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Ventas se reducen al 40 % por el Sitramss CONAPES:

Hubo despidos con el propósito de que los negocios "sobrevivan" a la reducción de ingresos

Los rótulos de "se vende" o "se alquila" son cada vez más frecuentes en la zona por donde pasan los carriles especiales del Sistema Integrado de Transporte del Área Metropolitana de San Salvador (Sitramss). Comerciantes de la zona culpan al megaproyecto del Gobierno de llevar a la quiebra sus negocios y otros solo están "sobreviviendo".

El Consejo Nacional de la Pequeña Empresa en El Salvador (Conapes) expone que la crisis en la que están sumidos esos pequeños establecimientos continuará, incluso cuando inicie operaciones el nuevo sistema de transporte.

"Esto creará un caos en el comercio, en el sentido de que la gente le huye a las trabazones por el tiempo que pierde; lógicamente los afectados serán la mayor parte de los comercios que están en la faja del Sitramss", dijo Ernesto Vilanova, presidente de Conapes.

El empresario aseguró que entre el 40 y 50 por ciento de los negocios están afectados en sus finanzas.

A los comercios también les afecta la falta de acceso a los negocios y la de parqueos, problemas que han tenido que enfrentar y de los cuales se siguen quejando, explicó el presidente de la Cámara de Comercio de Industria de El Salvador (Camarasal), Luis Cardenal.

"Han asumido pérdidas importantes en sus empresas, empresas que por lo general son pequeñas y micro que no tienen la capacidad de aguantar una situación de este tipo por muchos meses, y acordémonos que el Sitramss lleva más de un año en proceso de construcción", expresó Cardenal.

Los propietarios de los negocios pintan un panorama desalentador, especialmente los que están ubicados desde la avenida Independencia y la Alameda Juan Pablo II, hasta la zona del parque Infantil de Diversiones.

Ellos aseguran que desde que iniciaron los trabajos del Sitramss, en agosto de 2013, sus ventas se han reducido hasta un 90 %.

Vilanova expresó que algunos propietarios deciden "hacerle frente" a la situación, otros han optado por despedir empleados.

"Se están retirando de la zona (comerciantes) porque saben que el Sitramss será un fracaso y porque aumentarán los congestionamientos", manifestó.

Pocas ventas

Entre la avenida Independencia y la Alameda Juan Pablo II, Edgar Romero busca hacer la primer venta del día a una señora que se detuvo a ver por unos segundos los muebles que distribuyen en Comercial las Gangas. Pero no logró su objetivo.

Romero aseguró que hace seis meses estuvieron "a punto de cerrar".

El comerciante expuso que en los más de 15 años de vender muebles nuevos y usados en la zona, jamás hubo una crisis como la que viven actualmente.

"Ahorita todavía no nos hemos recuperado, estamos solo sobreviviendo prácticamente. El año pasado, en diciembre, fue malísima la venta, esperamos que este año sea diferente", dijo.

La crisis también afecta a los talleres de mecánica automotriz , de enderezado y pintura.

Enrique García explicó que los trabajos que realizan apenas les alcanza para pagar el alquiler del local, de aproximadamente $500 mensuales.

Según uno de los técnicos encargados de reparar e instalar el aire acondicionado en el taller Punto Frío, el año pasado los propietarios decidieron despedir a cinco personas, de un total de siete empleados.

En el Taller García la historia es igual. Enrique Navas comentó que incluso los medianos y grandes negocios tuvieron que despedir personal para "lograr mantenerse", de lo contrario, aseguró, hubieran quebrado.

"Aquí habíamos más trabajadores antes, otros tres veían amortiguadores, solo nos hemos quedado con el mecánico, el enderezador y pintor, y otros dos que ven radiadores y escapes", explicó.

La mayoría de clientes de una pequeña tienda que distribuye repuestos para máquina de coser provenían de Soyapango, narró uno de los vendedores del lugar.

Luego añadió que debido a que el Viceministerio de Transporte (VMT) desvió a varias rutas que venían de Soyapango, Ilopango y San Martín hacia el centro de San Salvador, para que no circularán por la zona del Sitramss, la afluencia de sus clientes bajó "considerablemente".

Ahora solo él permanece en el local, ya que en este negocio también hubo reducción de personal ante los bajos ingresos que percibían.

Algunos propietarios tienen la "esperanza" que cuando inicie operaciones el sistema pueda mejorar la situación.

Pero Cardenal advierte que aunque se termine la construcción y el Sitramss empiece a funcionar, la población siempre tendrá problemas de acceso debido al reducido espacio que dejó la obra.

De los seis carriles que tenía el bulevar del Ejército, desde los centros comerciales en Soyapango, solo dos podrán ser utilizados por los vehículos particulares en ambos sentidos; mientras que en la Juan Pablo II, desde Fenadesal hasta la 33a. Avenida Norte, por el hospital Médico Quirúrgico, las vías se redujeron a dos y uno en ciertas zonas.

"Siempre habrán dificultades de acceso, porque los espacios se han reducido, antes eran vías de cuatro o de seis carriles, y se les ha restado dos", expresó.

Ante las expectativas de algunos comerciantes de que la situación mejore, Cardenal estimó que "ojalá tengan la capacidad de aguantar hasta que el Sitramss empiece a funcionar adecuadamente".

No obstante, él consideró que las autoridades del VMT deberían de apoyar a ese sector afectado, especialmente a reducir los congestionamientos en la zona y las calles aledañas.

"Cada negocio que cierra es una familia que pierde una inversión, un sueño, sus ahorros, pero también son personas que van a tener muchas dificultades para encontrar otro empleo", sostuvo.

Cardenal estimó que debido a que el Sitramss es un proyecto mal ejecutado, el tráfico vehicular continuará siendo el dolor de cabeza de los automovilistas y de los empresarios.

Según el Consejo Nacional de la Pequeña Empresa en El Salvador
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