La "nueva Colombia"
que van a negociar
La "nueva Colombia" que el
Gobierno y las FARC comenzarán a negociar
el 20 de julio, pasa por consensos en asuntos
tan polémicos como la función
militar en tiempos de paz, la revisión
del modelo económico, el
narcotráfico, los paramilitares y las
relaciones internacionales.
Los
derechos humanos y el derecho internacional
humanitario son también cuestiones
fundamentales que, para las asociaciones
civiles, deben ser preferentes en esta nueva
fase del proceso de reconciliación que
las partes emprendieron el pasado 7 de
enero.
Los apartados humanitarios
remiten a problemas críticos del
conflicto armado, como el del secuestro, que no
se menciona de forma literal en el programa
consensuado, y también a la postura
ciudadana en favor de un cese de fuego
bilateral, que a lo sumo aparece de forma
tácita en el mismo documento.
"En la medida en que se
avance en la negociación se
producirán hechos de paz", dice la parte
referente a la "solución política
negociada", que es la primera de la denominada
"Agenda común por el cambio hacia una
nueva Colombia" que el Gobierno y las FARC
suscribieron el 6 de mayo pasado como
guía para la Mesa Nacional de
Negociación que abrirán el 20 de
julio.
Aspectos políticos
En el ámbito
político, el Gobierno y las Fuerzas
Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)
negociarán reformas de la justicia, la
lucha contra la corrupción y el problema
del narcotráfico; enmiendas que permitan
ampliar la democracia, con garantías a
las minorías y a la oposición al
tradicional bipartidismo
liberal-conservador.
Una gran reforma del Estado,
con énfasis en el Congreso y la
Administración política, que
privilegie la descentralización y el
poder local, fue integrada a los apartados de
naturaleza política.
El de las Fuerzas Militares
es, en este contexto, una de las partes de la
agenda que, para los expertos, ofrecerán
mayores controversias.
La defensa de la
soberanía, la protección de los
derechos humanos, el combate a los grupos de
autodefensa y los tratados internacionales
(sobre seguridad y defensa, según se
infiere) fueron integrados en este apartado, que
en su momento objetó el líder de
la derecha, Carlos Castaño Gil, al
advertir de que el tema de la lucha
contraparamilitar debía ser
excluido.
Otros
aspectos
Las relaciones
internacionales serán también
discutidas en esta fase definitiva a partir de
asuntos como la libre autodeterminación
de los pueblos, la no intervención
extranjera, la integración
latinoamericana, la deuda exterior y los
tratados y convenios internacionales suscritos
por el Estado.
La revisión del modelo
de desarrollo económico, la
redistribución del ingreso y la tierra,
la ampliación de mercados, los
estímulos a la producción mediante
la empresa privada de todos los tamaños y
a la inversión extranjera que beneficie a
la nación son asuntos fundamentales en
los apartados de índole
económica.
En ellos converge un consenso
acerca de la explotación y
conservación de los recursos naturales
basado en la "protección del medio
ambiente sobre la base del desarrollo
sostenible", y se remite además a un
proyecto de sustitución de cultivos
ilegales y de desarrollo alternativo, para lo
cual las FARC han sugerido un proyecto piloto
propio financiado con aportaciones del
exterior.
Para abordar esta tarea, los
cinco negociadores por el Gobierno, coordinados
por el alto comisionado para la Paz,
Víctor Ricardo, y los tres de las FARC se
citaron a partir de mañana en Uribe,
antigua sede del "secretariado" de esta
organización rebelde.
Las gestiones
de paz desde 1982
He aquí un resumen de
gestiones de paz adelantadas por distintos
gobiernos colombianos desde 1982:
-- Presidente Belisario
Betancur (1982-1984):
El gobierno inicia gestiones
con las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias
de Colombia (FARC) que desembocan en marzo de
1984 en una firma de acuerdo de cese de fuego
por parte de los rebeldes. En 1985 una
facción de las FARC se desarma y forma el
partido político Unión
Patriótica. El partido obtiene 14
escaños al congreso en 1986, pero el
movimiento virtualmente desaparece en medio del
asesinato de unos 3.000 de sus miembros,
incluyendo a dos candidatos a la presidencia.
Las muertes son atribuidas principalmente a
escuadrones de la muerte.
-- Presidente Virgilio
Barco (1986-1990):
El rebelde Movimiento 19 de
Abril depone las armas en 1990 tras un
año de negociaciones con el gobierno y
forma un partido político. Su
máximo líder y candidato a la
presidencia Carlos Pizarro es asesinado ese
mismo año por un sicario mientras el ex
rebelde adelantaba su campaña electoral.
-- Presidente
César Gaviria (1990-1994):
Varias organizaciones
rebeldes se desarman en 1991, incluyendo el
Ejército Popular de Liberación y
el indígena Quintín Lame. Sin
embargo, el fracaso de conversaciones en 1991 y
1992 en Venezuela y México,
respectivamente, con las dos mayores fuerzas
insurgentes, las FARC y el Ejército de
Liberación Nacional (ELN) genera una
escalada en la violencia.
-- Presidente Ernesto
Samper: (1994-1998):
Frente a los
escándalos por denuncias de que el
mandatario financió parte de su
campaña electoral en 1994 con fondos de
la droga, la insurgencia es esquiva frente a
aproximaciones de paz del gobierno y comienzan
una serie de contundentes ataques contra el
ejército. Conversaciones secretas con el
ELN en Madrid, España, llegan en febrero
de 1997 a un preacuerdo para iniciar gestiones
de paz. Sin embargo, el ELN congela los
contactos alegando que es utilizado por los
partidos en medio de la campaña
electoral.
-- Presidente
Andrés Pastrana (Agosto 1998-):
Con una campaña
electoral basada en su compromiso por alcanzar
la paz, Pastrana promete dirigir personalmente
el proceso.
Menos de un mes antes de
asumir la presidencia, se reúne el 9 de
julio en un lugar de las selvas con Manuel
Marulanda, jefe máximo de las FARC, y
anuncia que en los primeros 90 días el
gobierno retirará sus fuerzas de una zona
del sur del país para establecer
allí diálogos de paz con las FARC.
2 de mayo 1999 - Pastrana se
reúne nuevamente con Marulanda y ambos
anuncian en un comunicado conjunto su
disposición de iniciar negociaciones
formales. Esa misma semana, las partes dan a
conocer una agenda común de 12 puntos
para las negociaciones, que se inician
mañana.
Soldados piden
venganza.
Los cuerpos mutilados de decenas de
soldados con sus cráneos destrozados a
balazos yacían el viernes bajo un
penetrante frío y una densa niebla en un
potrero, en las afueras de esta
población.
La "nueva Colombia" que
van a negociar.
La "nueva Colombia" que el Gobierno y las
FARC comenzarán a negociar el 20 de
julio, pasa por consensos en asuntos tan
polémicos como la función militar
en tiempos de paz, la revisión del modelo
económico, el narcotráfico, los
paramilitares y las relaciones
internacionales.
Fracasa ofensiva
de las FARC.
Fuentes de seguridad aseguraron que pese
a la intención de las FARC no hubo riesgo
de que los terroristas llegaran en forma masiva
a Bogotá.