En los Estados
Unidos Absuelven a generales
Las familias de las víctimas
reclamaban indemnizaciones por daños de
hasta 100 millones de dólares
- WEST PALM
BEACH, EE.UU.
- SERVICIOS
CABLEGRAFICOS.--
Un
jurado federal estadounidense absolvió el
viernes a dos generales retirados
salvadoreños de culpabilidad en la muerte
en 1980 de cuatro religiosas
norteamericanas.
El jurado decidió que el ex ministro
de defensa de El Salvador, José Guillermo
García, y el ex jefe de la Guardia
Nacional salvadoreña Carlos Eugenio Vides
Casanova, no tenían responsabilidad en la
matanza. Las mujeres fueron violadas y
asesinadas por soldados de El Salvador el 2 de
diciembre de 1980.
La decisión del jurado se produjo tres
semanas después de que el juicio se
iniciara con la proyección de fotos de
los cadáveres de las religiosas Ita Ford,
Maura Clark y Dorothy Kazel, y la misionera
laica Jean Donovan.
La querella civil fue entablada en West Palm
Beach, Florida, bajo la Ley de Protección
a las Víctimas de Tortura, una
legislación estadounidense que permite a
las víctimas y sus familiares buscar el
pago de daños por quienes ejercen
"responsabilidad de comando" por las acciones
criminales de sus subordinados.
Se había indicado a los miembros del
jurado que los hombres no necesariamente
tenían que haber ordenado la matanza para
ser considerados responsables.
Los generales, que ahora viven en los Estados
Unidos, no estuvieron presentes en lacorte para
escuchar el veredicto de los 10 miembros del
jurado.
Pero cuando el secretario del tribunal
leyó los veredictos, se escucharon
evidentes suspiros de decepción de los
parientes de las mujeres asesinadas y de los
abogados que condujeron la demanda civil.
Reclamaban dinero
Las familias de las víctimas
reclamaban indemnizaciones por daños de
hasta 100 millones de dólares.
Pero algunos parientes dijeron durante el
juicio que se conformarían con ver a los
generales obligados a abandonar la comodidad de
sus retiros y regresar a sus casas, y con que el
resultado del juicio proveyera a los
funcionarios de inmigración
estadounidenses con munición para lograr
algo así.
Los abogados de las familias mostraron a los
miembros del jurado numerosos documentos
liberados del secreto.
El abogado de los militares exhibió
cintas de video producidas por los militares en
las cuales se veía a García pedir
a sus soldados que respetaran los derechos
humanos de los salvadoreños.
Una vez que salió el jurado de la
corte, el abogado de los generales, Kurt Klaus,
estrechó la mano de Bill Ford, hermano de
la monja asesinada Ita Ford.
''Me dijo que lamentaba lo sucedido'', dijo
luego Ford, y añadió que el
veredicto lo sorprendió: ''Pensé
que las pruebas eran abrumadoras''.
García, de 67 años, y Vides
Casanova, de 62, se retiraron a la Florida en
1989 y obtuvieron la residencia estadounidense
porque nunca habían cometido delitos.
García argumentó entonces que
estaba escapando de amenazas de muerte.
Vivían tranquilamente en un barrio de
clase media hasta que las familias de las
mujeres asesinadas se enteraron por un
periodista de que se encontraban en los Estados
Unidos. No habían logrado que se los
juzgara en su país de origen, de modo que
acudieron entonces a los tribunales
norteamericanos.
No controlaban a sus tropas
Aunque cinco agentes de la Guardia Nacional
fueron condenados en El Salvador por la matanza
de las religiosas, las familias han sostenido,
desde hace mucho, que los asesinatos fueron
ordenados por oficiales superiores.
Robert
Montgomery, el abogado de los familiares,
reconoció que no pudo demostrar
fehacientemente que los ex generales José
Guillermo García y Carlos Eugenio Vides
Casanova, tuvieron relación con los
asesinatos.
