Intentan linchar a
Policías
Un operativo antiextorsión se
convirtió ayer en la pesadilla para ocho
policías que estuvieron a punto de morir
a manos de habitantes de una isla de la
bahía de Jiquilísco. Un noveno
agente falleció
- Jaime
García
- El Diario
de Hoy
Pobladores
de una isla de la bahía de Jiquilisco,
Usulután, intentaron matar a golpes a
ocho investigadores de la Policía
Nacional Civil, lo que permitió la fuga
de un presunto extorsionista residente en esa
localidad.
Los miembros de la Unidad de
Investigación Criminal (UDIC), de
Usulután, habían naufragado
minutos antes en una lancha cuando se alejaban
de la isla San Sebastián, en la
jurisdicción de San Dionisio, luego de
participar en un operativo
antiextorsión.
La isla San Sebastián tiene una
extensión de unos 10 kilómetros
cuadrados y en ella habitan unas 2 mil 500
personas, de las cuales la mayoría vive
de la pesca y del comercio.
Captura y escape
Informes recabados en el lugar de los hechos
detallaron que, a eso de las 9:30 de la
mañana, los investigadores, vestidos con
ropa civil, alquilaron una lancha en Puerto El
Triunfo, para poder viajar a la isla y montar un
dispositivo para arrestar a sospechosos que
habían pedido una fuerte suma de dinero a
un comerciante de la zona a cambio de su
vida.
Un grupo de delincuentes había exigido
a la víctima, por medio de
anónimos, la cantidad de 10 mil colones,
suma que debería ser entregada en un
sector del cantón La Pirraya, ubicado en
la isla San Sebastián.
Luego de una hora de viaje, los detectives
llegaron a la isla y se apostaron encubiertos en
la zona donde se recogería el dinero. Se
había fijado que la entrega se
haría a las 5:30 de la tarde. Fue hasta
las 6:30 que un sujeto llegó a la zona y
recogió el dinero.
De inmediato, los investigadores procedieron
a arrestarlo, y fue identificado como Rudy
Ayala.
Los agentes trasladaron al sospechoso con la
evidencia a la zona donde habían
encallado la lancha. Tras abordarla, se
dirigieron hacia Puerto El Triunfo. Sin embargo,
cuando habían recorrido casi medio
kilómetro mar afuera, un fuerte oleaje
hizo volcar la embarcación y sus
ocupantes fueron lanzados al agua.
Algunos agentes lograron sujetarse de la
lancha, mientras intentaban mantener a flote al
sospechoso ya que éste estaba esposado.
Un agente se sujetó de una pichinga de
plástico y desapareció en la
oscuridad de la noche.
Sujetados de la embarcación, durante
unos 30 minutos, tres de los policías
lograron quitar las esposas al sospechoso y le
dijeron que nadara hasta la orilla.
Dos armas y dos radios de equipo de los
agentes se hundieron en el mar, en los momentos
en que los agentes intentaban nadar para llegar
a la orilla.
Tres de los agentes lograron llegar a la
playa junto al detenido. En ese momento se
desconocía el paradero de los otros
investigadores. Cuando los agentes se
encontraban en la playa, se acercó un
grupo de hombres armados con pistolas, palos,
piedras y machetes y rodearon a los
policías. El sospechoso aprovechó
la situación y escapó.
Los pobladores advirtieron a los agentes que
eran familiares del detenido y que
pagarían por haberlo arrestado. Gritando
insultos, los enardecidos pobladores propinaron
una paliza a los agentes.
Posteriormente, los amarraron con lazos y los
mantuvieron retenidos mientras continuaban
golpeándolos. Los atacantes advirtieron a
los policías que amarrados los
lanzarían al mar para que se
ahogaran.
Cinco más de los investigadores
lograron llegar a la orilla en diferentes
sectores de la isla. Los pobladores
también los atacaron. Luego de
propinarles la golpiza, los sujetos se
internaron en la isla.
Siete de los policías lograron ser
evacuados por la mañana. Un octavo agente
fue rescatado por un helicóptero de la
Fuerza Armada. El investigador se encontraba
escondido entre matorrales y presentaba severos
golpes en el cuerpo.
Los heridos fueron trasladados al hospital
del Seguro Social de Usulután. Un
lugareño de la isla La Pirraya
alertó a la Policía que el cuerpo
de un hombre había sido lanzado del mar.
El fiscal Francisco Benítez
Hernández acudió a la zona y
reconoció el cadáver.
Se trataba del agente Sergio Morales, el
noveno investigador que se ahogó al
naufragar la lancha en la que viajaban. El
Fiscal confirmó que fueron habitantes de
la Isla los que intentaron linchar a los
policías.
"Estuvimos
a punto de morir"
Los
investigadores se recuperaban ayer de sus
severas heridas. Algunos narraron su
agónica historia y afirmaron que fueron
golpeados por unos 30 hombres armados con palos
y machetes