No más
disparos al aire
Los médicos del Hospital
Benjamín Bloom pidieron a los ciudadanos
que durante estas festividades de Navidad y
año nuevo no disparen al aire, para
evitar que niños inocentes resulten
lesionados, como ocurre cada año.
- Susana
Joma
- El Diario
de Hoy
El
Dr. Rafael Morán, residente en medicina
pediátrica, y sus colegas de la Unidad de
Cuidados Intensivos (UCI) señalaron ayer
que no es justo que, por esta mala costumbre que
tienen algunos adultos, termine la felicidad en
los hogares salvadoreños.
Morán, quien ayer se encontraba en la
unidad de emergencia, detalló que en el
transcurso del día no se había
presentado ningún caso.
En el primer semestre de este año, 28
niños heridos por balas perdidas o por
trifulcas callejeras fueron atendidos en la sala
de emergencias.
El flagelo
Según los registros hospitalarios, en
los últimos tres años las balas
perdidas han empañado la vida de 143
niños, de los cuales cinco murieron. La
mayoría de estos hechos ha quedado en la
impunidad.
"Los que disparan no miden las consecuencias,
porque sus proyectiles tienen que caer y pueden
afectar a cualquiera, incluso a sus familiares",
expresó Morán.
Una investigación realizada por El
Diario de Hoy en agosto de este año
reveló que de los 143 casos de
niños lesionados de bala, 71
provenían del área metropolitana
de San Salvador, y otro número
significativo, de las zonas urbanas del interior
del país.
Cada uno de esos niños representa una
batalla agotadora que los médicos han
tenido que librar, pero también un costo
hospitalario significativo que bien puede
evitarse si las personas que poseen armas de
fuego actuaran con mucha responsabilidad.