Escolares se quedaron en
casa
En el primer día de clase en las
escuelas públicas de la capital, las
aulas estuvieron semivacías porque la
mayoría de padres de familia siguen
asustados por los temblores y sienten temor de
enviar a sus hijos. Los pocos escolares que
llegaron ayer se retiraron temprano y los
docentes siguieron con los preparativos de
materiales. Los directores prevén que la
situación se normalice pronto.
- Susana
Joma/Francisco Mejía
- El Diario
de Hoy
Las
escuelas de San Salvador abrieron ayer sus
puertas para iniciar el año escolar, pero
en la mayoría el número de
estudiantes que asistió no superó
el 50 por ciento de los inscritos. El miedo de
los padres y la inestabilidad marcaron una
jornada en la que dominó la baja
asistencia.
Los maestros dieron las indicaciones a los
pocos niños y jóvenes que
asistieron y antes de las diez de la
mañana los despacharon.
La falta de alumnos se pudo constatar en
escuelas del área metropolitana de San
Salvador, entre ellas la Escuela de
Educación Especial del Barrio San
Jacinto, donde no hubo asistencia; el Complejo
Educativo Romero Albergue, del barrio San
Jacinto, que atendió 500 estudiantes de
los 1,180 inscritos, y la Francisco Gamboa, del
barrio Concepción, donde sólo
llegaron 75 alumnos de tercer ciclo.
Lo mismo sucedió en la Escuela
Panamá, ubicada en las cercanías
del Instituto Nacional Francisco
Menéndez, y en las Escuelas San Roque y
Najarro, de la ciudad de Mejicanos. Estas
últimas tienen las banderas verde y
amarilla, respectivamente.
Temor
En la escuela del cantón San Roque, de
los 14 salones de clase, dos están
dañados. La situación ha creado
inseguridad entre los padres de familia, quienes
rehusan enviar a sus hijos a las clases.
La directora del mencionado centro escolar,
Daysi Guadalupe Naves, informó de que una
comisión del Ministerio de
Educación inspeccionó las
instalaciones y avaló que se imparta
clases.
Por su parte, Pablo López, director de
la Escuela Gamboa, externó que los
estudiantes no han llegado porque los padres
temen enviar a sus hijos mientras duren los
temblores o no saben del inicio de clases en la
capital.
La mayoría de directores, consideran
que los jóvenes se incorporarán en
los próximos días.
La Profa. Silvia de Zablah, directora de la
Escuela de Educación Especial, dijo que
los padres llamaron para informar de que por
motivos de seguridad enviarán a sus
niños hasta la otra semana.
Los directores y subdirectores hicieron un
llamado al ministerio para que, además de
atender los daños causados por el sismo,
preste atención a otras necesidades.
La escuela Gamboa, por ejemplo, necesita
pupitres individuales y bipersonales, juegos de
mesa y sillas para las secciones de
párvulos, muebles para que los docentes
guarden sus materiales y programas de estudio
actualizados. Los docentes de la Escuela Najarro
hicieron similares peticiones.