Dulce
celebración en San Juan Opico
A 43 Km al occidente de San Salvador, el
país tiene un dulce jardín de
naranjas y mandarinas
- María
T. Pérez Ramos
- El Diario
de Hoy
- La
libertad
Por
estos días, el valle de Los
Bajíos, de San Juan Opico, La Libertad,
se convierte en un verdadero edén,
adornado con las jugosas y exquisitas naranjas
que allí se producen.
Ayer, unos 66 agricultores de naranjas y
mandarinas residentes en el cantón Los
Bajíos, una zona rica en la
producción de cítricos a lo largo
de 300 manzanas de terreno, celebraron su primer
Festival de las Naranjas, con el que buscan
promocionar la calidad de esta fruta que
allí se cultiva.
El festival ofreció los deliciosos
frutos en cantidades y precios sumamente
atractivos para los consumidores.
La humedad y alta concentración de
potasio convierten el sitio en un lugar adecuado
para este cultivo, explicó el productor
Julio Menjívar.
Las naranjas y las mandarinas se han
convertido en los frutos con los cuales
subsisten cientos de familias; unas producen la
fruta y otras cuidan, recogen y seleccionan el
producto, que luego se comercializa en los
mercados.
Aunque los precios de las naranjas no son tan
atractivos para el productor, como dice don
Eugenio Ayala, es imposible dejar de
cultivarlas, porque son el principal medio de
subsistencia para muchos.
En los mercados, el ciento de naranjas cuesta
entre ¢15 y ¢20.
"No se saca mucho, pero tratamos que
mantenernos con la producción, porque es
el único medio de subsistencia que
tenemos", dijo don Eugenio.
El orgullo de los opicanos, desde hace
cuarenta años, es producir naranjas. Es
una tradición que necesita darse a
conocer para que la gente sepa que El Salvador
no necesita importar ese dulce fruto.