| |
Alemania
alcanza su séptima final
La
selección de Alemania estableció ayer, en el Mundial
de Corea y Japón, un récord en este tipo de competiciones
al alcanzar por séptima vez una final, que el próximo
domingo jugará en la ciudad japonesa de Yokohama.
AGENCIA EFE
Deportes
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
|
|
| Michael Ballack salta por el balón
ante la marca del coreano Yoo Sang Chul . Foto:
AP |
De las seis finales que disputaron, los alemanes ganaron tres y
perdieron tres.
Alemania llegó por primera a la final en el Mundial de Suiza
54 y ganó por 3-2 a Hungría.
La segunda vez que alcanzó la máxima instancia de
una Copa del Mundo fue en Inglaterra 66, ocasión en la que
perdió con el equipo anfitrión por 4-2.
La tercera final los germanos la jugaron en el Mundial propio, el
de Alemania 74, contra la naranja mecánica de
Holanda y la ganaron por 2-1.
La cuarta final que disputaron los alemanes fue en España
82 contra Italia, ocasión en la que el conjunto de Enzo Bearzot
se impuso por 3-1.
La quinta ocasión en la que los alemanes jugaron una final
fue en México 86, contra la selección argentina de
Diego Maradona, que ganaron los albicelestes en el estadio Azteca
por 3-2.
La última vez fue en Italia 90 entre los mismos protagonistas,
y esta vez los alemanes de Beckenbauer se desquitaron y ganaron
por 1-0.
De la mano de Ballack
El centrocampista Michael Ballack empujó ayer a Alemania
a la final del Mundial con el tanto que marcó a los 75 minutos
del partido de las semifinales con Corea, pero su alegría
no ha sido completa debido a que no podrá jugar el partido
decisivo de la competición por acumulación de amonestaciones.
|
|
| Marco Bode de Alemania hace la tijereta
ante la mirada atenta de un jugador sudcoreano, juego que fue
ganado por Alemania 1 -0. Foto: AP |
Ballack repitió ayer su hazaña de la fase anterior,
en la que anotó el tanto con el que el equipo de Rudi Voeller
venció en cuartos a Estados Unidos.
El gol de ayer, marcado en un momento del partido en el que nada
indicaba que el marcador pudiera abrirse, se produjo cuatro minutos
después de que el árbitro suizo Urs Meier le amonestara
por segunda vez tras la primera fase.
Ballack ha sido el jugador destacado de un equipo limitado y sin
vuelo pero pragmático a ultranza, que sólo ha necesitado
un gol por partido para ganar por la mínima diferencia en
octavos, cuartos y semifinal.
Alemania recuerda Italia 1990
¡Final! ¡Final!, fue el grito más
escuchado en las calles de Alemania, después de que la selección
germana se clasificara para la final del próximo domingo
del Mundial de fútbol de Corea-Japón.
Tras el final del partido de semifinales que acabó con un
1-0 gracias al gol de Michael Ballack contra Corea del Sur, los
alemanes vivieron momentos de euforia futbolística sólo
comparables a cuando su equipo ganó por última vez
el Mundial, en 1990.
Como ya ocurrió tras los cuartos de final contra Estados
Unidos, el pasado viernes, instantes después del final del
encuentro el silencio se rompió en numerosas ciudades alemanas.
Los coches empezaron a hacer sonar sus bocinas y las calles se llenaron
de la camiseta blanca de la selección y la bandera tricolor
nacional.
La principal concentración festiva tuvo lugar en Hamburgo,
donde, según estimaciones de la Policía, unos 50 mil
aficionados se reunieron para ver el partido ante una gran pantalla
de televisión colocada en el centro de la ciudad. En el barrio
de Sankt Pauli llegaron a juntarse por su parte 20 mil personas.
El grito de alegría tras el gol en el minuto 75 se escuchó
a kilómetros de distancia.
|
|
| Jugadores de Alemania celebran la conquista
del Mundial en Italia 90. Donde derrotaron a los Argentinos,
ahora esperan repetir la hazaña contra el ganador que
salga del juego entre Brasil-Turquía. Foto:
AP |
En Berlín, el epicentro de la celebración fue de
nuevo Potsdamer Platz, donde unas tres mil personas, entre ellas
el alcalde Klaus Wowereit, siguieron el partido también ante
una pantalla panorámica.
Aún horas después del final, los bares más
próximos a la plaza seguían llenos de hinchas, en
medio de un despliegue policial comparable al de multitudinarias
manifestaciones.
Muchos fans berlineses se paseaban llevando en la mano un póster
que regaló un diario local y en el que ponía en letras
grandes ¡Final!. En algunos de ellos, los forofos
del fútbol tacharon esta palabra y escribieron encima directamente
¡Campeones!. Para muchos, que no se creen todavía
que el once nacional haya llegado tan lejos, su país ya ganó
la Copa del Mundo.
De hecho, la Federación Alemana de Futbol ya anunció
un gran recibimiento a sus jugadores para cuando regresen. Poco
después de su llegada al aeropuerto, serán trasladados
al ayuntamiento, donde recibirán el aplauso del público,
ya sea como campeón del mundo o subcampeón.
INDICE
DE NOTICIAS
|
|