Pionero programa de
trasplante renal en niños inicia en el
país
Primer programa renal. Cuatro niños
con insuficiencia renal crónica se
someterán a un trasplante de riñon
dentro del primer programa nacional
pediátrico.
- Javier
Ramón
- El Diario
de Hoy
El
primer programa de trasplante renal
pediátrico en el país inicia hoy,
en el Hospital de Niños Benjamín
Bloom, gracias al esfuerzo conjunto de 17
médicos estadounidenses, una decena de
pediatras nacionales y la intermediación
de la organización Cross Connection.
Oscar Rolando Aragón, de 12
años y desde hace dos en diálisis
(un proceso artificial que libera las impurezas
de la sangre cuando ninguno de los
riñones funciona), es el primer
niño elegido para recibir un nuevo
riñón gracias a la donación
de su tía paterna Ester Guadalupe. Ese
mismo camino recorrerán, uno cada
día y hasta el jueves, sus antiguos
compañeros de habitación: Patricia
Rebeca Guzmán, José Luis Portillo
y María Antonieta Rivera.
Atrás dejarán esos momentos de
sufrimiento cuando eran sometidos a los largos
procesos de diálisis, las interminables
estancias en el hospital, los años sin ir
a la escuela y esos cuerpecitos diminutos y
desgastados por tanta medicina de
supervivencia.
Con los primeros pasos que estos niños
darán hacia una vida distinta en este
país, se echará a andar-entre las
maratónicas jornadas que vivirán
médicos estadounidenses y nacionales- el
primer equipo propio de trasplante renal en
niños de El Salvador.
El nuevo equipo multidisciplinario de
trasplante renal contará con tres
cirujanos cardiovasculares -Guillermo
Martínez, Francisco Gamero y Guillermo
Rodríguez- y los nefrólogos
Pérez de León y Rodríguez
Lara, entre otros.
Experiencia de J. Whelchel
Los médicos estadounidenses llegan de
la mano de John Whelchel, director de Trasplante
de Órganos del Hospital Piedmont,
Atlanta, y un experto cirujano que lleva
más de cuatro mil trasplantes de
riñón en su haber.
Junto a él, viajaron tres cirujanos
más, dos anestesiólogos, un
nefrólogo, un pediatra, ocho enfermeras y
un ingeniero biomédico.
La llegada de un grupo numeroso de personal
médico obedece a las circunstancias
propias de las operaciones y a los cuidados
postoperatorios.
Durante las operaciones se formarán
dos equipos, uno con el donante y otro con el
receptor, que trabajan coordinados en perfecta
sincronía.
Un segundo grupo
Además, los médicos iniciaron
los exámenes a otros cinco donantes de
riñón para otros tantos
niños cuya fecha de operación
estaría por determinarse. Carlos Zayas,
subdirector de Trasplante Renal de la
Universidad de Emory, Atlanta (EE.UU.),
afirmó que "se están valorando los
donantes para este segundo grupo. Se puede decir
que están mejor de salud que
éstos, porque no han estado tanto tiempo
con el proceso de la diálisis".
Los cuatro niños que esta semana
recibirán un nuevo riñón
han estado sometidos, más de dos
años, aproximadamente, al proceso de
diálisis, que les mantenía con
vida. Después de cuatro horas de
intervención quirúrgica y una
semana de vigilancia postoperatoria,
&emdash;tres días para el
donante&emdash;, los niños
comenzarán su vida fuera del
hospital.
Debido a la uremia, toxicidad que la
diálisis no logra expulsar del organismo,
los médicos no consideran conveniente que
la diálisis se prolongue más
allá de un año.
Si todo sale según lo planeado, la
última en ser operada sería
María Antonieta, quien recibiría
un riñón de su madre, María
Luisa, el próximo jueves. Los
médicos seguirían la
observación de los pacientes hasta el
sábado, día en que tienen previsto
el regreso a su país.
Donantes:
"Estamos pidiéndole a Dios
..."
Cuatro
niños recibirán nuevos
riñones para vivir más y mejor. Un
equipo médico de salvadoreños y
estadounidenses realizará las
intervenciones. Los donantes están bien,
y aunque están alegres por la oportunidad
aseguran estar preocupados y nerviosos.Guillermo
García Larín tiene 39 años.
Su hijo José Luis tiene 14 y sufre de
insuficiencia renal, una condición
dolorosa que puede resultar mortal.