"Schafik: ¡no
asuste a la niña!"
"Mirá -dijo Eduardo Linares, el
unionista jefe del CAM- aquí hay varios
tipos de votos: hay voto de corriente, voto
fanático, voto consciente, voto del
tín marín y ¡voto
loco!".
- Luis
Laínez
- El Diario
de Hoy
La verdad era que las nueve papeletas
mareaban a cualquiera. En especial porque se
debía elegir entre unos 300
candidatos.
"¡El compañero Miguel
Sáenz lleva ya como media hora!", dijo
una tercerista.
Al rato, el mismo Sáenz, de la
cúpula ortodoxa, aclaró que
sólo se había tardado "cinco
minutos".
Eran las 9:00 de la mañana y la 9a.
Avenida Norte fue cerrada para que los
efemelenistas pudieran votar.
El sitio estaba a medio llenar. Se
congestionó por la tardanza de los
militantes.
"¿Esta es la cola para votar?",
preguntó a las 10:00 a.m. Schafik
Handal.
Se apartó un poco para contestar las
preguntas de los periodistas. Al finalizar su
improvisada rueda informativa, Handal se
encontró a otro militante.
- Yo le diera chance, pero es que me tengo
que ir -dijo.
Handal siguió de pie otros 40 minutos.
Una señora le ofreció su
niña para que la sostuviera.
- ¡La vas a asustar! ¡Se la quiere
comer! -decía Eduardo Linares en voz
alta.
Schafik ni se dio por aludido. Siguió
esperando en la cola. Cuando le llegó su
turno de votar, destinó 50 minutos para
estar completamente seguro de no marcar a
ningún renovador.