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Jornada de cirugías de corazón da esperanza a niños del Bloom

Fundación Latidos de Esperanza espera realizar cerca de 150 cirugías este año

Jornada de cirugías de corazón da esperanza a niños del Bloom

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Jornada de cirugías de corazón da esperanza a niños del Bloom

Roxana Carolina Martínez aguarda pacientemente en la sala de espera, en el segundo nivel del hospital de Niños Benjamín Bloom, para poder ver a su pequeño de dos años, Ricardo, quien se encuentra desde hace varios días en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

El pequeño fue intervenido quirúrgicamente a causa de una afección cardiaca congénita. La cirugía fue hecha por un equipo médico del Boston Children's Hospital de los Estados Unidos.

Son las 11:00 de la mañana y a Roxana se le ve desesperada por que llegue la hora de la visita en el referido nosocomio.

A los tres meses de nacido, a Ricardo le detectaron tetralogía de Fallot, una cardiopatía congénita que se caracteriza por tener cuatro tipos de malformaciones, una de ellas es la estenesosis infundibular o la obstrucción en el tracto de salida del ventrículo derecho del corazón. El cuadro clínico de Ricardo fue considerado grave, comentó Roxana.

"Tenía tres meses, le dio bronconeumonía y desde esa edad lo han ingresado y han observado bastante tiempo", explicó. Desde ese entonces el niño fue sometido a un estricto control médico, le realizaban exámenes especializados y la madre trató de seguir al pie de la letra las indicaciones de los especialistas. Ricardo no podía correr ni jugar como los demás niños.

A Roxana la invade la tristeza al recordar que frecuentemente su pequeño era ingresado en el hospital de San Vicente debido a las complicaciones de la enfermedad, tos excesiva, fiebres, gripe, cansancio y dolores. "Mi miedo era que le fuera a dar un paro (cardiaco). Se le ponían moradas las uñitas, se ponía heladito, los labios cambiaban de color. Eso fue triste, porque a uno de mamá le duele ver a sus hijos enfermos", cuenta con una voz entrecortada. De acuerdo con el diagnóstico de los médicos, dice Roxana, era importante que fuera operado lo más pronto para corregir la malformación cardiaca, de lo contrario esta empeoraría su salud.

"Yo nunca pensé que ellos me iban a operar al niño", cuenta Roxana. Ella se refiere a la Fundación Latidos de Esperanza y Gift of Life International que desde el 12 de octubre desarrollan una jornada de cirugía cardiovascular pediátrica en el hospital Bloom.

La noticia de que su pequeño sería operado le provocó sentimientos encontrados. "Sentí tristeza y alegría a la vez. Tenía miedo de que lo operaran, porque no sabía cómo iba a reaccionar. Uno confía en ellos, de que nos van a ayudar y van a sanar a nuestros niños", dijo. Ricardo aún no sale de la UCI y, según Roxana, los médicos tienen un diagnóstico reservado; no obstante confía en que su pequeño ganará esta batalla.

"Le cambiará la vida por completo"

Un examen del corazón corroboró lo que tanto temía la familia de Vanesa. La niña, que actualmente tiene seis años, padecía de comunicación interventricular o comunicación anormal entre los dos ventrículos del corazón.

La afección congénita no le ha permitido ir a la escuela, tampoco jugar con sus hermanos. "Ella estaba tiernita y se cansaba, se ponía moradita, toda la carita", cuenta la madre de la niña, Rosaura Amaya.

El martes, Vanesa fue operada para corregir esa malformación. Rosaura asegura que no dejó de preocuparse porque ese tipo de operaciones es muy "delicada", pero esos momento de angustia se transformaron en alegría. Vanesa podrá jugar, saltar y correr con normalidad, ya que según Rosaura los médicos le han asegurado que el problema fue corregido y que la cirugía le cambió la vida por completo.

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