Critica
a México y España
Castro arremete contra
Flores
"Tomado 'in fraganti' y sorprendido por la
denuncia cubana, el mandatario
salvadoreño reaccionó con
incontenible histeria afirmando que yo lo
acusaba de cómplice de
conspiración para asesinarme",
afirmó el dirigente cubano en su
discurso, de unos quince minutos
- LA
HABANA, CUBA
- SERVICIOS
CABLEGRAFICOS.-
El
dictador cubano Fidel Castro dijo ayer que ha
aceptado reunirse con su colega de El Salvador,
Francisco Flores, a quien acusó
nuevamente de haber tolerado la presencia en
aquel país del ''peor terrorista del
hemisferio'', el exiliado cubano Luis Posada
Carriles.
Con uniforme militar y una bandera en la
mano, Castro estuvo al frente de millares de
manifestantes demandando juicio contra Luis
Posada Carriles, arrestado en Panamá hace
dos semanas por complotar presuntamente para
asesinar al líder cubano.
El exiliado cubano anticastrista de 72
años es el enemigo público
número uno de La Habana y está
acusado de décadas de violencia contra la
isla de gobierno comunista.
En un discurso desde la localidad oriental de
Guisa, ante unas treinta mil personas, Castro
dirigió además punzantes
críticas contra uno de sus asociados
comerciales más importantes,
España, y contra uno de sus principales
socios políticos del hemisferio,
México.
El dictador recriminó a ambos
países por secundar un proyecto de
condena al terrorismo, propuesto por El Salvador
durante la X Cumbre Iberoamericana realizada en
Panamá el pasado fin de semana.
La Habana objetó el proyecto por
considerarlo excluyente, debido a que mencionaba
al grupo terrorista ETA, pero no los actos
terroristas contra Cuba. A raíz de ello
surgió en la cumbre un agrio intercambio
de acusaciones entre Castro y Flores delante del
resto de los jefes de estado y de gobierno que
discutían el proyecto.
Pero la ira del dictador cubano de 74
años fue aún más lejos.
"Lógicamente, su hipócrita
ponencia (de El Salvador) sobre el terrorismo
fue previamente cocinada con el gobierno de
España", dijo.
Contra El Salvadaor
En el foro, Castro acusó a Flores de
tolerar y aceptar la presencia de Posada
Carriles en El Salvador, mientras el mandatario
centroamericano replicó que el dirigente
cubano tuvo una ''cruel, sangrienta e
inaceptable responsabilidad en la guerra de El
Salvador'' en los años 80.
Tras el intercambio, surgió la
posibilidad de un encuentro bilateral entre
ambos dirigentes, que se realizaría en la
venidera toma de posesión de Vicente Fox
como nuevo mandatario de México, el 1 de
diciembre, acto al que están invitados
Castro y Flores.
Como lo cortés no quita lo valiente,
dijo Castro en su discurso, ''le respondimos (a
El Salvador) que estamos dispuestos a
discutir... Veremos cómo y para
qué servirá tal
reunión''.
A Flores, añadió Castro ''no lo
acusé de ser cómplice del macabro
plan, dije simplemente que el cabecilla
terrorista radicaba, conspiraba y operaba desde
El Salvador, lo cual conocía, toleraba y
ocultaba el gobierno salvadoreño. De eso
sí lo acuso y no puede desmentirme''.
Pese al mensaje cubano de octubre, el
presidente salvadoreño ''no hizo
absolutamente nada, tal vez no pudo por falta de
autoridad y de valor'', dijo Castro.
Agregó que el proyecto contra el
terrorismo fue 'cocinado' por España
''emergente potencia económica europea en
América Latina, a veces útil en la
lucha contra la voracidad del norte, pero cuya
jefatura política se comporta con
evidente inclinación a la
prepotencia''.
El proyecto, según Castro, ''fue
secundado de inmediato por el presidente de un
México diferente, hoy regido por los
intereses, los principios y los compromisos
impuestos por el Tratado de Libre Comercio con
su vecino del norte''.
Agregó que todo el capítulo de
la denuncia en la cumbre sobre el plan para
asesinarle y el proyecto contra el terrorismo
colocó al ''unitario, bolivariano y
sinceramente revolucionario'' presidente de
Venezuela, Hugo Chávez, ''en un amargo y
embarazoso dilema'', mientras el rey Juan Carlos
de España, ''hombre noble y siempre
amistoso con Cuba, ''estaba más bien
desconcertado''.
Cuba luchará porque se haga justicia,
dijo Castro, en la cuestión de Posada
Carriles, cuya extradición desde
Panamá ya ha sido solicitada por La
Habana.