Centro de Gobierno:
nueva trinchera
Centenares de cansados ex paramilitares,
dirigidos por Orlando Arévalo,
continuaron ayer las protestas en los
alrededores del Centro de Gobierno para que el
Ejecutivo les asigne, por decreto, una
indemnización de ¢15 mil
colones
- María
T. Pérez/Enrique Miranda
- El Diario
de Hoy
Frente
a la inminente intervención de la Unidad
de Mantenimiento del Orden (UMO), centenares de
ex patrulleros recibieron ayer la orden de
retirarse del Centro de Gobierno, lugar que
habían sitiado y convertido en trinchera
desde la mañana del lunes.
Hasta entrada la tarde, los ex paramilitares
permanecían arengando y bloqueando parte
de la Alameda Juan Pablo II, con el fin de que
el gobierno les otorgara ¢15 mil como
indemnización por servicios durante el
conflicto bélico.
No obstante, luego de más de 24 horas
de interferir con el tráfico en esa
importante arteria y de impedir que los
empleados estatales ingresaran a sus centros
laborales, el diputado autodenominado
"rebelde",Orlando Arévalo, les
ordenó levantarse e iniciar una marcha
sobre distintas calles de la capital.
"Hay un plan de evacuación para esta
noche y esto incluye la posibilidad de hacerlo
en forma violenta, entonces, para evitar
confrontar con la UMO y la PNC, nos vamos a ir
en un desplazamiento permanente en el que no nos
vamos a quedar fijos en un lugar",
declaró Arévalo ante
periodistas.
Repliegue
Aunque los ex patrulleros se retiraron del
Centro Gobierno, sus dirigentes aseguraron que
la protesta continuaba y que, más bien,
se trataba de un cambio de táctica: "plan
en marcha".
"San Salvador es grandísimo y
aquí hay mucho espacio para moverse (...)
y la gente necesita moverse, si no, nos vamos a
tullir", dijo el diputado Arévalo.
A eso de las 5:30 de la tarde, los
protestantes se dividieron en varios grupos que
marcharon hacia distintos puntos de la
capital.
Varias filas de ellos se dirigieron hacia la
Plaza Cívica, en pleno centro capitalino,
y otro grupo caminó hacia el Occidente,
siempre sobre la Alameda Juan Pablo II.
Los ex paramilitares que partieron hacia el
centro capitalino se ubicaron el sitio para
"reposar", según sus mismos
dirigentes.
Sin embargo, el grupo más numeroso,
que marchaba sobre la Alameda Juan Pablo II, se
topó a eso de las 8:00 de la noche con un
contingente de la UMO, cerca del Bulevar
Constitución.
Trabajadoras de las fábrica
aledañas a ese sector vivieron momentos
de tensión ante un posible
enfrentamiento.
Por
fortuna, miembros de la Procuraduría de
los Derechos Humanos mediaron entre los
manifestantes y el batallón de la UMO se
retiró del lugar.
Según expresaron algunos dirigentes de
los ex patrulleros, la intención era
llegar hasta el Monumento al Salvador del Mundo,
al inicio de la colonia Escalón, para
descansar.
Los protestantes
El desvelo de la noche del lunes y la
frustración de un amanecer sin resultados
dibujó rostros desconsolados y la
desesperanza de los campesinos, en su
mayoría de avanzada edad.
Los manifestantes no lograron respuesta de la
Asamblea Legislativa ni del Gobierno, respecto a
sus demandas.
Las oficinas de CEL, ministerios de
Educación, Economía y la
dependencia de Relaciones Exteriores, SETEFE,
así como la Procuraduría General
de la República (PGR) permanecieron
cerradas.
Nadie podía pasar, ni en carro ni a
pie, por el tramo de la Alameda Juan Pablo II,
desde el Parque Infantil hasta el Hospital
Central.
Un empleado de la Procuraduría dio una
cátedra de legislación penal para
que los protestantes lo dejaran pasar. Todo fue
en vano.
Al momento de redactar esta nota (8:30 p.m.),
los ex paramilitares permanecían en las
plazas Cívicas y del Salvador del
Mundo.