Guerra abierta
contra las mafias
La mayor revolución de las aduanas
salvadoreñas se realiza, calladamente, en
el país. Esos recintos caminan hacia una
modernización total en medio de una nueva
lucha frontal contra las bandas que controlan el
contrabando en el país.
- El Diario
de Hoy
Calladamente,
aunque con paso firme y con cero tolerancia, el
gobierno realiza la transformación
más radical de las aduanas que se
recuerda en la historia del país.
Esa revolución pasa, necesariamente,
por una guerra abierta contra las mafias locales
e internacionales que controlan el
contrabando.
El propósito no es sólo
modernizar esos recintos, sino también
recuperar, al cabo de uno o dos años, al
menos $100 millones anuales en impuestos que
dejan de pagar los contrabandistas en las
aduanas del país.
Esa estimación la definen las metas
que pretende lograr con esa lucha el ministro de
Hacienda, Juan José Daboub.
El plan va desde el despido de funcionarios
corruptos hasta la instalación de
modernos equipos móviles de rayos X que
permiten mirar lo que llevan en su interior los
contenedores.
Esto último permitirá evitar
que ocurran sorpresas, como las que se han
encontrado en las últimas semanas cuando
un importador reportó el ingreso de carne
molida, pero lo que en verdad transportaba eran
vehículos (ver información
aparte).
Las primeras acciones, iniciadas hace siete
semanas, ya produjeron resultados: la
recaudación de impuestos ha crecido un
seis por ciento, a pesar de que, como causa de
lo que ocurre en el mundo, las importaciones se
bajaron en un 11 por ciento.
¿Cómo lograron eso? La primera
medida que se adoptó fue "esterilizar"
las aduanas.
Es significa que los 14 mil furgones que cada
mes transitan por el territorio nacional se
deben trasladar, ahora, a San Bartolo, San
Salvador y Santa Ana.
Una vez que ejecutaron eso, con la ayuda de
1.200 hombres del Ejército y de la
Policía Nacional Civil (PNC), todos
aquellos furgones que antes pasaban por las
aduanas sin mucha preocupación y con
semáforo en verde, ahora se examinan, con
cuidado, en esos nuevos puntos de encuentro con
las autoridades aduaneras.
Con la mera aplicación de esa medida,
los funcionarios del Ministerio de Hacienda
conocieron toda suerte de fraudes cometidos por
algunos importadores inescrupulosos.
Contenedores que, según los registros,
pagaban, históricamente, $5 mil, ahora
cancelan hasta $63 mil.
¿Por qué ocurría eso?
Muchos están convencidos de que todo eso
sucedía por picardías de algunos
funcionarios de aduanas que se doblaban ante
sobornos de empresarios o personas que
tradicionalmente se dedican al contrabando.
También porque los procedimientos y la
fragilidad de los sistemas de
fiscalización permitían que
ocurrieran esas cosas.
Por eso es que, desde que se inició el
plan de lucha contra el contrabando y
modernización de los recintos aduaneros,
lo primero que se hizo fue tomar, literalmente,
las aduanas.
Mil doscientos hombres &emdash;entre
policías y miembros del
Ejército&emdash; contribuyeron a provocar
la mayor sacudida que han observado las aduanas
en mucho tiempo.
A eso se sumó una exhaustiva
revisión de todos los procedimientos
aduanales para establecer las grietas que usaban
quienes burlaban las leyes.
Antes de eso, se creó una suerte de
cerebro institucional contra el contrabando.
Ese grupo lo preside el ministro de Hacienda,
Juan José Daboub.
Lo integran el coronel del Ejército
Julio César Mendoza; el jefe de la
división de Finanzas de la PNC, Eduardo
Azucena López; el director de Impuestos
Internos, Francisco Rovira, y el subdirector de
Aduanas, Jesús Antonio Aquino.
Otras medidas
Los guías de la nueva lucha se
pensaron con ambición.
Otra de las acciones que adoptaron fue
premiar la participación de los
ciudadanos mediante la instalación de un
teléfono (800-30-30) para que cualquier
persona denuncie al funcionario corrupto o al
corruptor.
Pero elevar los controles no es sencillo,
sobre todo si se toma en cuenta que, sólo
en el mes de octubre, ingresaron a territorio
salvadoreño 14 mil contenedores.
De ese número, 10 mil se quedaron en
El Salvador y los cuatro mil restantes siguieron
en tránsito hacia Guatemala.
Todos esos contenedores los transportan ahora
hacia recintos aduanales mayores donde se
fiscalizan con mayor detenimiento que antes.
