Un plan de
acción dividido entre tres
Las posibles obras que se llevarían
a cabo en las zonas de alerta ambiental implican
un alto grado de concientización y
capacitación entre las comunidades
afectadas. Los pobladores son la clave
- Rosemarié
Mixco
- El Diario
de Hoy
Tres
etapas contendrá cualquiera de las
estrategias a desarrollar en las zonas de
cárcavas de San Ignacio-La Palma,
Chalatenango; y Berlín, en
Usulután.
Las primeras obras a ejecutar son de
carácter urgente, las cuales van
encaminadas a prevenir posibles desastres
durante el próximo invierno.
Aquí, están incluidas las obras
de ingeniería como las estructuras
gavionadas, que ya se empezaron a construir en
las zonas de riesgo de los cerros El
Pelón y El Gallinero, de Berlín,
recién inauguradas por la Ministra de
Medio Ambiente, Licda. Ana María Majano.
Otras que se han sugerido son la
construcción de torrentes y barreras
vivas y muertas.
Entre los proyectos a implementar, a mediano
y largo plazo, está la idea de capacitar
a las municipalidades en la forma de elaborar
ordenanzas que busquen un ordenamiento
territorial que ayude a frenar el proceso de
erosión en ambas zonas y a utilizar los
recursos naturales de una forma racional.
Para esto, el Ministerio de Agricultura y
Ganadería (MAG) contribuiría a
capacitar a los pobladores de las dos
áreas en técnicas de
conservación de suelos y otras
actividades relacionadas con el tema.
Previamente hay que definir la vocación
de los terrenos y las actividades compatibles
con ésta.
Un largo camino
El problema es que cambiar los hábitos
agrícolas de las personas que viven
allí significa también una
adaptación a nuevas costumbres en su vida
diaria, proceso que requiere de tiempo y mucho
esfuerzo de parte de todos los involucrados.
La Licda. de Majano está convencida de
que las soluciones existen, pero solo
llegarán a ser efectivas en la medida en
que cada uno de los salvadoreños acepte
su responsabilidad particular en este asunto con
repercusiones negativas en todo el territorio
nacional.
"Se necesita un cambio de actitudes y
aptitudes. Es decir, primero crear conciencia de
cambio para luego capacitar a la gente en nuevas
labores", expresó la funcionaria.
Dicha estrategia se contempla a largo plazo e
incorpora, desde un inicio, un programa de
concienciación, educación e
incentivos económicos que convenzan a los
afectados de la factibilidad del plan de
acción que se establecerá junto a
ellos.
La funcionaria cree que para finales de marzo
se podrá exponer a las comunidades el
resultado del estudio multidisciplinario
ejecutado por el equipo de consultores que
contrató Medio Ambiente, en septiembre
del año pasado, para continuar así
con la planificación definitiva de las
obras a desarrollar en cada una de las dos
áreas.
Los involucradas podrán decidir las
acciones entre la diversidad de recomendaciones
sustraídas de todos los estudios
técnico-ambientalistas elaborados hasta
hoy.
La clave
Lo importante es lograr que las poblaciones
hagan suyo el proyecto y decidan cooperar en
cada una de esas tres etapas. La Licda. de
Majano aseguró que el gobierno tiene la
voluntad de trabaja y contribuir en todo lo que
sea necesario, además de apoyar en la
búsqueda del financiamiento
económico y reubicación de
familias en zonas de tratamiento de
urgencia.