 2000. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com