Demandan
judicialmente a Benedicto Villanueva
La Policía dijo, el
miércoles, que la captura de Benedicto
fue producto de un seguimiento. La
Fiscalía sostiene que fue una
casualidad
Edward
Gutiérrez
El Diario de
Hoy
Los
billetes que la Policía Nacional Civil
(PNC) decomisó el miércoles
anterior a José Benedicto Villanueva
Rosales,definitivamente son falsos.
Esta conclusión del
Laboratorio de Investigación
Científica del Delito, de la
Policía, sirvió a la
Fiscalía para promover un juicio contra
Benedicto padre, por falsificación de
moneda.
El sábado, dos
fiscales de la Unidad de Procuración se
presentaron al Juzgado 11o. de Paz para
presentar el requerimiento o demanda
judicial.
Los fiscales Enrique
Rodríguez y Manuel Mejicanos presentaron
al tribunal las diligencias iniciales realizadas
por agentes de la Delegación Centro de la
PNC.
En ella se deja constancia de
que Villanueva Rosales fue detenido con
más de 17 mil colones falsos en billetes
de diversa nominación.
El golpe de
suerte
El subinspector Oswaldo Ramos
informó a los periodistas que Benedicto
escondía entre sus genitales 71 billetes
de 200 colones y 33 de 100, los cuales eran
falsos porque tenían el mismo
número de serie.
El acusado negó los
cargos y argumentó que todo se trataba de
un complot de parte de personas a las que no
identificó, para dañar su
imagen.
"Gracias a Dios que no me han
puesto cocaína o armas", sostuvo
Villanueva Rosales, quien el año pasado
fue puesto en libertad por el Juzgado 5o. de
Instrucción.
Benedicto padre fue juzgado
con anterioridad por robo y portación de
armas de guerra. Sin embargo, su libertad se vio
acelerada por las bondades de las leyes
penales.
Su hijo, José
Benedicto Villanueva Ortiz, procesado por
iguales delitos, saldrá de prisión
antes de septiembre, debido a que el
Artículo 48 del Código Penal le
favorecerá.
De acuerdo con la PNC, la
captura de Benedicto padre fue producto de un
seguimiento y otros factores que no pudieron
explicar.
La Fiscalía
aclaró que la detención de
Benedicto padre sobre la 2a. Avenida Norte fue
producto de un "golpe de suerte".
Benedicto casualmente
caminaba por un lugar donde existía un
registro preventivo y al percatarse de la
presencia policial "se mostró
sospechoso", dijo uno de los cuatro fiscales
asignados al caso.