Salvadoreños
tienen más de un año de estar
presos
Afirman que no hay
sedición en caso presos en
Honduras
Las autoridades salvadoreñas
dijeron que presentarán un recurso de
casación
- Elder
Gómez
- El Diario
de Hoy
El
gobierno salvadoreño dijo ayer que el
delito de sedición por el que han sido
condenados a más de cinco años de
cárcel dos campesinos de este país
en Honduras, "no es el adecuado".
"Pedimos que se aclare si corresponde (a los
campesinos) lo que se les acusa y lo que han
hecho", dijo a El Diario de Hoy el vicecanciller
de este país, Héctor Dada
Sánchez.
Los labriegos Rogelio Pérez y Arnoldo
Gómez fueron condenados en junio pasado a
cinco años y tres meses de cárcel
por un tribunal de Marcala, un municipio del
departamento hondureño de La Paz.
Los campesinos fueron acusados de participar,
junto con otros de sus compatriotas, en 1999, en
la retención de dos policías
hondureños durante una supuesta
incursión a un puesto de policía
en Palo Blanco, una localidad del ex
bolsón de Nahuaterique, en el nororiente
salvadoreño.
Dada Sánchez indicó que, de
acuerdo con las investigaciones que han hecho
las autoridades salvadoreñas, "pareciera
indicar que no es adecuado el delito por el que
han sido condenados Pérez y
Gómez.
Aseguró que el gobierno ha hecho
gestiones político-diplomáticas
ante su contraparte de Honduras, y ha pedido el
respeto de los derechos de los campesinos
salvadoreños encarcelados.
Más recursos
"Vamos a agotar las últimas instancias
legales para que se aclare la situación
(de los labriegos)", advirtió el
funcionario salvadoreño.
Una Corte de Apelaciones de Comayagua
rechazó, en septiembre pasado, un recurso
del abogado defensor de los campesinos, el
hondureño Héctor Tábora,
que buscaba cambiar la tipificación del
delito por el que los labriegos fueron
condenados a prisión.
Ambos deberán permanecer presos cinco
años y tres meses y están
obligados al pago de una multa global de 50 mil
lempiras.
El abogado hondureño, Ananías
Ventura, declaró a El Diario de Hoy que
la pena pudo haberse cambiado por libertad
condicional si hubiera sido de cinco años
exactos.
Abel Salazar Rodezno, presidente de la
Comisión de Seguimiento
Honduro-salvadoreña, de la
Cancillería salvadoreña,
anunció recientemente que Tábora
tenía previsto presentar un recurso de
casación (revisión del proceso
penal) ante la Corte Suprema de Justicia de
Honduras.
La instancia
La comisión a la que pertenece Salazar
Rodezno fue creada en 1996 para verificar el
cumplimiento de un acuerdo bilateral que
reconoce los derechos de las personas que
resultaron afectadas por un fallo de un tribunal
internacional.
Al igual que Dada Sánchez, Salazar
Rodezno afirmó que el delito de
sedición por el que han sido condenados
los salvadoreños en Honduras "no se
ajusta a las normas del Derecho Penal".
"Vemos con preocupación la
decisión de la Cámara", dijo el
funcionario entrevistado por El Diario de
Hoy.
Pobladores de Nahuaterique, en el nororiental
departamento salvadoreño de
Morazán, han afirmado que 16 labriegos de
esa zona han sido detenidos por las autoridades
hondureñas desde 1992, cuando fue emitido
el fallo internacional.
Además, recordaron que otros dos
campesinos salvadoreños han sido
asesinados desde esa fecha en esa región
fronteriza.
Los afectados
Tras el fallo del tribunal internacional,
unos 12 mil campesinos salvadoreños
quedaron en territorio hondureño,
mientras que cerca de dos mil del vecino
país, permanecen en zona adjudicada a El
Salvador.
Los incidentes entre campesinos
salvadoreños y autoridades
hondureñas se han dado por la
prohibición de éstas a permitir la
tala de árboles maderables en su
territorio.
La madera es extraída por los
labriegos salvadoreños de sus
propiedades, que con el fallo judicial quedaron
en sector hondureño.
Otra guerra
El ex ministro de la Defensa
salvadoreño, general Jaime Guzmán
Morales, reveló, el año pasado,
que ambos países estuvieron al borde de
la guerra en 1996, luego que autoridades
hondureñas impidieran a un grupo de
labriegos de este país sacar de Honduras
camiones cargados con madera.
Los dos países se enfrentaron
militarmente en julio de 1969, luego de la
culminación de las continuas violaciones
de los derechos humanos de salvadoreños
residentes en Honduras.
Ambas naciones suscribieron en Lima,
Perú, en 1980, un Tratado General de Paz,
con el que se restablecieron las relaciones
diplomáticas entre los dos
países.