Lunes 10 de diciembre 2001



Guerra abierta contra las mafias

La mayor revolución de las aduanas salvadoreñas se realiza, calladamente, en el país. Esos recintos caminan hacia una modernización total en medio de una nueva lucha frontal contra las bandas que controlan el contrabando en el país.

El Diario de Hoy

Calladamente, aunque con paso firme y con cero tolerancia, el gobierno realiza la transformación más radical de las aduanas que se recuerda en la historia del país.

Esa revolución pasa, necesariamente, por una guerra abierta contra las mafias locales e internacionales que controlan el contrabando.

El propósito no es sólo modernizar esos recintos, sino también recuperar, al cabo de uno o dos años, al menos $100 millones anuales en impuestos que dejan de pagar los contrabandistas en las aduanas del país.

Esa estimación la definen las metas que pretende lograr con esa lucha el ministro de Hacienda, Juan José Daboub.

El plan va desde el despido de funcionarios corruptos hasta la instalación de modernos equipos móviles de rayos X que permiten mirar lo que llevan en su interior los contenedores.

Esto último permitirá evitar que ocurran sorpresas, como las que se han encontrado en las últimas semanas cuando un importador reportó el ingreso de carne molida, pero lo que en verdad transportaba eran vehículos (ver información aparte).

Las primeras acciones, iniciadas hace siete semanas, ya produjeron resultados: la recaudación de impuestos ha crecido un seis por ciento, a pesar de que, como causa de lo que ocurre en el mundo, las importaciones se bajaron en un 11 por ciento.

¿Cómo lograron eso? La primera medida que se adoptó fue "esterilizar" las aduanas.

Es significa que los 14 mil furgones que cada mes transitan por el territorio nacional se deben trasladar, ahora, a San Bartolo, San Salvador y Santa Ana.

Una vez que ejecutaron eso, con la ayuda de 1.200 hombres del Ejército y de la Policía Nacional Civil (PNC), todos aquellos furgones que antes pasaban por las aduanas sin mucha preocupación y con semáforo en verde, ahora se examinan, con cuidado, en esos nuevos puntos de encuentro con las autoridades aduaneras.

Con la mera aplicación de esa medida, los funcionarios del Ministerio de Hacienda conocieron toda suerte de fraudes cometidos por algunos importadores inescrupulosos.

Contenedores que, según los registros, pagaban, históricamente, $5 mil, ahora cancelan hasta $63 mil.

¿Por qué ocurría eso? Muchos están convencidos de que todo eso sucedía por picardías de algunos funcionarios de aduanas que se doblaban ante sobornos de empresarios o personas que tradicionalmente se dedican al contrabando.

También porque los procedimientos y la fragilidad de los sistemas de fiscalización permitían que ocurrieran esas cosas.

Por eso es que, desde que se inició el plan de lucha contra el contrabando y modernización de los recintos aduaneros, lo primero que se hizo fue tomar, literalmente, las aduanas.

Mil doscientos hombres &emdash;entre policías y miembros del Ejército&emdash; contribuyeron a provocar la mayor sacudida que han observado las aduanas en mucho tiempo.

A eso se sumó una exhaustiva revisión de todos los procedimientos aduanales para establecer las grietas que usaban quienes burlaban las leyes.

Antes de eso, se creó una suerte de cerebro institucional contra el contrabando.

Ese grupo lo preside el ministro de Hacienda, Juan José Daboub.

Lo integran el coronel del Ejército Julio César Mendoza; el jefe de la división de Finanzas de la PNC, Eduardo Azucena López; el director de Impuestos Internos, Francisco Rovira, y el subdirector de Aduanas, Jesús Antonio Aquino.

Otras medidas

Los guías de la nueva lucha se pensaron con ambición.

Otra de las acciones que adoptaron fue premiar la participación de los ciudadanos mediante la instalación de un teléfono (800-30-30) para que cualquier persona denuncie al funcionario corrupto o al corruptor.

Pero elevar los controles no es sencillo, sobre todo si se toma en cuenta que, sólo en el mes de octubre, ingresaron a territorio salvadoreño 14 mil contenedores.

De ese número, 10 mil se quedaron en El Salvador y los cuatro mil restantes siguieron en tránsito hacia Guatemala.

Todos esos contenedores los transportan ahora hacia recintos aduanales mayores donde se fiscalizan con mayor detenimiento que antes.

