Martes 5 de septiembre


Y el sueño de Oscarito se hizo realidad...

Oscar Aragón recibió ayer con éxito un riñón de su tía paterna Ester Guadalupe. Hoy, el personal médico tiene previsto continuar con dos nuevas intervenciones. El mal de salud de Patricia, una de las niñas, podría retrasar un día su operación

Javier Ramón
El Diario de Hoy

3:00 de la tarde. Todo el mundo repetía el éxito del trasplante renal de Oscarito, cuya operación inauguró el programa de trasplante renal en el Hospital de Niños Benjamín Bloom. A pocos metros de la puerta de entrada al quirófano, Reynaldo Meléndez jugueteaba, en silencio, con Edwing, compañero de Oscarito, y que por nada iba a perderse el momento de ver pasar a su amigo.

El rostro de Reynaldo definía una jornada de éxito, pero no podía obviar la dura historia que acompaña a los niños con insuficiencia renal de este país. Sus lágrimas evidentes, pero sin dar un paso en falso, se repartían entre la alegría del presente y el dolor del pasado.

"Recuerdo que el primer reportaje de niños con problemas renales fue de mi hija, Claudia Lisette, y salió en La Prensa Gráfica, el 3 de noviembre del 98", recuerda con palabras de angustia, mientras Edwing pasa entre las piernas.

Su hija falleció meses después, a causa de la enfermedad. "Cómo me hubiera gustado haber donado mi riñón a mi hija", comentaba, también con pesar y alegría, al ver que ese momento llegaba para uno de los compañeros de habitación de su niña.

Durante la jornada hubo también a un pequeño homenaje, si acaso de consuelo, ofrecido a todos aquellos padres y madres que soñaron con tener a su hijo en este día.

La nostalgia no impidió que, diez minutos después, junto a él y Edwing, desfilaran cinco enfermeras con la camilla de Oscarito.

No faltó nadie

No serían más de las dos de la tarde cuando la Primera Dama, Lourdes de Flores, y el Ministro y Viceministro de Salud, José López Beltrán y Herbert Betancourt, respectivamente, hacían acto de aparición. El momento era histórico para la medicina pediátrica del país, y así lo entendieron.

Unos minutos antes, y previo a los constantes paseos de médicos estadounidenses, Celine De Kriete, segunda de abordo de la organización Cross Connection, dirigida por la voluntad de Pamela Rundle, y que comunica con éxito varios hospitales de Atlanta (EE.UU.) con el Hospital Benjamín Bloom, fue la primera persona que comunicó, con una expresiva sonrisa y un buen castellano, el éxito de la operación.

El director del hospital, Sergio Parada, con su habitual semblante serio, confirmaba el buen resultado de la operación y añadía tintes de optimismo al futuro de los niños y sus tratamientos.

"El Hospital Bloom puede costear los medicamentos inmunosupresores (evitan el rechazo del órgano trasplantado y tienen que tomarse de por vida). Ahora, los pacientes cuestan 5 mil 500 colones mensuales, cuando las medicinas andan por seis mil", afirmó Parada, sin obviar la mejora de calidad de vida para el paciente.

En una jornada de alegría, la cara triste llegó por parte de Patricia Rebeca. Una alta temperatura podría impedir realizarle el trasplante hoy, tal y como estaba planeado, y posponerlo hasta que mejore su estado de salud. Hoy continuará la jornada con dos nuevas operaciones.


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