Maldiciones en la
Asamblea
Alcoholismo, robos, secuestros y una
visita inesperada pusieron la sazón en la
sesión plenaria
Luis
Laínez
El Diario de Hoy
Walter
Araujo abrió muy grande sus ojos desde su
silla de presidente legislativo. Desde
ahí pudo ver al alcalde capitalino,
Héctor Silva, sentarse en una de las
butacas para los visitantes.
- Le damos una cordial bienvenida al alcalde
de San Salvador, quien nos honra con su visita-
dijo en tono sarcástico.
La sesión plenaria avanzaba sin mayor
interés. Los diputados ni siquiera se
molestaron en discutir si era necesario derogar
o no el decreto que declaró la
beligerancia contra Italia, durante la Segunda
Guerra Mundial.
La Asamblea se llenó de barullo.
Walter Durán, del FMLN, protestaba por
algún dictamen rechazado, pero nadie le
hacía caso.
- Señor presidente. Señor
presidente. ¡¡¡Señor
presidente!!!- dijo para llamar la
atención de Araujo, quien conversaba
animadamente.
- Quisiera pedirle a los compañeros
que le bajen el volumen a sus pláticas,
si no les interesa mi exposición.
El desorden continuó. Manuel Melgar,
del FMLN, decidió romper la
monotonía durante la discusión de
la ley seca.
Empezó a repasar la filosofía
de Alberto Masferrer en contra del alcoholismo.
En un arranque de impulsividad, Melgar se puso
de pie y se dirigió hacia Araujo.
- ¡Quiero que le dé el libro de
'El Dinero Maldito' al presidente de su
partido!- dijo, mientras le entregaba un
ejemplar forrado con plástico
transparente.
Por lo bajo, Araujo dijo que no se
atrevía a abrir el paquete por temor a
que tuviera ántrax.
La refriega
La ocurrencia de Melgar sacó una
sonrisa del pétreo rostro de Salvador
Sánchez Cerén.
A quien no le cayó en gracia fue a
Renato Pérez, de ARENA.
- ¿Por qué usted ha aceptado ir
al palco de La Constancia en el Estadio
Cuscatlán? -expresó por el
micrófono.
A su lado, Melgar decía que nunca lo
habían invitado.
- Ahí hubiera podido haber aprovechado
y entregado personalmente el libro.
¿Qué más dinero maldito que
el que se obtiene del robo y del secuestro?-
manifestó, en alusión al FMLN.
Pérez leyó un libro de Luis
Escalante Arce que trata sobre los secuestros en
las décadas de los 70 y 80, y que se
atribuyen a comandantes guerrilleros.
Melgar se retiró del salón. A
su regreso escuchó las risas burlonas de
sus compañeros de fracción,
mientras Renato continuaba su discurso. Se
detuvo a su lado y lo miró con
desdén.
Rafael Benavides, otro del Frente, dijo que
Pérez se sentía aludido por "El
Dinero Maldito" porque él poseía
cantinas en Sonsonate y muchos borrachos
habían muerto por alcohol adulterado.
Pérez dijo "que una cosa es parecer
ser ignorante y otra cosa era demostrarlo". Le
dijo que tenía 15 años de ser
diputado y para serlo ha comprobado no tener
este tipo de negocios.
-Que me perdone si lo ofendí- dijo en
tono de burla.