Domingo 24 de diciembre 2000


Los consejos de Lorenzana

Hermann W. Bruch quiso seguir las reglas. Quiso pedir la palabra de manera correcta para manifestar su opinión respecto a las declaraciones del diputado del CDU Rafael Arévalo.

Luis Laínez
El Diario de Hoy

El primer contacto en el que pensó fue el arenero Rodrigo Ávila. Marcó su teléfono celular, pero Ávila no le contestó.

"Le estuve haciendo señas, pero no quiso darme la mirada", asegura.

No tenía intención de buscar apoyo en los pecenista Hernán Contreras o Dagoberto Marroquín.

Así que buscó a Ileana Rogel, del FMLN. ("A ella la considero una diputada decente y correcta. Y es mi amiga", reconoce Bruch).

Pero Rogel no estaba en el Salón Azul.

Siguió buscando. De repente se encontró con el también efemelenista Roberto Lorenzana.

- Quiero pedir la palabra, porque eso que escucho debe ser refutado por aquellos que pagamos los impuestos-, dijo a Lorenzana.

- En el reglamento está la posibilidad de que usted hable, pero no le van a dar la palabra. Pídala y luego siga hablando, porque usted tiene derecho, como cualquier ciudadano-, le contestó el congresista.

Bruch asegura que esta es la historia correcta sobre el papel del efemelenista. Después, el publicista tomó la palabra. Y lo demás es historia conocida.


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'00] [Portada] [Planeta Alternativo]

Copyright 1995 - 2000. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com