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Al cumplir un mes de protestas

Sube a 26 los muertos por crisis venezuela

manifestaciones estudiantiles y opositoras no cesan contra el régimen de Maduro, a quien Heinz Dieterich le vaticina solo ocho semanas más en el poder

Los manifestantes fueron dispersados con gases lacrimógenos, balas y chorros de agua, para impedir que llegaran hasta el centro de Caracas. foto edh /Reuters

Los manifestantes fueron dispersados con gases lacrimógenos, balas y chorros de agua, para impedir que llegaran hasta el centro de Caracas. foto edh /Reuters

Los manifestantes fueron dispersados con gases lacrimógenos, balas y chorros de agua, para impedir que llegaran hasta el centro de Caracas. foto edh /Reuters

VENEZUELA. Las manifestaciones contra el Gobierno de Nicolás Maduro que ayer cumplieron un mes, se recrudecieron con choques entre manifestantes y fuerzas de seguridad que sumaron tres muertes más a la peor ola de protestas en una década.

Miles de jóvenes intentaron marchar hasta el centro de Caracas para exigir se investiguen las denuncias de torturas a detenidos, pero la policía antimotines salió al cruce para evitar que se toparan con una marcha de seguidores del Gobierno chavista.

Maduro adelantó el martes que la misma suerte correrán todas las manifestaciones opositoras que pretendan entrar en el Distrito Capital hasta que la oposición no se reúna con él, las barricadas se desactiven y cese el "golpe" que, según dice, hay en su contra.

Con gases lacrimógenos y chorros de agua, policías armados intentaban dispersar a los manifestantes —mayormente estudiantes universitarios— que lanzaban piedras y cócteles molotov. Varios fueron heridos en la batalla campal, según testigos.

La diputada opositora Maria Corina Machado y el líder estudiantil Juan Requesens intentaron mediar con policías para avanzar de manera pacífica hasta la defensoría, pero fue en vano.

"Seguiremos en las calles hasta que el Gobierno nos oiga", dijo Doménica Pizzorno, una estudiante de arquitectura con el rostro cubierto y pasta de dientes bajo los ojos para combatir el efecto de las bombas lacrimógenas.

"Si creen que con más represión podrán acallarnos, se equivocan. El que se cansa, pierde", agregó la estudiante de 22 años citando uno de los eslóganes de las manifestaciones.

Aunque las protestas por la altísima inflación, la escasez de productos básicos y la preocupante delincuencia ya llevan más de un mes y acumulan 26 muertos y cientos de heridos, no había indicios de que Maduro ceda ante la presión social.

Sin embargo, el ideólogo chavista Heinz Dieterich afirmó al diario alemán Der Spiegel que a Maduro solo le quedan ocho semanas como máximo en el poder (leer nota aparte).

Las nuevas víctimas

Las muertes de ayer ocurrieron en la ciudad de Valencia, la capital del central estado de Carabobo, donde un estudiante, un Guardia Nacional y un civil fallecieron baleados, mientras otros resultaron heridos.

"Francotiradores dispararon contra su propia gente y lamentablemente hay un fallecido y varios heridos", dijo Francisco Ameliach, gobernador oficialista de Carabobo.

En la misma ciudad también fue abatido un capitán de la Guardia Nacional por "delincuentes terroristas", dijo más tarde el gobernador en su cuenta de Twitter.

Minutos después el alcalde de Valencia, el opositor Miguel Cocchiola, informó sobre la muerte de un hombre de 42 años alcanzado por una bala mientras pintaba la fachada de su casa.

Por su parte, Maduro aseguró que tomaría "medidas drásticas" contra quienes disparen "contra el pueblo", y volvió a arremeter contra el movimiento opositor Voluntad Popular, al que pertenece Leopoldo López, preso en una cárcel militar, diciendo que van a "pagar por esos muertos".

Pero mientras Maduro dirigía la "comisión por la paz" en el centro de Caracas con estudiantes afines al chavismo, los uniformados lanzaban gases lacrimógenos intentando dispersar a los manifestantes.

Entre tanto, el secretario de Estado de EE. UU., John Kerry, aseguró ayer que su Gobierno se reserva la opción de imponer sanciones a Venezuela o invocar la Carta Democrática Interamericana de la OEA si continúa la represión, pero confía en que otros países del continente puedan influir para que el diálogo avance.

Por su parte, los cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), ente afín al gobierno venezolano, acordaron ayer en una reunión en Chile crear una comisión que asesore y busque mecanismos para recuperar la convivencia política en Venezuela, cuyo primer encuentro sería a más tardar la primera semana de abril. —AGENCIAS.

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