Turismo
 
Inicio del Sitio Lunes 15 de Diciembre
 

 

 
 

Reconocimiento por su aporte a la cultura
Armenia tiene “hijos meritísimos”

Han trascendido las fronteras patrias con sus diversas manifestaciones artísticas.

El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

El pintor César Menéndez (izq.) recibe de Alejandro Coto el reconocimiento concedido por la municipalidad de Armenia, el sábado anterior. Foto EDH

La humildad de César Menéndez sólo se compara con la extraordinaria calidad de su obra, admirada en las más prestigiosas salas de América y Europa, y referente en el continente.

El sábado, tras ser declarado “Hijo Meritísimo de Armenia”, declaró: “Me siento mal, apenado de estar entre tanta gente valiosa universalmente, como Claudia Lars y Consuelo Suncín”.


Estas dos mujeres naturales del municipio Sonsonateco también fueron objeto de reconocimiento, póstumo, al igual que don Tomás Regalado y don Juan de Dios Galán.
Menéndez no es oriundo de la población, sino de Sonsonate.

“Vine muy niño, pero desperté a la vida en Armenia, que es lo más importante”, comentó. Además, fue en este sitio donde “besé a mi primera novia y donde viví las aventuras más fabulosas de mi vida”, dijo al manifestar su profundo arraigo por ese terruño.

Todo ese arraigo manifiesto en sus palabras se resumió en la petición que hizo al Concejo, de manera oral, y que formalizará este día: “Solicito, desde hoy (sábado), que por decreto me den una partida de nacimiento para hacer constar que nací en Armenia”.

Incansable

En su camino para alcanzar el sitial donde se halla, Menéndez incursionó en el canto, las artesanías y la escultura. Fue experimentando hasta descubrir su vena artística.

Su amigo de infancia Ernesto Avilés lo señala como “un expresionista, más orientado al realismo”. Incluso lo considera “de la talla de Picasso”.

Aclara que es por “el nivel de proliferación en la cultura” y no por la corriente cubista de que el español hizo gala en sus obras.

Para Alejandro Coto, Menéndez es “un valor de la pintura del continente”.

Uno de los méritos del homenajeado es, según Avilés, el haber tenido el coraje de exaltar realidades que pocos quisieron revelar, como las atrocidades de la guerra y la brutalidad de la represión que se vivió en El Salvador antes y durante la guerra.

Parte del reconocimiento internacional de que goza viene de ese atrevimiento.

Y al igual que hubo grandes elogios para el pintor, también los hubo para Claudia Lars.

El reconocimiento fue recibido por su hijo Roy Vince Brannon, quien a pesar de no ser oriundo de Armenia, considera “coterráneos” a los naturales del lugar donde su madre se crió.

De don Tomás Regalado se dijo que brindó mucha ayuda al pueblo, a raíz de los terremotos de 2001, mientras que a don Juan de Dios Galán se le considera el guardián de la cultura de Armenia.

Todos los homenajeados son “personas valiosas” que gozan de mucho prestigio, dentro y fuera del país, dijo el alcalde Carlos Alberto Molina.


Consuelo jugó por estos sitios

Consuelo Suncín tejió sueños de niña en el Parque de Armenia, junto a su entrañable amiga Claudia Lars, mientras jugaban por los alrededores del parque central.

Una aspiraba a escribir bellos versos lindísimos y ser una persona famosa, Suncín deseaba ser reina de un país lejano y tener vestidos de plata y oro.

No sabían que eso era precisamente lo que la vida les tenía preparado. Suncín se convirtió en Condesa al contraer nupcias con el escritor de El Principito.

Claudia, en cambio, ocupa un lugar privilegiado entre las principales poetisas y su obra ha sido leída por generaciones dentro y fuera del país.

Elogios como los anteriores fueron parte de la alocución de Gladis Suncín, sobrina-nieta de Consuelo, al recibir la distinción como Hija Meritísima de Armenia que le fue otorgada por el concejo local.

 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal