Donantes: "Estamos
pidiéndole a Dios ..."
Cuatro niños recibirán
nuevos riñones para vivir más y
mejor. Un equipo médico de
salvadoreños y estadounidenses
realizará las intervenciones. Los
donantes están bien, y aunque
están alegres por la oportunidad aseguran
estar preocupados y nerviosos
- Mayuly
Ferrufino
- El Diario
de Hoy
Guillermo
García Larín tiene 39 años.
Su hijo José Luis tiene 14 y sufre de
insuficiencia renal, una condición
dolorosa que puede resultar mortal.
Pero José Luis tiene una esperanzas.
Su sueño de contar con otro
riñón se realizará el
martes cuando su padre le done uno de sus
riñones y un equipo de médicos,
especialistas y cirujanos realicen el milagro de
transplantarlo en su cuerpo enfermo.
El padre de José Luis está
contento, pero no deja de preocuparse.
"No es una cuestión fácil la
que van a hacer los doctores", asegura Guillermo
quien sostiene que confía en Dios y en
los especialistas para que todo salga bien.
José luis es el mayor de sus hermanos
y tiene dos años de estar esperando que
se realice este transplante.
Sus padres lo llevaron a diferentes
especialistas con la esperanza de que hubiese
algún error en el diagnótico, pero
la situación continuó. José
Luis necesitó de diálisis
peritoneal y de hemodiálisis para poder
seguir adelantes.
Ahora se contempla una solcuión
definitiva no sólo para José Luis,
sino también para otros niños.
Oscar, de 12 años, será el
primer niño en ser tranplantado. Su
tía Ester Guadalupe, la hermana de su
padre, donará uno de sus riñones
para que su sobrino tenga una vida más
feliz.
La muchacha de 22 años está
tranquila y optimista, asegura la madre de Oscar
quien luce tranquila, pero asegura que
"ríe por no llorar". Oscar, por su parte,
está feliz. Él y sus demás
compañeros de sala han visto morir a
varios niños a causa de la insuficiencia
renal y esperan poder cambiar sus vidas con
estas operaciones.
Gloria Elizabeth también será
donadora. Su hija, Patricia Rebeca, tiene 12
años de edad y ha permanecido en el
hospital por más de una mes a causa de
una peritonitis. "Ultimamente ha estado bien
decaída por la peritonitis", sostiene la
madre quien confiesa estar nerviosa.
"Lo que más me duele es que voy a
estar sin ver a mis otras hijas por cinco
días", explica Gloria Elizabeth quien
informó que ayer Patricia Rebeca
recibió la confirmación por parte
del Padre Nelson.
Antonieta también recibió la
confirmación ayer. Su madre María
Luisa será la donante para su
transplante. "La niña está
animada", asegura.
Aunque nerviosa, María Luisa
está positiva. "Es una vida la que se va
a salvar. Yo la tuve y este transplante va a ser
como volverla a tener", sostiene la madre con
firmeza.
Antonieta es una de las tres hijas de
María Luisa quien asegura que la vida no
ha sido la misma desde que la niña se
enfermó.
"Antes iban al colegio las tres juntas y sus
hermananas han estado tristes desde que la
niña se enfermó", sostiene la
mamá.
Pero la lucha a penas comienza.
Después de los transplantes, los
cuatro niños deberán recibir
medicamentos de por vida para que su orbganismo
no rechaze el órgano donado. La
fundación conformada por los padres de
niños con insuficiencia renal ha recibido
varios donativos, pero los costos de los
medicamentos son altos.