Recuerdan a los que
ya no están
Las familias salvadoreñas acudieron
ayer a los cementerios para decorar las tumbas
de sus seres queridos. La capital detuvo su
ritmo y recordó a los difuntos
- Enrique
Miranda
- El Diario
de Hoy
La
usual calma de los cementerios se vio
interrumpida ayer, como cada 2 de noviembre, con
la llegada de centenares de personas que
visitaron las tumbas de sus seres queridos.
Los visitantes decoraron las tumbas y
retocaron los detalles malgastados con el
tiempo.
Pero lo más importante: recordar e
incluso conversar con las personas que un
día amaron tanto y que hoy ya no
están en con ellos.
Todo se transformó en una
celebración familiar: música
instrumental, flores, comidas típicas y
una oración con los hijos para mantener
el recuerdo de los que ya fallecieron.
"El Día de los Difuntos" se
conmemoró un año más en los
panteones municipales y privados del
país.
Aunque desde temprano en la mañana los
salvadoreños comenzaron a entrar a los
cementerios, no fue hasta eso de las 11 de la
mañana que los mismos comenzaron a
llenarse de familias enteras y a reactivar el
tradicional comercio de temporada.
Las bandas marciales acompañaron con
sus piezas a los visitantes de los cementerios
capitalinos, "La Bermeja", General y "Los
Ilustres".
Los servicios religiosos también
llegaron este año a "La Bermeja": la
Alcaldía capitalina ofreció una
misa por todos los difuntos enterrados en ese
panteón.
Los delegados del Ministerio de Salud
también se presentaron a los camposantos
para impedir el ingreso de floreros con agua y
entregar abate y hojas informativas sobre
cómo evitar el dengue.
Floreros
En algunas municipios, como Santa Tecla, hubo
descontento ante la medida de no permitir
floreros con agua (ver nota siguiente).
Las comerciantes de arreglos florales
ubicadas en las afueras del cementerio La
Bermeja dijeron haber tenido ventas entre
"buenas" y "regulares".
Este año debido a las medidas de
emergencia implementadas por la
propagación del dengue, era común
encontrar más arreglos con flores
artificiales que naturales.
María del Carmen Bernal, quien tiene
25 años de vender flores en el sitio,
dijo haber tenido una buena venta hasta el
mediodía de ayer.
"Uno ya es reconocido y los clientes lo
buscan", dijo la comerciante.
En las entradas de los cementerios se
podía contratar, además, otros
servicios, como poda de la maleza que crece
entre los sepulcros, pintura y
fabricación de placas y la limpieza de
los mausoleos.
Para comer no faltó el típico
pescado con tortilla , las hojuelas con miel,
los helados, las minutas y todo tipo de
refrescos.
A raíz del feriado, las calles
capitalinas vieron disminuido el habitual
tránsito vehicular, excepto en las
áreas cercanas a los cementerios, donde
se forman congestionamientos por el ir y venir
de los visitantes.