Jueves 25 de enero 2001


Escolares se quedaron en casa

En el primer día de clase en las escuelas públicas de la capital, las aulas estuvieron semivacías porque la mayoría de padres de familia siguen asustados por los temblores y sienten temor de enviar a sus hijos. Los pocos escolares que llegaron ayer se retiraron temprano y los docentes siguieron con los preparativos de materiales. Los directores prevén que la situación se normalice pronto.

Susana Joma/Francisco Mejía
El Diario de Hoy

Las escuelas de San Salvador abrieron ayer sus puertas para iniciar el año escolar, pero en la mayoría el número de estudiantes que asistió no superó el 50 por ciento de los inscritos. El miedo de los padres y la inestabilidad marcaron una jornada en la que dominó la baja asistencia.

Los maestros dieron las indicaciones a los pocos niños y jóvenes que asistieron y antes de las diez de la mañana los despacharon.

La falta de alumnos se pudo constatar en escuelas del área metropolitana de San Salvador, entre ellas la Escuela de Educación Especial del Barrio San Jacinto, donde no hubo asistencia; el Complejo Educativo Romero Albergue, del barrio San Jacinto, que atendió 500 estudiantes de los 1,180 inscritos, y la Francisco Gamboa, del barrio Concepción, donde sólo llegaron 75 alumnos de tercer ciclo.

Lo mismo sucedió en la Escuela Panamá, ubicada en las cercanías del Instituto Nacional Francisco Menéndez, y en las Escuelas San Roque y Najarro, de la ciudad de Mejicanos. Estas últimas tienen las banderas verde y amarilla, respectivamente.

Temor

En la escuela del cantón San Roque, de los 14 salones de clase, dos están dañados. La situación ha creado inseguridad entre los padres de familia, quienes rehusan enviar a sus hijos a las clases.

La directora del mencionado centro escolar, Daysi Guadalupe Naves, informó de que una comisión del Ministerio de Educación inspeccionó las instalaciones y avaló que se imparta clases.

Por su parte, Pablo López, director de la Escuela Gamboa, externó que los estudiantes no han llegado porque los padres temen enviar a sus hijos mientras duren los temblores o no saben del inicio de clases en la capital.

La mayoría de directores, consideran que los jóvenes se incorporarán en los próximos días.

La Profa. Silvia de Zablah, directora de la Escuela de Educación Especial, dijo que los padres llamaron para informar de que por motivos de seguridad enviarán a sus niños hasta la otra semana.

Los directores y subdirectores hicieron un llamado al ministerio para que, además de atender los daños causados por el sismo, preste atención a otras necesidades.

La escuela Gamboa, por ejemplo, necesita pupitres individuales y bipersonales, juegos de mesa y sillas para las secciones de párvulos, muebles para que los docentes guarden sus materiales y programas de estudio actualizados. Los docentes de la Escuela Najarro hicieron similares peticiones.


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'01 [Portada] [Planeta Alternativo]

Copyright 1995 - 2001. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com