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Reconocimiento
por su aporte a la cultura
Armenia tiene hijos meritísimos
Han
trascendido las fronteras patrias con sus diversas manifestaciones
artísticas.
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| El pintor César Menéndez (izq.)
recibe de Alejandro Coto el reconocimiento concedido por la
municipalidad de Armenia, el sábado anterior. Foto
EDH |
La humildad de César Menéndez sólo se compara
con la extraordinaria calidad de su obra, admirada en las más
prestigiosas salas de América y Europa, y referente en el
continente.
El sábado, tras ser declarado Hijo Meritísimo
de Armenia, declaró: Me siento mal, apenado de
estar entre tanta gente valiosa universalmente, como Claudia Lars
y Consuelo Suncín.
Estas dos mujeres naturales del municipio Sonsonateco también
fueron objeto de reconocimiento, póstumo, al igual que don
Tomás Regalado y don Juan de Dios Galán.
Menéndez no es oriundo de la población, sino de Sonsonate.
Vine muy niño, pero desperté a la vida en Armenia,
que es lo más importante, comentó. Además,
fue en este sitio donde besé a mi primera novia y donde
viví las aventuras más fabulosas de mi vida,
dijo al manifestar su profundo arraigo por ese terruño.
Todo ese arraigo manifiesto en sus palabras se resumió en
la petición que hizo al Concejo, de manera oral, y que formalizará
este día: Solicito, desde hoy (sábado), que
por decreto me den una partida de nacimiento para hacer constar
que nací en Armenia.
Incansable
En su camino para alcanzar el sitial donde se halla, Menéndez
incursionó en el canto, las artesanías y la escultura.
Fue experimentando hasta descubrir su vena artística.
Su amigo de infancia Ernesto Avilés lo señala como
un expresionista, más orientado al realismo.
Incluso lo considera de la talla de Picasso.
Aclara que es por el nivel de proliferación en la cultura
y no por la corriente cubista de que el español hizo gala
en sus obras.
Para Alejandro Coto, Menéndez es un valor de la pintura
del continente.
Uno de los méritos del homenajeado es, según Avilés,
el haber tenido el coraje de exaltar realidades que pocos quisieron
revelar, como las atrocidades de la guerra y la brutalidad de la
represión que se vivió en El Salvador antes y durante
la guerra.
Parte del reconocimiento internacional de que goza viene de ese
atrevimiento.
Y al igual que hubo grandes elogios para el pintor, también
los hubo para Claudia Lars.
El reconocimiento fue recibido por su hijo Roy Vince Brannon, quien
a pesar de no ser oriundo de Armenia, considera coterráneos
a los naturales del lugar donde su madre se crió.
De don Tomás Regalado se dijo que brindó mucha ayuda
al pueblo, a raíz de los terremotos de 2001, mientras que
a don Juan de Dios Galán se le considera el guardián
de la cultura de Armenia.
Todos los homenajeados son personas valiosas que gozan
de mucho prestigio, dentro y fuera del país, dijo el alcalde
Carlos Alberto Molina.
Consuelo jugó por estos sitios
Consuelo Suncín tejió sueños de niña
en el Parque de Armenia, junto a su entrañable amiga Claudia
Lars, mientras jugaban por los alrededores del parque central.
Una aspiraba a escribir bellos versos lindísimos y ser una
persona famosa, Suncín deseaba ser reina de un país
lejano y tener vestidos de plata y oro.
No sabían que eso era precisamente lo que la vida les tenía
preparado. Suncín se convirtió en Condesa al contraer
nupcias con el escritor de El Principito.
Claudia, en cambio, ocupa un lugar privilegiado entre las principales
poetisas y su obra ha sido leída por generaciones dentro
y fuera del país.
Elogios como los anteriores fueron parte de la alocución
de Gladis Suncín, sobrina-nieta de Consuelo, al recibir la
distinción como Hija Meritísima de Armenia que le
fue otorgada por el concejo local.
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