Impulsan
campaña de prevención
Buscan evitar que
niños se quemen con
pirotécnicos
La empresa privada ha aportado
millón y medio de colones para la
campaña, con el fin de que los padres de
familia tomen conciencia y protejan a sus
niños del mal uso de la
pólvora
- Jaime
García
- El Diario
de Hoy
Las
festividades de Navidad y fin de año
suelen dejar a su paso una estela de
niños quemados con pólvora debido
a la falta de supervisión de los padres.
El Ministerio del Interior impulsa una
campaña para evitar desgracias
similares.
El Ministerio del Interior, la
Dirección General del Cuerpo de Bomberos
y la empresa privada han organizado la
campaña nacional de prevención de
niños quemados: "Depende de usted. Sin
niños quemados es mejor El Salvador".
El objetivo general de la campaña es
concienciar a la población en general
sobre los procedimientos adecuados en el uso
correcto de los productos pirotécnicos, a
fin de evitar niños quemados o muertos
durante las festividades navideñas y de
fin de año.
Mario Acosta Oertel, ministro del Interior,
indicó que han gestionado con la empresa
privada el aporte de un millonario desembolso,
para evitar que más niños sean
víctimas de quemaduras por el mal manejo
de productos pirotécnicos.
Agregó que la acumulación de
experiencia en cada fin de año por mal
manejo de pólvora ha determinado que la
mayoría de casos se debe a la
irresponsabilidad de los padres, quienes por
ingerir licor o dedicarse a otras ocupaciones
dejan solos a los niños quemando
pólvora.
Acosta dijo que algunos padres hasta dan
cigarros encendidos a sus hijos para que
éstos prendan fuego a los cohetes.
"No basta con que tengamos equipos de
bomberos o regulaciones del uso de la
pólvora si los padres no colaboran",
insistió.
Con la campaña, se pretende que tanto
los niños como los padres de familia
tomen conciencia de que, si no existe una
supervisión adulta sobre la quema de los
productos pirotécnicos, los casos de
niños quemados continuarán
engrosando las estadísticas.
El mal uso de la pólvora no
sólo causa quemaduras en niños,
sino que también provoca incendios
forestales, en viviendas y en negocios.
Estadísticas
Un diagnóstico elaborado por el
Ministerio del Interior determinó que un
promedio de 27 niños resultaron quemados
al manipular productos pirotécnicos, el
año pasado, durante noviembre y
diciembre.
Los principales hospitales del país
sumaron 586 casos de niños quemados en
los últimos años. Las
víctimas, en su mayoría, son
niños y adolescentes.
"Lo
anterior pone de manifiesto que es necesario
concienciar a las familias sobre los
procedimientos adecuados en el uso de la
pólvora, ya que, de no hacerlo, esto
ocasiona un grave impacto nacional, tanto
económico como sicológico ya que
los tratamientos suelen ser costosos y
dolorosos".
El Hospital de Niños Benjamín
Bloom ya atendió a los primeros
niños con quemaduras por el mal uso de la
pólvora. Algunos permanecen ingresados
por la gravedad de sus lesiones.
Sostén de familias
Los funcionarios del Ministerio del Interior
están conscientes de que la
elaboración de productos
pirotécnicos es, para muchas familias del
país, el único sostén
económico, pero es necesario que haya
regulaciones estrictas para evitar
tragedias.
Sólo este año, los Bomberos han
atendido diversos siniestros.
El de mayor magnitud fue el incendio y la
explosión de la cohetería "El
Tucán".
Las instalaciones de la cohetería
fueron destruidas, así como las viviendas
que se encontraban cercanas al lugar. Dos
personas fallecieron.
"En el país, el trabajo de la
pólvora es un arte que representa, para
la clase baja de la población, una
opción de trabajo que sirve como
sostén de muchas familias que dependen
económicamente de ese tipo de empleo",
indica el diagnóstico del Ministerio del
Interior.
El lanzamiento de la campaña de
prevención para evitar niños
quemados se realizará el 1de diciembre
con un festival de luces que será
patrocinado por la Asociación de
Productores Pirotécnicos
Salvadoreños (APROPISA).
Al acto ha sido invitados el presidente
Francisco Flores, miembros del Gabinete de
Gobierno y el cuerpo diplomático.