Suecia da un mes de
plazo
El Gobierno sueco busca reducir el tiempo
de estancia de ciudadadanos salvadoreños
en ese país con la agilización del
trámite de los permisos migratorios. La
medida llega después de que un
considerable número de compatriotas,
hasta 300 desde noviembre, llegaran a ese
país
- Teresa
Cubías
- El Diario
de Hoy
Suecia va a solucionar en un mes cualquier
trámite que tenga que ver con los
permisos migratorios de salvadoreños. La
medida adoptada por las autoridades de ese
país es consecuencia de la incipiente
llegada salvadoreños en busca de asilo.
La celeridad en la tramitación fue
confirmada ayer por el Consejero de
Cooperación Sueca en Guatemala, Hans
Magnusson, quien aclaró que, desde que
acabó la guerra en El Salvador, no se
entrega ningún tipo de asilo a los
salvadoreños.
Magnusson informó que en el 2001, y
siempre según el registro de las
autoridades suecas, han ingresado a ese
país 618 salvadoreños para pedir
asilo. Casi a la mitad de ellos, 300 en
concreto, se les resolvió la
petición de forma negativa. Los
compatriotas tienen que regresar a El Salvador.
De quedarse en el país, pasarían a
ser ciudadanos ilegales.
Al resto de compatriotas aún no recibe
una respuesta, por lo que se espera que en un
mes reciban la orden de regresar a El Salvador.
Cuando un salvadoreño llega a este
país nórdico en busca de asilo es
alojado en un apartamento. Le proporcionan
alimentación y una mensualidad de unos
$700 (más de 6 mil colones) hasta que le
resuelven sus trámites migratorios. Hasta
la fecha, todos los casos han resultado
negativos.
Falsas esperanzas
"Lo único que reciben es
atención humanitaria como parte de las
políticas de Suecia de no dejar a la
intemperie a ningún ciudadano, por lo que
se les proporciona un albergue", declaró
el diplomático sueco.
Incluso aseguró que aquellos
salvadoreños que argumenten que necesitan
asilo, porque han recibido amenazas de muerte o
secuestro, tampoco recibirán
ningún tipo de ayuda para una permanencia
definitiva en dicho país.
Según estadísticas del gobierno
sueco, en enero y febrero ingresó un
promedio de 20 salvadoreños por mes. Es
probable que, por los dos terremotos en este
país, la cantidad se incrementó a
unos 50. Sin embargo, fue entre noviembre y
diciembre cuando la cantidad se disparó
hasta 300.
El Consejero de Cooperación Sueca dijo
que hay salvadoreños que han permanecido
hasta uno o dos años en albergues, en
espera de un permiso. Esta situación,
según Magnusson, pudo generar una falsa
esperanza para los otros compatriotas que
estaban en El Salvador y que buscaban asilo y
trabajo en otro país.
Visto lo ocurrido y para evitar malos
entendidos, Suecia está dispuesta a
agilizar los procesos migratorios con el fin de
reducir la estancia de los
salvadoreños.
Desde la embajada de El Salvador en Suecia,
se confirmó que este país, como
cualquier otro de la Unión Europea, no
ofrece programas especiales de migración,
por lo que las solicitudes de asilo de este
año han sido negativas.
A la política comunitaria se suma la
conyuntura de recesión económica
por la que atraviesa el país
nórdico. "Este año, las
oportunidades de trabajo han disminuido en
más de un 37 por ciento", siempre
según el comunicado de la embajada.
En el mismo se reseña que "los
ciudadanos salvadoreños no necesitan visa
para entrar a ese país, pero el
período permitido para permanecer
legalmente en el país se limita a tres
meses".
Asilo en la guerra
Durante el período bélico, este
país otorgó asilo político
y a éste se acogieron unos cuatro mil
salvadoreños. Una vez finalizado el
conflicto, se suspendió todo tipo de
permiso a los salvadoreños.
Hans Magnusson señala que para ser
candidato a recibir permiso sólo se puede
estar allá por tres meses como turista, o
presentar la prueba de una propuesta de trabajo
bien remunerado. Aunque aclaró que esto
último no garantiza el permiso.
Otra formas de quedarse en Suecia es ser
parte del programa de reunificación
familiar para las personas que viajaron durante
la guerra. Para ello tienen que verificar que
vivían con ellos en El Salvador y
dependen directamente de ellos.
Explicó que la mayoría de
salvadoreños que residen en Suecia ya
habían mandado a traer a sus familiares.
En ese sentido, Magnusson descarta que con
tanto tiempo transcurrido aún tengan
familias que dependan de ellos viviendo en El
Salvador.