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Falta de recursos afecta la enseñanza a párvulos

Algunos docentes compran el material, otros piden ayuda a los padres y reciclan material

Las maestras de parvularia del sistema público tienen graves limitaciones de recursos para trabajar. Foto EDH / RENÉ ESTRADAA algunas escuelas les falta espacio para que los niños jueguen. Foto EDH / RENÉ ESTRADA

Las maestras de parvularia del sistema público tienen graves limitaciones de recursos para trabajar. Foto EDH / RENÉ ESTRADAA algunas escuelas les falta espacio para que los niños...

Las maestras de parvularia del sistema público tienen graves limitaciones de recursos para trabajar. Foto EDH / RENÉ ESTRADAA algunas escuelas les falta espacio para que los niños jueguen. Foto EDH / RENÉ ESTRADA

Maestras que atienden parvularia en algunos centros educativos públicos destacan que, si bien el Ministerio de Educación (Mined) introdujo desde el año pasado una metodología orientada a que los niños de ese nivel educativo aprendan jugando, la falta de materiales educativos vuelve complicada su tarea diaria.

La situación preocupa a los a los docentes, quienes señalan que la carencia de estos recursos incide en la enseñanza.

"(Los recursos didácticos) es algo fundamental en parvularia, ya que (con ello) se fortalecen (en los infantes) las impresiones visuales de símbolos y códigos".

Susana Figueroa, una profesora que atiende la preparatoria de seis años en el Centro Escolar Urbanización Monte Carmelo, de Cuscatancingo, afirma que además de que no tienen juguetes educativos, como frutas y verduras, u otros que sirven para enseñarles a los niños a amarrar las cintas o manipular el zíper, tampoco tienen libros de cuentos grandes.

"Hay demasiadas necesidades, desde un jabón para lavarnos las manos después de cada comida, o una toalla, hasta materiales más grandes. Lo más que tenemos son unos legos que los mismos padres han llevado", lamenta la profesora Figueroa, quien tiene 14 años de experiencia de atender parvularia.

Figueroa no puede poner de su bolsillo para comprar materiales, por eso sus compañeros la apoyan incluso con objetos reciclables.

"Para decirle que en un basurero nos encontramos cartones y unas cositas como moldes que habían sido de paredes que habían arrancado... Nosotros los recogimos y nos llevamos una parte (para utilizarlos)", explica.

La docente dice que en su caso el mobiliario escolar de los niños de ese nivel es nuevo, pero necesitan estantes en donde ubicar los pocos materiales que tiene para trabajar.

Para la maestra Flor Granados Cruz, del Centro Escolar Comunidad Planes de Mariona, la situación no es mejor. "Lo que es material didáctico no lo tenemos, lo que son juegos", afirmó.

Expuso que los infantes que asisten a esa parvularia no tienen mobiliario adecuado para sentarse. "Las mesitas y las sillitas ya están bien deterioradas. Ni tenemos siquiera estantes", precisó la profesora Granados Cruz.

La educadora manifiesta que en su caso compra algunos materiales de su salario y los padres de familia le apoyan un poquito, porque también son de escasos recursos.

De allí que a la profesora Granados Cruz le gustaría que la cartera de Educación le proporcionara aunque sea libretas para trabajar con los niños el apresto para que desarrollen su motricidad.

Otra de las instituciones educativas en donde las maestras de parvularia resienten la falta de recursos es en el Centro Escolar 22 de Junio. La profesora Rosa María Escobar expresó que el paquete educativo que el Mined entrega no cubre las necesidades de material.

"Ese paquete no cumple los requisitos para que el niño tenga (material para trabajar). Solo como tres cuadernitos, las crayolas y la pintura de dedo. Los padres se hacen ilusión de que todo va a venir, pero se les hace ver en la reunión que ellos tienen también que poner de su parte para los niños, porque no da abasto", declara Escobar.

La educadora hace un esfuerzo para aportar un poquito de su salario para comprar material como cartulina, porque no todos los padres colaboran en la compra de material.

Para paliar un poco la necesidad, la profesora Escobar realiza una minicampaña de recolección de juguetes entre sus compañeros, los miembros de su familia y los padres.

De hecho al fondo de su salón mantiene un pequeño saco donde colecta juguetes que le donan.

Ella reconoce que a veces llegan al saquito algunos juegos educativos como rompecabezas o los que sirven para construir figuras, pero no todo el material que logra reunir es acorde con la necesidad pedagógica pero, según expuso, trata de adecuarlo.

Explica que para este año lo que el Ministerio de Educación les ha dado a tiempo es la guía que utilizan para trabajar con los estudiantes, pero carece de las libretas para el apresto.

Esta parvularia también necesita que se le dote de mesas y sillitas. Actualmente, lo hacen en sillas y mesas que no corresponden a su edad y que además de eso están deterioradas.

En la Escuela 22 de Junio la limitante para la enseñanza no solo es el material educativo, esto debido a que la nueva metodología de enseñanza hace imperativo que además del aula, los centros tengan otros espacios adicionales para que los profesores trabajen con los niños y eso es algo que el centro de estudios no tiene.

Si bien la escuela tiene un edificio de construcción mixta, casi no tiene espacio de recreación en donde su población estudiantil, desde parvularia hasta tercer ciclo, pueda hacer actividades de recreación.

De esta forma la profesora Escobar está limitada a trabajar con sus niños entre las cuatro paredes del salón de clase.

Allí aprenden, pero también comen y hacen la siesta.

"Hay escuelas bien bonitas. Yo no he ido pero (la compañera) Ada me contó que tienen su salón para descanso, su salón para comer... Y nosotros aquí solo contamos con el aula y el pedacito de patio y ni las mesitas", lamenta la docente.

Para el profesor Francisco Zelada, secretario general de la gremial docente Simeduco, es preocupante que a los centros educativos no llegue el material educativo que permita que los docentes de parvularia apliquen de la mejor manera posible la nueva metodología.

Zelada afirma que esta situación está relacionada directamente con el hecho de que el Ministerio de Educación no desembolsa los fondos destinados al funcionamiento de las instituciones educativas públicas.

"Las modalidades educativas no han logrado invertir en parvularia, pero también hay descuido generalizado en este tema de la educación inicial y es una de las cosas por las que el gobierno debería apostar. Todos sabemos que la mayor cantidad de conocimientos nosotros los aprendemos como seres humanos los primeros años de vida", asegura el sindicalista.

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