Lunes 11 de septiembre


"FINSEPRO era rescatable"

¿Fue la mejor medida intervenir FINSEPRO? ¿Hasta qué punto protegió o perjudicó a los depositantes? Y, la pregunta del millón: ¿dónde está el dinero? Mathies Hill enfatiza que él no lo tiene: "todo estaba invertido en la economía del país. La administración posterior de los bienes fue pésima".

Por: Juan Bosco Martín

¿Por qué fundó FINSEPRO?

Era un buen negocio tener una financiera. Y también para cumplir con los requerimientos de las autoridades monetarias, y así estar bajo el mismo reglamento que el resto de las empresas financieras del país. FINSEPRO hacía exactamente casi todo lo que cualquier banco hacía.

Desarrollamos un proyecto sumamente profesional y riguroso para iniciar operaciones. Contratamos los mejores asesores que estuvieran a nuestro alcance. La elaboración del plan duró un año. La parte de sistemas de información fue una de las que más nos costó. Invertimos en el mejor recurso humano y técnico posible. Quisimos tener los mejores ejecutivos, los mejores servicios con la mejor tecnología punta.

Contratamos a gente con mucha experiencia en administración bancaria. éramos de las instituciones que más invertíamos en capacitación tanto local como extranjera. Nuestra visión abarcaba siempre el largo plazo.

Cuando la superintendencia nos aprobó el proyecto, estábamos convencidos de que teníamos lo mejor para operar.

¿Cuánto dinero costó llevar a cabo el proyecto?

No le podría dar una cifra exacta.

¿De dónde obtuvieron el financiamiento?

De fondos propios, préstamos y el mismo dinero de los clientes.

¿Por qué pagaban intereses tan altos en sus financieras?

Era una estrategia de mercado.

Visto lo ocurrido, ¿fue un error?

No creo.

¿En qué sectores invertían?

Apoyamos a la pequeña y mediana empresa. Comercio, industria, construcción... excepto agro, prácticamente tocamos todos los sectores de la economía del país. Mantuvimos una relación especial con el sector transporte, específicamente con los microbuseros... Abrimos una sucursal para darles un mejor servicio a ellos.

¿Pagaban bien los buseros los préstamos que les habían concedido?

En general sí. Algunos estaban en problemas. Había un poco de todo.

¿Por qué se produjo la debacle de FINSEPRO?

Los rumores nos hicieron un daño tremendo. El negocio bancario depende del prestigio. Poco a poco fueron minando el nuestro.

Hasta el momento de los rumores, ¿obtenían utilidades?

Sí. La muestra es que pagábamos con normalidad a los clientes.

¿Cuándo comenzó a evidenciarse el problema?

Precisamente cuando comenzaron los rumores, a principios del 97.

¿De dónde cree que surgieron?

De muchos lados. De la gente que nos quería hacer daño, que observaban cómo crecía FINSEPRO y nos querían perjudicar. Además, hubo otras financieras que quebraron y eso aumentó el temor.

Ante esa situación, ¿cuál fue la reacción de sus clientes?

Ellos llegaban a preguntar. Lógicamente estaban preocupados.

¿Retiraban sus fondos?

Unos sí. Otros aceptaban las explicaciones pertinentes y seguían con nosotros. Otros incrementaban sus operaciones... había de todo.

¿Cómo se las arreglaron para seguir operando?

Teníamos que hacer uso de muchos préstamos interbancarios. Nuestra liquidez comenzó a flaquear a principios de 1997. Pedir préstamos interbancarios es lo más normal en el sistema financiero.

Errores

Después de tres años habrá tenido tiempo para pensar en sus equivocaciones como director de la empresa. ¿Cuáles fueron?

No diría que cometimos grandes errores. Hubiéramos salido adelante de no ser por los rumores, si nos hubieran dado más tiempo y si hubiéramos concedido mejores créditos.

¿No tenían un sistema para garantizar buenos clientes?

Cómo no. Se tenía. En cierta parte debe haber fallado, como le puede pasar a cualquiera.

