Comunidades se
quedan sin río que las
abastece
Las lluvias del fin de semana dejaron una
gruesa capa de lodo y piedras en el río
Siete Pilas, al norte de la capital. Las
comunidades de los alrededores lamentan el
daño ambiental ya que se han quedado sin
su fuente de abastecimiento de agua
- Guadalupe
Hernández
- El Diario
de Hoy
Unas
25 comunidades de los cantones Arenales y
Mariona, ubicados al norte de San Salvador, se
quedaron sin el río Siete Pilas, luego
que las tormentas del fin de semana lo
convirtieran en una gruesa capa de lodo y
piedras.
La tierra y las piedras arrastradas por la
lluvia formaron una capa que alcanzó los
cinco metros de alto sobre el nivel del
río. Los puentes que comunican con las
comunidades San Francisco y Santa Josefita,
así como otras tres infraestructuras
resultaron dañados.
Además, provocó la
inundación de dos humildes viviendas de
la comunidad Josefita y el soterramiento de dos
nacimientos de agua, las pilas y los
lavaderos.
A inicios de año, las comunidades
asentadas a lo largo del caudal manifestaron su
inconformidad con el proyecto habitacional
Corinto.
En esa ocasión, los habitantes
alegaron que las cantidades de tierra que los
constructores tiraban sobre el río
terminarían ocasionando inundaciones
durante el invierno.
Indicaron que de continuar esta
situación, se perderían los
nacimientos de agua y unas dos mil familias
resultarían afectadas.
Santos Gómez, de la directiva de las
comunidades, señaló que el
problema del cauce se ha complicado debido a
otro proyecto habitacional cuyos trabajos se
encuentran abandonados.
"Los daños para nuestras comunidades
son grandes, y en este momento no tenemos ni una
gotita de agua para tomar. Nosotros previendo
este problema, protegimos los nacimientos",
indicó Marta Gamero, tesorera de la
directiva promejoramiento ambiental de la
comunidad San Francisco.
La planta
Los pobladores manifestaron que no
están de acuerdo con la
construcción de una planta de
tratamiento, la cual descargaría sobre el
río las aguas negras del proyecto
Corinto.
Informan que en los municipios de
Ayutuxtepeque, Mejicanos y Cuscatancingo existen
cinco plantas, de las cuales ninguna funciona,
"porque cuando los constructores terminan el
proyecto, las dejan abandonadas y no les dan
mantenimiento".
La representante de la comunidad pide a los
responsables del proyecto la pronta
reparación de los daños, que ya no
tiren tierra al río Siete Pilas y que no
lo vayan a contaminar con la descarga de las
aguas negras.