Esto último ha permitido descubrir
algunos ardides seguidos por los
contrabandistas.
Eso también tildó la necesidad
de comprar equipos de rayos X para examinar el
contenido total de los contenedores.
Una serie de puntos ciegos localizados en la
frontera con Honduras y que facilitaban el
contrabando también se encuentran, ahora,
repletos de autoridades.
No sólo seguridad
La reforma de las aduanas no sólo
incluye restricciones y frenos a los
contrabandistas.
También se trata de mejorar, agilizar
y modernizar los servicios que se prestan a los
importadores y exportadores.
De acuerdo con esos planes, se habilitaron
turnos los fines de semana.
Para eso, hasta se realizaron conversaciones
con representantes de los bancos y agentes
aduaneros con el propósito de que ellos
también presten servicios esos
días.
También se establecerá un
sistema de teledespacho para que los
importadores y exportadores realicen pagos
electrónicos cuando lo deseen.
Los contenedores consolidados (contratados
por varios importadores a la vez), serán
trasladados a almacenes de depósito donde
se descargarán y se tasarán las
obligaciones.
Esos almacenes de depósito
tendrán seguros para responder por la
mercadería hasta por 15 millones de
colones.
En los almacenes, los productos podrán
permanecer hasta tres días sin costo para
los empresarios. En ese tiempo podrán
pagar los impuestos y luego llevarse sus
bienes.
Otras preocupaciones
Quienes dirigen los nuevos planes tomaron un
camino inteligente: involucrar a muchas
instituciones del Estado en el programa de
reformas.
A la Corte Suprema de Justicia se le ha
pedido una mayor supervisión sobre los
jueces que examinan casos de contrabando.
Incluso, el presidente de la Corte, Dr.
Agustín Calderón, se reunió
con algunos de esos funcionarios, a quienes les
pidió colaboración, estudio y
honradez para analizar las futuras situaciones
jurídicas.
La Fiscalía General de la
República, la empresa privada y todas las
instituciones que puedan contribuir con el
problema, fueron enlistadas en el nuevo
plan.
A la Policía Nacional Civil se le
pedirán 370 hombres permanentes para que
se encarguen de la seguridad de las nuevas
acciones.
"Hemos tomado todas las acciones que sean
necesarias para elevar las recaudaciones en unos
$100 millones", dijo el ministro de Hacienda,
Juan José Daboub.
Como una muestra de esa voluntad, su cartera
organizó, en la ciudad de Santa Rosa de
Lima, un encuentro de representantes de varias
instituciones para lanzar un mensaje en el sitio
que se considera como una de las mecas del
contrabando que ingresa al país.
"O es ahora, o es ahora", aseguró
Daboub mientras se reunía con los
principales colaboradores en esa nueva batalla
personal e institucional (ver información
aparte).
Por lo pronto, el plan ya comenzó a
dar resultados.
Carne molida por autos, maní por
queso hondureño
-El empresario reportó que
transportaba carne molida y, cuando abrieron el
furgón, encontraron vehículos. En
otro caso, se decía que se trataba de
llantas usadas y todas eran nuevas.
-Hubo quien registró el ingreso de
fotocopiadoras y, de nuevo, lo que las
autoridades se encontraron dentro del contenedor
fue una sorpresa: estaba repleto de autos.
-Otro importador juró que
pretendían introducir al territorio
nacional maní y, a cambio, hallaron unas
20 mil libras
De queso.
-A una maquiladora, a las que se les permite
importar telas sin pagar impuestos, se le
hallaron más tejidos de la cuenta.
Posiblemente sus dueños pensaban inundar
el mercado local con esos productos.
-Lo que las autoridades se han encontrado en
las aduanas es casi surrealista: desde 30 mil
relojes subvaluados hasta $600 mil en
electrodomésticos ocultos en un
contenedor.
-Quienes están detrás de la
nueva revolución en las aduanas, saben
que deben caminar con cuidado. Luchan contra
verdaderas mafias que históricamente han
controlado el contrabando en El Salvador y cuyos
líderes lograron amasar tanta fortuna que
pueden darse el lujo de hacer cualquier cosa.
Los
cerebros anticontrabando
Todos ellos se
reúnen en una mesa rectangular. El grupo
lo preside el ministro de Hacienda, Juan
José Daboub, quien está
empeñado en no pasar desapercibido en esa
cartera en la que se instaló hace pocos
meses. Por eso quiere, en un plazo de un
año o, quizás muy poco tiempo
más, arrancarle $100 millones de
dólares a los contrabandistas para
depositarlos en las cuentas bancarias del
Estado.