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Embajador
canadiense se reúne con Héctor Silva
Gobierno
de Canadá apoya las operaciones de CINTEC
Rechazan
que la empresa este vinculada con mafia
Nacional
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
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| El alcalde capitalino, Héctor Silva,
conversó por una hora y media con el embajador canadiense
James Lambert. Foto: EDH/Alex Sanabria |
El embajador de Canadá para Centroamérica, James
Lambert, se reunió ayer por una hora y media con el alcalde
capitalino Héctor Silva en el despacho municipal.
No fue una simple visita de cortesía. El diplomático
canadiense traía un mensaje claro: respaldar a la empresa
CINTEC.
Con un perfecto español, Lambert recalcó ante periodistas
que en su país la empresa CINTEC no está vinculada
a ningún ilícito.
Me desilusiona mucho que una compañía que no
esté siendo perseguida por ninguna autoridad canadiense,
la caractericen con una mafia, expresó el embajador,
durante una conferencia de prensa ofrecida en el despacho municipal.
En todo momento lo acompañó el alcalde Silva, quien
se mostraba complacido por lo que escuchaba acerca de CINTEC.
El diplomático viajó al país procedente de
Guatemala, en donde el Gobierno canadiense tiene la sede de la embajada
regional.
Su llegada al país sobretodo a la alcaldía
es de mucho significado para Héctor Silva, pues aclaró
que representa al Gobierno canadiense, por ende sus declaraciones
son oficiales.
El embajador Lambert consideró muy desafortunado que mientras
en su país la empresa CINTEC goce de total confianza, en
El Salvador sea cuestionada.
De hecho destacó que representantes de CINTEC recibirán
un reconocimiento de parte de su Gobierno durante una Exposición
Americana, que se realizará el mes entrante en la ciudad
de Montreal. Según él, ésa es una de las ferias
tecnológicas ambientalistas más importantes de Norteamérica.
Las tres denuncias
El Diario de Hoy ha hecho tres denuncias fundamentadas contra CINTEC.
u Planta de Transferencia. En noviembre del año pasado se
denunció que 10 alcaldías de San Salvador cobraron
cerca de 6 millones de dólares a ciudadanos para construir
una planta de transferencia de basura. Ese proyecto fracasó
y no se supo del destino del dinero.
u Mafia ítalo-canadiense. A principios de febrero de este
año, luego de una investigación periodística,
se determinó que mafiosos internacionales controlan la empresa
CINTEC.
u Vicios en la licitación y adjudicación del proyecto.
Después de hacer un análisis de documentos, se determinó
que hubo vicios en la adjudicación del proyecto de la disposición
final de desechos sólidos.
Comentario
Con
todo respeto
Cuando escuché al embajador
de Canadá en Centroamérica, James Lambert,
hablar sobre la empresa CINTEC, recordé lo que siempre
le sucede al periodista que investiga: muchas veces encontrará,
en su camino, dos tipos de verdades diferentes entre sí...
la jurídica y la moral.
Un acto puede ser examinado desde un punto de vista jurídico
y no caer en insania legal. Si al mismo acto se somete a
un examen ético, no pasa la prueba. Resulta condenable,
desde cualquier punto de vista.
Ese es el caso que le sucedió a CINTEC. Nadie ha
escrito, en El Diario de Hoy, que esa empresa esté,
en Canadá, bajo ningún juicio jurídico.
Tampoco se ha dicho que la Policía Montada de Canadá
la persigue.
Lo que escribimos, reiteramos y sostenemos (porque es la
verdad) es que algunos de sus principales socios fundadores
de CINTEC fueron vinculados, por las autoridades, con un
cargamento de 3,000 kilos de hachís que se intentó
introducir desde Pakistán a Canadá.
El embajador Lambert tiene todo el derecho de defender,
aquí, los intereses de compañías canadienses.
Pero los periodistas, aun los de su propio país,
tenemos el deber de informar a los salvadoreños sobre
los antecedentes de los socios de CINTEC. Existe, en todo
este asunto, un interés público que ningún
diplomático tiene derecho a silenciar.
Los juicios que hago son enteramente personales. Los asumo
con toda responsabilidad. Pero me resulta extrañísimo
que el embajador Lambert no recuerde, siquiera, las publicaciones
sobre el mismo tema que hicieron, en Montreal, los más
importantes periódicos de esa ciudad, como son Montreal
Gazzette y La Presse.
Más lamentable aún es que el embajador canadiense
no recuerde, siquiera, que fueron periodistas canadienses,
amigos nuestros, quienes abrieron el camino de los vínculos
de los socios de CINTEC. A cambio de eso ganaron los más
importantes premios de periodismo de su país, hace
pocos años. De nuevo: los periodistas canadienses
caminaron sobre una verdad moral y no, necesariamente, penal.
Y allá nadie los desmintió.
Ahora, si el señor embajador no leyó la historia
de CINTEC en su propio país, sería recomendable
que relea el expediente judicial que existe, en Montreal,
sobre los cargamentos de hachís y cocaína
colombiana que manejaban algunos de los más prominentes
miembros de la mafia de Montreal.
En todo esto no se trata de perjudicar una inversión
canadiense, china, coreana o marroquí.
Pero a este diario sí le importa, y muchísimo,
que una compañía extranjera asegure que invertirá
$61.2 millones en un programa de tratamiento de los desechos
sólidos y no ocurra tal cosa. Los estudios financieros
de la propia Corte de Cuentas muestran que, por lo menos
durante los primeros tres años, sus inversiones dependieron,
siempre, del dinero que recogían de 1.5 millones
de pobladores del Gran San Salvador.
Incluso, con el famoso tema de la planta de tratamiento,
el Dr. Héctor Dada dijo una verdad del tamaño
de la catedral: es a los canadienses a quienes les correspondía,
desde el primer día, hacer esa planta con su dinero.
No con el pisto que nos cobraban a todos.
Jamás he hecho un negocio en mi vida. No nací
para eso. Pero el sentido común básico y la
más elemental ética muestran que algo no caminó
bien cuando 10 gobiernos municipales amarraron un contrato
de $200 millones con CINTEC, a las seis semanas de sentarse
en las sillas edilicias. Si a un diplomático no le
importan esos asuntos porque se trata de negocios,
a este diario para el que laboro sí le importan.
Y muchísimo.
Si los negocios se hacen con viajecitos a Montreal,
a menos de dos semanas de asumir el poder municipal, en
1997, perdoneme, embajador, pero algo no huele bien.
*Lafitte Fernández
Gerente de Redacción
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