En el momento de la captura, ¿iban caminando correctamente los proyectos en que había invertido la financiera?

Sí. Teníamos proyectos de bienes y raíces, como la lotificación "Vista Azul" de La Libertad. Todo eso quedó paralizado tras la captura y se perdió.

¿Realizaron alguna operación específica que les causara demasiado daño?

Ninguna en especial. Lo que nos afectaron fueron los rumores y el poco tiempo que nos dieron.

Entonces a medida que avanzaba el 97 perdían más y más dinero.

Así es. Nos íbamos descapitalizando.

¿Temió quebrar?

Nunca, porque sabíamos que el problema tenía solución. Eso sí: éramos conscientes de que a mediano plazo debíamos implementar fusiones estrategias para poder subsistir. Es lo que han hecho últimamente algunos bancos.

¿Cuándo el problema empezó a preocupar a las autoridades?

Unos dos meses antes de mi captura. Fue cuando mantuvimos reuniones con el Banco Central y con la Presidencia de la República

¿Se alarmaron al ver la cantidad de préstamos interbancarios que pedían?

Este es un país pequeño. Habíamos caído en iliquidez. Pedíamos una cantidad anormal de préstamos interbancarios.

¿Qué cantidad solían pedir?

No recuerdo.

¿Cuántas veces?

Unas dos o tres por semana. Dependía un poco de las circunstancias.

Supongo que esos créditos interbancarios se fueron haciendo cada vez más frecuentes.

Así es. Sobre todo en los últimos tres meses.

¿No pensaron liquidar la empresa?

No. El problema tenía solución. Estábamos luchando para salir adelante. Teníamos planes específicos.

¿Les mostraron esos planes a las autoridades?

No nos dieron oportunidad. Estos problemas no se resuelven en tres o cuatro meses, como ellos querían, sino en tres o cuatro años.

¿Tenían planes o simplemente ideas?

Planes e ideas.

Pero entonces mostrarían a las autoridades sus planes para reflotar la empresa.

En las reuniones que sostuvimos con ellos solicitamos tiempo para arreglar el problema. Luego vimos que no habían querido conceder ese tiempo. Ellos pretendían que se resolviera inmediatamente, cosa que resultaba imposible.

¿Qué argumentos les plantearon para justificar tal urgencia?

Ninguno. Sólo nos dijeron que lo resolviéramos ya.

Si les habían exigido una solución inmediata y ustedes no podían darla, ¿por qué no simplemente pagaron sus deudas y cerraron el negocio?

No quisimos llegar a ese extremo, porque el problema tenía solución.

Pero si las autoridades les advirtieron...

Es que no fueron tajantes. Nosotros pedimos más tiempo, quedamos en reunirnos y en ese intermedio fue que nos llegaron a capturar. No nos dieron ningún ultimátum. La captura fue con patada voladora. Además, el dinero de los depositantes estaba invertido en proyectos que rendirían en un plazo de tres o cuatro años. No podíamos responder inmediatamente.

Calderón Sol dijo que se había reunido con su padre para advertirle de lo que podía suceder...

Mi padre no tuvo que ver nunca nada con FINSEPRO-INSEPRO. Tal vez el ex-presidente Calderón Sol pensó que sí, pero no era así.

¿Su confianza en Calderón Sol y en Roberto Orellana Milla era tan grande que no tomó precauciones, a pesar de que en las reuniones les exigían una pronta solución al problema?

Había confianza, especialmente con Calderón Sol. Pero yo estaba totalmente seguro de que el problema tenía solución.

Usted sabía que el Gobierno había actuado previamente contra otra empresa con problemas similares a la suya. ¿Por qué pensó que con usted sería distinto?

Nuestro problema era diferente de esa empresa a la que usted se refiere. No puedo negar que había amistad con Calderón Sol. No sé a qué se debió ese cambio tan brusco. Había solución. Por eso nos quedamos en el país. Si mi ánimo hubiera sido perjudicar a la gente, nos hubiéramos ido.

Continua


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