Niños con
riñón donado se
recuperan
Oscar, Patricia, José Luis y
María Antonieta, los niños que
este año recibieron un transplante de
riñón, gozan de buena salud y se
preparan para iniciar el año escolar en
este nuevo año
- Mayuly
Ferrufino
- El Diario
de Hoy
Han pasado casi cuatro meses desde que tres
de los niños del programa de trasplantes
recibieron un nuevo riñón.
Aunque son pocas las semanas que han pasado
desde esa fecha, los cambios en la calidad de
vida de estos niños son enormes.
Los constantes internamientos y dolores han
pasado a la historia. Los niños siempre
deben ser controlados. Van al Hospital Bloom
cada 15 días, pero ya pueden tener una
vida normal, activa y alegre.
"Mi niña está en clases de
pintura. Es bien inteligente. Pintó un
paisaje bellísimo", asegura Luisa
Delgado, madre de María Antonieta.
El tiempo en que el dolor y las
diálisis formaban parte del día a
día ha quedado atrás. Pero los
cuidados deben continuar.
"La niña debe seguir una dieta
especial para que no se le suba el potasio y la
creatinina", aseguró la madre, quien
manifestó, además, que el
próximo año María Antonieta
asistiría a la escuela a quinto
grado.
Lo más importante en la salud de estos
niños es el suministro de
inmunosupresores, esto es, medicamentos que
impiden que el órgano trasplantado sea
rechazado por el organismo del menor.
Las madres aseguran con entusiasmo que los
niños comenzarán la escuela el
próximo año. "Están
entusiasmados con ir a clases. Ojalá que
todo salga bien y pasen de grado", manifiesta
Milagro Aragón, madre de Oscarito.
José Luis también goza de buena
salud y Patricia Rebeca, operada hace un mes, se
ha recuperado. La mascarilla en su rostro no
oculta del todo una sonrisa.