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COREA-JAPÓN 2002

 

Nada fue igual tras Beckenbauer

Alemania se hizo hermética después de producir un gran fútbol a finales de los 60 y principios de los 70

EL PAIS
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

1- ALEMANIA 1974. Campeón del mundo. Probablemente no es el mejor equipo alemán de la historia, honor que recaería en la selección que ganó la Eurocopa de 1972: venció a Inglaterra en Wembley (1-3) con la nueva generación del Bayern, integrada por Breitner, Schwarzenbeck y el mejor Uli Hoeness, junto a los clásicos Beckenbauer, Netzer, Vogts y Sigi Held. En el Mundial del 74 había la misma calidad, pero algunos jugadores habían pasado el cénit de su carrera, caso de Beckenbauer, Overath y Grabowski. Era un gran equipo que no terminó de jugar bien. Pero ganó la final a Holanda y esa circunstancia cuenta como plus.

Alineación tipo: Maier; Vogts, Schwarzenbeck, Beckenbauer, Breitner; Grabowski, Bonhof, Overath, Holzenbein; Uli Hoeness y Gerd Muller.

2-MÉXICO 1970. Semifinalista. Un extraordinario equipo con Beckenbauer en la posición ideal, como centrocampista. Luego se refugió como libre y alcanzó más fama, pero había un punto de demagogia en su juego. En el medio campo tenía un impacto tremendo. Junto a él, otro jugador maravilloso: el zurdo Overath, uno de los centrocampistas con más clase que ha dado el fútbol europeo. En la delantera, el joven Gerd Muller acompañaba al incombustible Uwe Seeler, que disputaba su cuarto Mundial. Por la derecha Grabowski era probablemente el mejor extremo derecho de su tiempo. En la defensa, Vogts era una especie de Puyol, Schultz cabeceaba y el veterano Schnellinger —héroe del Milan— transmitía carácter desde el lateral izquierdo. Un equipo comparable al del 74, quizá hasta mejor, pero cayó en la famosa semifinal frente a Italia en la prórroga.
Maier; Vogts, Schultz, Weber, Schnellinger; Grabowski, Beckenbauer, Overath, Lohr; Seeler y Gerd Muller.

3 -INGLATERRA 1966. Finalista. En aquellos tiempos Alemania no practicaba el fútbol hermético y predecible que le ha caracterizado en los últimos 15 años. Aunque a sus jugadores no les faltaba la solidez característica de todos los equipos anteriores y posteriores, había clase en todas las líneas. Fue el Mundial que descubrió al gran Beckenbauer, 21 años por entonces. Jugaba de medio centro y era imparable por su energía, regate, pase y tiro. Overath fue el otro gran descubrimiento, el diez con el que sueña cualquier equipo. Ellos fueron la base sobre la que Alemania edificó sus éxitos en los diez años siguientes. En el Mundial de Inglaterra no les faltó ayuda: Haller era intachable como interior derecho, Held desbordaba por rapidez y Seeler ocultaba un tremendo delantero centro tras su rechoncha figura. El más limitado era Emmerich, extremo izquierdo con un pegada excepcional y poco más. De esa pegada se acuerda Iribar mejor que nadie: España perdió frente a Alemania en la primera fase con un martillazo de Emmerich.
Tilkowski; Hottges, Schultz, Weber, Schnellinger; Haller, Beckenbauer, Overath, Emmerich; Held y Seeler.

4 -ESPAÑA 1982. Finalista. Buen equipo, pero a algunos jugadores se les comenzaba a pasar el arroz. Breitner era uno de ellos. Stielike -que buscaba acomodo como libre en el Real Madrid- ya no funcionaba en el medio campo con la energía de sus años en el Borussia Moenchenglabach. Las repetidas lesiones de Rummenigge tampoco ayudaban. En cualquier caso, había futbolistas de sobra, con el fenomenal Kaltz en el lateral derecho y Karl Forster como implacable central. En la izquierda, el hercúleo Briegel era un síntoma del tipo de jugador que se impondría después en el fútbol alemán. Era evidente que faltaba la contribución de Schuster, centrocampista que resiste la comparación con los mejores del mundo. Su aparición en la Eurocopa de 1980 fue asombrosa. Sin embargo, no volvió a disputar ningún gran torneo, por la grave lesión que sufrió y por sus pésimas relaciones con la Federación de su país.
Schumacher; Kaltz, K. Forster, B. Forster, Briegel; Dremmler, Breitner, Stielike, Littbarski; Rummenigge y Fischer.

5- ITALIA 1990. Campeón. ¿Puede un equipo ganar un Mundial y no recibir demasiada consideración? Éste es el caso. Fue la peor Copa del Mundo de la historia, junto a la actual. La ganó un equipo bastante mediocre, a pesar de la fama de muchos de ellos. Se trataba de una selección que logró colocar a todos sus jugadores en la Liga italiana, excepto a Illgner, portero del Colonia. El principal futbolista era Lothar Matthaeus, por entonces en su apogeo físico. Precisamente, capacidad física es lo que sobraba en Alemania, con gente como Berthold, Kohler, Buchwald o Augenthaler. Dos regateadores ponían la chispita: Hassler y Littbarski. Ninguno de ellos hubiera sido titular en la Alemania de los años setenta. En la delantera, Klinsmann y Voeller percutían sin desmayo y cabeceaban con mucho estilo.
Illgner; Berthold, Kohler, Augenthaler, Buchwald, Brehme; Hassler, Matthaeus, Littbarski; Klinsmann y Voeller.

 

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