Esto último ha permitido descubrir algunos ardides seguidos por los contrabandistas.

Eso también tildó la necesidad de comprar equipos de rayos X para examinar el contenido total de los contenedores.

Una serie de puntos ciegos localizados en la frontera con Honduras y que facilitaban el contrabando también se encuentran, ahora, repletos de autoridades.

No sólo seguridad

La reforma de las aduanas no sólo incluye restricciones y frenos a los contrabandistas.

También se trata de mejorar, agilizar y modernizar los servicios que se prestan a los importadores y exportadores.

De acuerdo con esos planes, se habilitaron turnos los fines de semana.

Para eso, hasta se realizaron conversaciones con representantes de los bancos y agentes aduaneros con el propósito de que ellos también presten servicios esos días.

También se establecerá un sistema de teledespacho para que los importadores y exportadores realicen pagos electrónicos cuando lo deseen.

Los contenedores consolidados (contratados por varios importadores a la vez), serán trasladados a almacenes de depósito donde se descargarán y se tasarán las obligaciones.

Esos almacenes de depósito tendrán seguros para responder por la mercadería hasta por 15 millones de colones.

En los almacenes, los productos podrán permanecer hasta tres días sin costo para los empresarios. En ese tiempo podrán pagar los impuestos y luego llevarse sus bienes.

Otras preocupaciones

Quienes dirigen los nuevos planes tomaron un camino inteligente: involucrar a muchas instituciones del Estado en el programa de reformas.

A la Corte Suprema de Justicia se le ha pedido una mayor supervisión sobre los jueces que examinan casos de contrabando.

Incluso, el presidente de la Corte, Dr. Agustín Calderón, se reunió con algunos de esos funcionarios, a quienes les pidió colaboración, estudio y honradez para analizar las futuras situaciones jurídicas.

La Fiscalía General de la República, la empresa privada y todas las instituciones que puedan contribuir con el problema, fueron enlistadas en el nuevo plan.

A la Policía Nacional Civil se le pedirán 370 hombres permanentes para que se encarguen de la seguridad de las nuevas acciones.

"Hemos tomado todas las acciones que sean necesarias para elevar las recaudaciones en unos $100 millones", dijo el ministro de Hacienda, Juan José Daboub.

Como una muestra de esa voluntad, su cartera organizó, en la ciudad de Santa Rosa de Lima, un encuentro de representantes de varias instituciones para lanzar un mensaje en el sitio que se considera como una de las mecas del contrabando que ingresa al país.

"O es ahora, o es ahora", aseguró Daboub mientras se reunía con los principales colaboradores en esa nueva batalla personal e institucional (ver información aparte).

Por lo pronto, el plan ya comenzó a dar resultados.

Carne molida por autos, maní por queso hondureño

-El empresario reportó que transportaba carne molida y, cuando abrieron el furgón, encontraron vehículos. En otro caso, se decía que se trataba de llantas usadas y todas eran nuevas.

-Hubo quien registró el ingreso de fotocopiadoras y, de nuevo, lo que las autoridades se encontraron dentro del contenedor fue una sorpresa: estaba repleto de autos.

-Otro importador juró que pretendían introducir al territorio nacional maní y, a cambio, hallaron unas 20 mil libras

De queso.

-A una maquiladora, a las que se les permite importar telas sin pagar impuestos, se le hallaron más tejidos de la cuenta. Posiblemente sus dueños pensaban inundar el mercado local con esos productos.

-Lo que las autoridades se han encontrado en las aduanas es casi surrealista: desde 30 mil relojes subvaluados hasta $600 mil en electrodomésticos ocultos en un contenedor.

-Quienes están detrás de la nueva revolución en las aduanas, saben que deben caminar con cuidado. Luchan contra verdaderas mafias que históricamente han controlado el contrabando en El Salvador y cuyos líderes lograron amasar tanta fortuna que pueden darse el lujo de hacer cualquier cosa.


Los cerebros anticontrabando

Todos ellos se reúnen en una mesa rectangular. El grupo lo preside el ministro de Hacienda, Juan José Daboub, quien está empeñado en no pasar desapercibido en esa cartera en la que se instaló hace pocos meses. Por eso quiere, en un plazo de un año o, quizás muy poco tiempo más, arrancarle $100 millones de dólares a los contrabandistas para depositarlos en las cuentas bancarias del Estado.


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