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Paciente no recibe medicamento preventivo del cáncer de seno

El Hospital Nacional de la Mujer lleva más de cuatro meses sin tamoxifeno.

Las últimas recetas de la paciente que no han podido ser despachadas en la farmacia del Hospital Nacional de la Mujer, porque no tienen disponible el medicamento.

Las últimas recetas de la paciente que no han podido ser despachadas en la farmacia del Hospital Nacional de la Mujer, porque no tienen disponible el medicamento.   | Foto por EDH

Las últimas recetas de la paciente que no han podido ser despachadas en la farmacia del Hospital Nacional de la Mujer, porque no tienen disponible el medicamento.  

Frustración y temor han plagado la mente de Stephanie durante los últimos cuatro meses, desde que no ha podido recibir el tamoxifeno, un medicamento esencial para que a ella no se le desarrolle el cáncer de seno.    

Stephanie, de 42 años, es una paciente del Hospital Nacional de la Mujer (antes Maternidad), que ha pedido ocultar su verdadero nombre por temor a represalias, pero ha decidido denunciar la escasez que está afectando a las pacientes de dicho centro. 

“La última vez que logré que me dieran pastillas fue en julio. Desde noviembre estoy sin recibir ni tomar mi tratamiento”, reveló Stephanie. 

Ella presenta un alto riesgo de padecer cáncer de seno y como parte de su tratamiento preventivo, debe tomar una pastilla de tamoxifeno al día durante cinco años. 

En julio del 2015 recibió 90 pastillas que le duraron tres meses, pero desde noviembre del año pasado, cuando se le terminaron, no ha vuelto a recibir el medicamento. 

“Otra paciente que también está en el mismo tratamiento me dijo que tenía recetas desde hace seis meses sin haberlas podido cambiar”, dijo la paciente. 

La última vez que pasó consulta en el hospital fue el 7 de enero de este año. 

En esa ocasión ella llegó con la esperanza de que ya hubiera tamoxifeno, pero aún no había en la farmacia. Para su desilusión tampoco tenían loratadina. 

Su próxima cita con su médico fue programada para el 9 de septiembre. 

“Me desanimo, ni loratadina hay, que es algo más bajo de precio”, comentó Stephanie.

Aunque no pasaría consulta, ella volvió a ir a la farmacia del hospital el 25 de febrero, pero la respuesta fue la misma. El centro asistencial sigue sin tener tamoxifeno. 

“No puede ser, es un riesgo para mi tratamiento, lo debo tomar por cinco años, pero me decepciona pensar que debo comenzar de nuevo, o más aún, que podría empeorarme”, lamentó.   

Largo tratamiento preventivo

Stephanie se mantiene en control en el nuevo Maternidad desde inicios del 2013, cuando le detectaran una sospecha de malignidad en la mama derecha. 

Pocos meses después, en mayo de ese mismo año, la lesión ya le había pasado a la siguiente mama. 

El 22 de enero de 2014 fue sometida a una operación en los cuadrantes bilaterales de sus pechos, pero como la lesión fue detectada a tiempo no tuvieron que removerlos por completo. 

Tras la operación en las dos mamas, Stephanie inició el tratamiento de prevención de cáncer y le dieron el medicamento tamoxifeno. 

“La doctora me dijo que era para cinco años, si es que no se alargaba y se lograba bajar el riesgo, pero era solo si llevaba tal y como cual era el tratamiento”, declaró Stephanie. 

Desde entonces, ha habido varios períodos de desabastecimiento de dicho medicamento en el nuevo Hospital de Maternidad. 

En farmacias particulares, la caja con 30 pastillas, para un mes, tiene un costo aproximado de $40. 

Para una madre soltera, que se dedica a labores del hogar, cuidando a sus hijos y nietos y sosteniéndose con los ingresos de una de sus hijas, conseguir esa cantidad es casi imposible.   

Ha habido ocasiones en que Stephanie ha tenido que pedirle dinero prestado a su padre para poder comprarlas, pero no siempre es posible.

El 5 de septiembre de 2014, con el apoyo de la médico que tiene a cargo su caso, la paciente logró tramitar una solicitud al Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) para el tratamiento de tamoxifeno durante tres meses, es decir 90 pastillas. 

En la hoja de solicitud se destacaba que el costo del tratamiento indicado debía ser asumido por el establecimiento solicitante. 

“Tuve que conseguir la firma del director del hospital y de la ministra. Estuve agilizando para que me dieran el tratamiento, pero se tardó dos meses para que me lo entregaron”, explicó. 

En enero cuando fue al hospital y aún no había tamoxifeno, intentó realizar la misma petición de nuevo. 

“Pero me dijeron que otra paciente ya había hecho la solicitud y se la habían realizado, no sé si del hospital o del ministerio”, dijo Stephanie. 

Para la paciente es preocupante pensar que debería estar tomando el medicamento sin falta, ya que, cuando su doctora le explicaba por qué debía cumplir sin falta el tratamiento, le señalaba que las células del cáncer podían activarse. 

En la farmacia del hospital le han pedido que siga llegando o llamando, que se mantenga pendiente hasta que lleguen las medicinas. Mientras tanto, Stephanie se siente vulnerable y ha intentado reforzar las otras medidas, como cuidar su dieta e intentar seguir bajando de peso para no exponerse a una recaída. 

“Pienso que si me sometí a la operación fue por prevención a tiempo, pero a la vez me desanimo de tener que comenzar de cero otra vez como si nunca he tomado esas pastillas”, lamentó Stephanie. 

El Diario de Hoy solicitó la postura de la dirección del hospital, pero sigue pendiente de brindar una respuesta. 

Medicamento para reducir riesgo

El tamoxifeno funciona como una terapia hormonal contra el cáncer de seno. El fármaco ayuda a  bloquear los receptores de estrógeno de las células cancerosas del seno. 

Sin respuesta a la carencia

La preocupación ha llevado a la paciente a buscar ayuda o una respuesta del por qué de la falta del medicamento en diversas instancias del nuevo Maternidad, pero ni en la farmacia ni en trabajo social le han dado una respuesta. 

“No solo soy yo, también hay otras pacientes afectadas. De qué sirve que el edificio sea tan bonito y haya médicos que lo atienden bien a uno, si no hay medicamento”. Stephanie, paciente afectada.
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