El presidente del jurado, Bruce Schnirel,
dijo que éste adoptó el criterio
de que los generales no ejercían
suficiente control sobre sus tropas como para
considerarlos responsables.
En sus instrucciones el juez Daniel Hurley
había explicado al jurado que los
demandados podrían ser considerados
responsables, si se determinaba que no hicieron
nada para controlar las tropas bajo su
mando.
''Se describió la situación
como una época tan caótica'', dijo
Schnirel. ''No podíamos decir que
controlaban a sus tropas''.
El jurado de 10 miembros dictaminó que
los generales retirados José Guillermo
García, de 67 años, y Carlos
Eugenio Vides Casanova, de 62, no cargaban con
"responsabilidad de comando".
La defensa llevó copias de reportes y
misivas en las que autoridades estadounidenses
elogiaban el trabajo de García y Vides en
busca de mejorar el papel de las fuerzas
armadas.
A pesar de este éxito judicial,
García y Vides Casanova enfrentan una
segunda demanda civil presentada por cuatro
salvadoreños que presuntamente fueron
torturados por soldados, y el juicio está
fijado para mayo del próximo año,
ante el mismo tribunal.
Aplastante derrota
El fallo fue una aplastante derrota para los
parientes de las cuatro víctimas, quienes
entablaron una querella civil contra los
generales asegurando que eran, en última
instancia, los responsables de los asesinatos
perpetrados por un sargento y cuatro agentes de
la hoy disuelta Guardia Nacional.
"Duele", dijo Robert Varenik, del
Comité de Abogados en pro de los Derechos
Humanos, con sede en Nueva York, que
cooperó en el enjuiciamiento del
caso.
"En El Salvador hubo violaciones masivas (de
los derechos humanos) ... y los generales
tenían, más que cualquier otra
persona en El Salvador, la responsabilidad de
frenarlas".
La hermana Cecilia Vandal, de la orden
Maryknoll, lamentó ayer la
decisión de un jurado federal
estadounidense, que declaró inocente a
dos generales salvadoreños en
relación con el asesinato de cuatro
monjas norteamericanas en El Salvador, en
1980.
''Ah, es lamentable, no esperábamos
eso'', dijo Vandal en entrevista
telefónica con la AP.
''Que se puede decir... nosotros pensamos que
son culpables'', agregó la religiosa que
vive en El Salvador desde 1988.
Pagaron
condena
En 1984 cinco integrantes de la Guardia
Nacional (GN), fueron condenados a 30
años de prisión como autores
materiales de los crímenes, pero varios
de ellos salieron en libertad después de
cumplir la mayor parte de su condena.
Los cinco convictos son: Luis Antonio
Colindres, Daniel Canales, José Roberto
Moreno, Francisco Orlando Contreras y Carlos
Joaquín Contreras.
Colindres, Moreno y Canales lograron su
libertad condicional gracias al nuevo
código penal salvadoreño, pero los
dos Contreras permanecen recluídos por
"mala conducta".
Reacción de
políticos
La decisión de un jurado federal
estadounidense de absolver de culpabilidad a dos
generales salvadoreños por el asesinato
en 1980 de cuatro religiosas norteamericanas,
causó reacciones encontradas entre los
políticos de este país.
La oficialista ARENA aplaudió la
decisión del tribunal de West Palm Beach,
Florida, de absolver a los generales Eugenio
Vides Casanova y Guillermo García.
A juicio del legislador de ARENA, Carlos
Reyes, el fallo del jurado estadounidense "ha
sido más que justo".
"Me alegra por la Fuerza Armada, porque en
época de la guerra (1980-1992) tuvo
funcionarios que se preocuparon por el respeto
de los derechos humanos. Me alegro por los dos
generales", subrayó Reyes.
Por su parte, el ex comandante del FMLN,
Eugenio Chicas, Consideró que las
demandas contra los dos ex jefes militares
salvadoreños "legítimas", aunque
dijo que el FMLN es "respetuoso de la justicia
de otros países y no tenemos
opinión (sobre el fallo)".