Más
de 360 muertos por terremoto en
Turquía
Unos 360 muertos
causó el terremoto de magnitud 7.2
ocurrido Duzce, en Estambul
AP.-
Las cuadrillas de rescate apartaron ayer grandes
bloques de cemento de los restos de un edificio
de apartamentos, al tiempo que continuaba la
frenética búsqueda de
víctimas de un nuevo sismo que
dejó unos 362 muertos y 1.800 heridos.
Una mujer embarazada y
dos hombres fueron sacados de los escombros. Hay
temores de que el total de muertes pueda
ascender bruscamente debido a los centenares de
desaparecidos.
El sismo de 7.2 grados
derribó centenares de edificios. En
Duzce, un centro agrícola cerca del
epicentro, el sismo arrancó el centro de
una mezquita y dejó sólo las
paredes en pie.
Se veían casas
reducidas a ruinas, grandes edificios inclinados
y un segmento de una carretera arrancada de la
ladera de una colina. Los bomberos trataban de
extinguir incendios, soldados descargaban
medicamentos y grupos de trabajadores usaban
perforadores hidráulicos para remover los
escombros.
Gracias a los esfuerzos
de los socorristas pudo rescatarse con vida a
una niña que había pasado 12 horas
bajo los escombros de una casa, y dos hombres
fueron salvados de entre los restos de un
restaurante.
El
sismo se sintió en Estambul, 150
kilómetros al este de aquí, donde
la Organización para Seguridad y
Cooperación en Europa realizará su
reunión anual el 18 y 19 de noviembre.
Pero antes se espera
para hoy el arribo del presidente norteamericano
Bill Clinton, quien visitará la ciudad de
Izmit, severamente dañada por el
terremoto de agosto.
De nuevo el
dolor
"Mi Dios, de nuevo el
dolor", fue el titular del diario Sabah en
referencia a lo que llamó la "pesadilla
interminable de los terremotos" en
Turquía.
"Mi madre y mi hermana
están adentro. Mucha gente ha salido,
pero todavía no sé de ellas", dijo
acongojada Aysun Pala, frente a los escombros
del edificio de apartamentos donde vivía
su madre en Duzce, la localidad más
afectada por el temblor.
Entretanto,
en Duzce centenares de personas se
reunían ante fogatas en un parque,
mientras la temperatura descendió a 3
grados centígrados.
El hospital local fue
evacuado luego del sismo, obligando a los
médicos a instalar pequeñas
unidades quirúrgicas en el jardín,
mientras helicópteros militares
trasladaban a pacientes gravemente heridos a
hospitales en la capital, Ankara.
Entretanto, otros,
envueltos en frazadas, sufrían los
efectos del frío, y numerosas personas se
agolpaban en el área para averiguar si
algunos de sus familiares habrían sido
llevados allí.
Un edificio que se
desmoronó por la fuerza del sismo
aplastó un autobús en que iban
unas 30 personas, y los equipos de rescate
pudieron salvar a 10 de ellas, continuando los
esfuerzos para tratar de rescatar a las
demás, dijeron autoridades.
Grupos internacionales
de socorristas procedentes de Grecia, Estados
Unidos, Francia, Italia y Alemania
acudían ayer a Turquía para ayudar
en las tareas de búsqueda.