Educación
para sordos exige más maestros
preparados
La educación para niños
sordos ha cambiado significativamente en los
últimos años. Esta
población que durante mucho tiempo no
tuvo a quien recurrir en materia de
educación cuenta ahora con cuatro
escuelas ubicadas en San Salvador, Santa Ana,
Sonsonate y San Miguel.
- Mayuly
Ferrufino
- El Diario
de Hoy
Pero
estos logros no son suficientes. La coordinadora
nacional de Educación Especial del
Ministerio de Educación, Ada Ester
Montano, asegura que existen planes para
diversificar la ayuda en educación para
los niños sordos.
"No tenemos educación para sordos en
las zonas rurales", sostiene la funcionaria,
quien señala que es necesario,
además, dar opciones para que las
personas sordas puedan tener una
formación académica superior o una
formación técnica.
La intención, según la
coordinadora, es integrar a las personas sordas
a la sociedad, para que se desarrollen y
produzcan.
El principal problema es la poca
atención que se da a estas personas.
Sólo 850 sordos se benefician de la
educación que se imparte en los centros
especiales de San Salvador, Santa Ana, San
Miguel y Sonsonate.
La funcionaria asegura que el ministerio no
cuenta con la información de
cuántos sordos en el país
requieren del servicio de educación.
"No sabemos cuánta es la demanda de
estas personas", asegura Montano, quien advierte
que una de las causas de la insuficiente
cobertura es la falta de maestros que conozcan
el lenguaje de señas
salvadoreño.
Y es que lo ideal es contar con un maestro
sordo que pueda enseñar a niños en
el mismo estado. Sin embargo, como en El
Salvador no hay instituciones que formen a
personas sordas, no se cuenta con los profesores
adecuados.
La funcionaria recordó, sin embargo,
que la situación de los niños
sordos en El Salvador es similar a la de
cualquier país de América Latina.
El punto positivo es que existen fondos
destinados a esta educación especial y
que existe población concienciada
dispuesta a cooperar.
La Asociación de Sordos
Salvadoreños (ASS) trata de mejorar el
nivel de vida de los niños sordos y
pertenece al Consejo Nacional de Atención
Integral a la Persona Discapacitada
(CONAIPD).
Estas organizaciones y el Ministerio de
Educación han firmado un convenio para
mejorar la educación de los niños
sordos y así permitirles su
integración a la sociedad
salvadoreña.
Desacuerdo
Pero no todos están conformes con la
forma de actuar de estas instituciones.
Según Edgar Durán, padre de dos
adolescentes sordos de 16 años, estas
organizaciones no toman en cuenta la
opinión de los padres de los niños
afectados.
"Tengo 16 años de experiencia en
educación de niños sordos", afirma
Durán, quien sostiene que los padres de
familia pueden hacer más que obtener
recursos monetarios.
Durán asegura que ya es hora de que
los progenitores de niños sordos exijan
una cuota de participación en estos
proyectos.
"Los niños sordos tienen derecho a
recibir educación con adecuación",
concluyó Durán.