Fondo
Vial
Se enfrenta a un
difícil camino en la Asamblea
Las bancadas de oposición
mayoritarias, FMLN y PCN, no están
dispuestas a entregar fácilmente sus
votos para aprobar la Ley del Fondo Vial. El
camino está lleno de baches para una ley
presentada por el Órgano Ejecutivo como
la alternativa para mantener las calles
salvadoreñas en buen estado
- Luis
Laínez
- El Diario
de Hoy
La
aprobación de la Ley del Fondo Vial
(FOVIAL) no será una autopista de alta
velocidad. Mas bien se tratará de una
calle de tierra, con muchos hoyos y piedras. Los
dos principales partidos de oposición,
FMLN y PCN, se oponen a aprobar el anteproyecto
de ley tal y como fue presentado por el
Ejecutivo.
"El FMLN no apoyará un Fondo Vial
basado en castigar al pueblo con dos colones por
cada galón de gasolina. ¡Es
imposible!", asevera Nelson García,
diputado del FMLN en la Comisión de Obras
Públicas del Congreso.
El financiamiento a través de un
recargo a los combustibles no es la única
objeción del partido de izquierda.
También critican que la
composición de la junta directiva del
FOVIAL está parcializada hacia el
Órgano Ejecutivo.
García arremete también contra
el objetivo principal del Fondo, que es
preservar las calles en buen estado.
"¿Quién dará mantenimiento a
las otras?", interroga. Duda también de
las buenas intenciones del Ministerio de Obras
Públicas, entidad que ofrece una ley de
retiro voluntario a todos sus trabajadores.
A pesar de estas objeciones, García
sabe reconocer las virtudes del FOVIAL. Cree muy
atinado que el Gobierno impulse un proyecto de
tratamiento preventivo de las calles.
"Es correcto, al igual que el Ejecutivo haya
reconocido cambiar el modelo porque el actual
causa pérdidas", expresa.
Equidad
El primer escollo de Elizardo González
Lovo, pecenista que preside la Comisión
de Obras Públicas, es cómo se
realizará la inversión del
Fondo.
"A los diputado de los departamentos no nos
queda claro cómo se utiliza el
presupuesto del Ministerio de Obras
Públicas. No sé, por ejemplo,
cuánto se invierte en La Unión, mi
departamento", apunta.
González Lovo, propietario de buses,
tampoco está de acuerdo con la propuesta
del Ejecutivo de entregar de manera selectiva el
diesel a los transportistas, de acuerdo con la
rentabilidad de la ruta.
"Eso se sale del concepto de subsidio. El
subsidio era para dar un pasaje barato, sin
importar cuántos pasajeros se suben al
bus", razona el pecenista.
Sin embargo, como buen empresario, el
pecenista está de acuerdo con que el
Fondo Vial "es una idea excelente".
Lo malo es que el mantenimiento preventivo
sólo se realizará a las carreteras
primarias, y no a aquellas que llevan a
municipios lejanos.
Y a pesar de que nunca gozarán de los
beneficios, los propietarios de automotores de
San Ildefonso (San Vicente) o de Chalatenango,
opina González Lovo, siempre
pagarán el sobreprecio de la gasolina.
En
busca de financiamiento
El primer
año, el FOVIAL se financiará con
un préstamo de $70 millones de
dólares (unos ¢612 millones); el
segundo año, con un recargo de dos
colones a cada galón de
combustible