Sábado 4 de noviembre 2000


En los Estados Unidos Absuelven a generales

Las familias de las víctimas reclamaban indemnizaciones por daños de hasta 100 millones de dólares

WEST PALM BEACH, EE.UU.
SERVICIOS CABLEGRAFICOS.--

Un jurado federal estadounidense absolvió el viernes a dos generales retirados salvadoreños de culpabilidad en la muerte en 1980 de cuatro religiosas norteamericanas.

El jurado decidió que el ex ministro de defensa de El Salvador, José Guillermo García, y el ex jefe de la Guardia Nacional salvadoreña Carlos Eugenio Vides Casanova, no tenían responsabilidad en la matanza. Las mujeres fueron violadas y asesinadas por soldados de El Salvador el 2 de diciembre de 1980.

La decisión del jurado se produjo tres semanas después de que el juicio se iniciara con la proyección de fotos de los cadáveres de las religiosas Ita Ford, Maura Clark y Dorothy Kazel, y la misionera laica Jean Donovan.

La querella civil fue entablada en West Palm Beach, Florida, bajo la Ley de Protección a las Víctimas de Tortura, una legislación estadounidense que permite a las víctimas y sus familiares buscar el pago de daños por quienes ejercen "responsabilidad de comando" por las acciones criminales de sus subordinados.

Se había indicado a los miembros del jurado que los hombres no necesariamente tenían que haber ordenado la matanza para ser considerados responsables.

Los generales, que ahora viven en los Estados Unidos, no estuvieron presentes en lacorte para escuchar el veredicto de los 10 miembros del jurado.

Pero cuando el secretario del tribunal leyó los veredictos, se escucharon evidentes suspiros de decepción de los parientes de las mujeres asesinadas y de los abogados que condujeron la demanda civil.

Reclamaban dinero

Las familias de las víctimas reclamaban indemnizaciones por daños de hasta 100 millones de dólares.

Pero algunos parientes dijeron durante el juicio que se conformarían con ver a los generales obligados a abandonar la comodidad de sus retiros y regresar a sus casas, y con que el resultado del juicio proveyera a los funcionarios de inmigración estadounidenses con munición para lograr algo así.

Los abogados de las familias mostraron a los miembros del jurado numerosos documentos liberados del secreto.

El abogado de los militares exhibió cintas de video producidas por los militares en las cuales se veía a García pedir a sus soldados que respetaran los derechos humanos de los salvadoreños.

Una vez que salió el jurado de la corte, el abogado de los generales, Kurt Klaus, estrechó la mano de Bill Ford, hermano de la monja asesinada Ita Ford.

''Me dijo que lamentaba lo sucedido'', dijo luego Ford, y añadió que el veredicto lo sorprendió: ''Pensé que las pruebas eran abrumadoras''.

García, de 67 años, y Vides Casanova, de 62, se retiraron a la Florida en 1989 y obtuvieron la residencia estadounidense porque nunca habían cometido delitos.

García argumentó entonces que estaba escapando de amenazas de muerte.

Vivían tranquilamente en un barrio de clase media hasta que las familias de las mujeres asesinadas se enteraron por un periodista de que se encontraban en los Estados Unidos. No habían logrado que se los juzgara en su país de origen, de modo que acudieron entonces a los tribunales norteamericanos.

No controlaban a sus tropas

Aunque cinco agentes de la Guardia Nacional fueron condenados en El Salvador por la matanza de las religiosas, las familias han sostenido, desde hace mucho, que los asesinatos fueron ordenados por oficiales superiores.

Robert Montgomery, el abogado de los familiares, reconoció que no pudo demostrar fehacientemente que los ex generales José Guillermo García y Carlos Eugenio Vides Casanova, tuvieron relación con los asesinatos.

El presidente del jurado, Bruce Schnirel, dijo que éste adoptó el criterio de que los generales no ejercían suficiente control sobre sus tropas como para considerarlos responsables.

En sus instrucciones el juez Daniel Hurley había explicado al jurado que los demandados podrían ser considerados responsables, si se determinaba que no hicieron nada para controlar las tropas bajo su mando.

''Se describió la situación como una época tan caótica'', dijo Schnirel. ''No podíamos decir que controlaban a sus tropas''.

El jurado de 10 miembros dictaminó que los generales retirados José Guillermo García, de 67 años, y Carlos Eugenio Vides Casanova, de 62, no cargaban con "responsabilidad de comando".

La defensa llevó copias de reportes y misivas en las que autoridades estadounidenses elogiaban el trabajo de García y Vides en busca de mejorar el papel de las fuerzas armadas.

A pesar de este éxito judicial, García y Vides Casanova enfrentan una segunda demanda civil presentada por cuatro salvadoreños que presuntamente fueron torturados por soldados, y el juicio está fijado para mayo del próximo año, ante el mismo tribunal.

Aplastante derrota

El fallo fue una aplastante derrota para los parientes de las cuatro víctimas, quienes entablaron una querella civil contra los generales asegurando que eran, en última instancia, los responsables de los asesinatos perpetrados por un sargento y cuatro agentes de la hoy disuelta Guardia Nacional.

"Duele", dijo Robert Varenik, del Comité de Abogados en pro de los Derechos Humanos, con sede en Nueva York, que cooperó en el enjuiciamiento del caso.

"En El Salvador hubo violaciones masivas (de los derechos humanos) ... y los generales tenían, más que cualquier otra persona en El Salvador, la responsabilidad de frenarlas".

La hermana Cecilia Vandal, de la orden Maryknoll, lamentó ayer la decisión de un jurado federal estadounidense, que declaró inocente a dos generales salvadoreños en relación con el asesinato de cuatro monjas norteamericanas en El Salvador, en 1980.

''Ah, es lamentable, no esperábamos eso'', dijo Vandal en entrevista telefónica con la AP.

''Que se puede decir... nosotros pensamos que son culpables'', agregó la religiosa que vive en El Salvador desde 1988.

Pagaron condena

En 1984 cinco integrantes de la Guardia Nacional (GN), fueron condenados a 30 años de prisión como autores materiales de los crímenes, pero varios de ellos salieron en libertad después de cumplir la mayor parte de su condena.

Los cinco convictos son: Luis Antonio Colindres, Daniel Canales, José Roberto Moreno, Francisco Orlando Contreras y Carlos Joaquín Contreras.

Colindres, Moreno y Canales lograron su libertad condicional gracias al nuevo código penal salvadoreño, pero los dos Contreras permanecen recluídos por "mala conducta".

Reacción de políticos

La decisión de un jurado federal estadounidense de absolver de culpabilidad a dos generales salvadoreños por el asesinato en 1980 de cuatro religiosas norteamericanas, causó reacciones encontradas entre los políticos de este país.

La oficialista ARENA aplaudió la decisión del tribunal de West Palm Beach, Florida, de absolver a los generales Eugenio Vides Casanova y Guillermo García.

A juicio del legislador de ARENA, Carlos Reyes, el fallo del jurado estadounidense "ha sido más que justo".

"Me alegra por la Fuerza Armada, porque en época de la guerra (1980-1992) tuvo funcionarios que se preocuparon por el respeto de los derechos humanos. Me alegro por los dos generales", subrayó Reyes.

Por su parte, el ex comandante del FMLN, Eugenio Chicas, Consideró que las demandas contra los dos ex jefes militares salvadoreños "legítimas", aunque dijo que el FMLN es "respetuoso de la justicia de otros países y no tenemos opinión (sobre el fallo)".


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