El Salvador rinde
tributo a Cristo
Más de cien mil salvadoreños
se reunieron ayer, en el campo deportivo "El
Cafetalón", para rendir homenaje a
Jesucristo, en el marco del cierre del IV
Congreso Eucarístico Nacional. Juntos
celebraron la misa final del evento, oficikada
por el Cardenal de la Habana, Cuba, Jaime
Ortega
- Ixchel
Pérez
- El Diario
de Hoy
L
a celebración de la misa de
conclusión del IV Congreso
Eucarístico Nacional estaba programada
para las 8:00 de la mañana y
comenzó dos horas después. Sin
embargo, el pueblo católico de El
Salvador no se movió de El
Cafetalón, ni manifestó
señales de descontento, pues el gozo que
había en su corazón le alcanzaba
para esperar con paciencia.
A pesar de que muchos habían
participado en la vigilia de la noche anterior,
sus rostros permanecieron frescos. Miles de
hombres, mujeres, niños y hasta personas
de edad muy avanzada celebraron con fervor la
Eucaristía y demostraron el amor y la
pasión que El Salvador tiene por
Jesucristo.
La misa fue oficiada por el cardenal de La
Habana, Cuba, Jaime Ortega, quien
agradeció que el Papa lo designara como
Enviado Especial al Congreso, y le permitiera
compartir con "un pueblo activo y emprendedor"
y, además, "profundamente religioso...
Creativo, fiel y audaz en su adhesión a
Cristo y a su Iglesia".
"La acción más
hermosa"
En su homilía, el cardenal Jaime
Ortega aseguró que la celebración
de la Eucaristía era "la acción
más hermosa y vibrante" del Congreso
Eucarístico, porque en ella se reunieron
los religiosos con el pueblo fiel, para rendir
un devoto homenaje a Cristo.
Además, expresó que a
través del Congreso, el pueblo
salvadoreño "está pidiendo en la
oración y proponiéndose que el
espíritu de Dios transforme sus
vidas..."
El cardenal Ortega fue ovacionado cuando,
también, manifestó su
admiración por el "Arzobispo Santo",
Monseñor Romero, y aseguró haber
seguido con atención la historia de El
Salvador, sus dramáticas situaciones y su
manera de superarlas por medio de un
"diálogo lúcido y de un
espíritu cristiano de
conciliación".
Ciento cincuenta sacerdotes repartieron la
comunión, de la que tomaron parte, con
reverencia, muchos de los asistentes.
A la eucaristía asistieron el
Presidente de la República, Francisco
Flores, y el Vicepresidente, Carlos Quintanilla;
el Presidente de la Corte Suprema de Justicia,
Agustín García Calderón; la
ministra de Educación, Evelyn Jacir de
Lovo; diputados, embajadores y otros
funcionarios.
También estuvo presente el Arzobispo
de San Salvador, monseñor Fernando
Sáenz Lacalle, acompañado del
Nuncio Apostólico y de todos los
obispos.
Al finalizar la celebración
eucarística, se realizó una
procesión, encabezada por una carroza de
1.80 mts. de alto, preparada por todas las
asociaciones eucarísticas. La figura de
Cristo fue el centro de la adoración.
Una
noche de adoración al Santísimo
genuina adoración
Miles de fieles
cambiaron sus horas de sueño, por un
fervoroso tiempo de alabanza y entrega a
Jesucristo. Todos unidos celebraron una larga
fiesta espiritual