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Senadores EE.UU. revelan graves abusos a niños

Mayoría de casos son menores indocumentados centroamericanos, segun la denuncia. Departamento de Salud ignora cuántos viven con personas condenadas por delitos graves.

Boys wait in line to make a phone call as they are joined by hundreds of mostly Central American immigrant children that are being processed and held at the U.S. Customs and Border Protection Nogales Placement Center in Nogales

La violencia que impera en El Salvador, Guatemala y Honduras ha sido el desencadenante de una masiva llegada de menores indocumentados a Estados Unidos. | Foto por EDH

La violencia que impera en El Salvador, Guatemala y Honduras ha sido el desencadenante de una masiva llegada de menores indocumentados a Estados Unidos.

Dos senadores de EE.UU. revelaron los graves abusos que han sufrido algunos menores inmigrantes indocumentados, la mayor parte de Centroamérica y a los que el Gobierno puso bajo custodia de malhechores que los explotaron laboral y sexualmente. 

“Menores vulnerables y traumatizados, abusados por quienes los tenían en custodia, fueron forzados a trabajar en condiciones agotadoras, literalmente sin ningún pago y mientras vivían en condiciones insalubres y peligrosas”, denunció ayer la senadora demócrata Claire McCaskill en un subcomité del Congreso de EE.UU. 

Las acusaciones de McCaskill se basan en una investigación, impulsada también por el senador republicano Rob Portman y que expone los fallos que ha cometido supuestamente el Departamentos de Salud (HHS) a la hora de proteger a menores que llegaron de forma ilegal a EE.UU. huyendo de la violencia de sus países de origen. 

El Departamento de Salud (HHS) es el brazo del Ejecutivo responsable de buscar una casa de acogida segura para los niños mientras la Justicia determina si pueden permanecer en Estados Unidos o si deben ser expulsados a sus países de origen. 

En el informe de la investigación, al que tuvo acceso Efe, los senadores afirman que 13 menores han sido víctimas de trata de personas y que otros 15 niños podrían haber sufrido abusos, aunque resaltan que es imposible conocer el número total de víctimas porque el HHS “no tiene ninguna manera de seguir estos casos”. 

“El HHS colocó a una menor de 16 años con alguien que decía ser su primo. La realidad es que esa persona no tenía ninguna relación con la menor y además había pagado para que ella pudiera venir a EE.UU. La menor, que ya había sufrido abusos sexuales en su país, fue obligada a tener sexo con ese individuo”, denunció McCaskill. Este es, según la senadora, solo uno de los casos en los que el Gobierno del presidente Barack Obama actuó de forma irresponsable al conceder la custodia temporal de menores a individuos que, en vez de protegerlos, abusaron de ellos. 

La mayor parte de los abusos que retrataron los senadores fueron laborales, como muestra el caso de un adolescente de 17 años que vivía con otros 14 menores en condiciones deplorables y que fue obligado a trabajar 12 horas al día hasta ponerse “literalmente enfermo”, según McCaskill. 

Tanto McCaskill como Portman, presidente del subcomité de Investigaciones del Senado, acusaron al Departamento de Salud (HHS) de haber incurrido en “fallos sistemáticos” que perjudicaron a los menores y que podían haberse evitado fácilmente. 

Según los senadores, los funcionarios del HHS no comprobaron si las personas que iban a vivir con el menor tenían antecedentes penales, no visitaron las casas donde se iban a alojar los niños y tampoco investigaron si varios menores estaban siendo realojados en una misma dirección, lo que podría dar pistas sobre abusos. 

“Lo que me preocupa es que el HHS nos dijo que era literalmente imposible saber cuántos niños estaban viviendo con personas condenadas por crímenes graves, tampoco podían saber qué crímenes habían cometido y cómo estaban viviendo los niños. El punto es que esto es inaceptable”, zanjó Portman. 

El secretario adjunto para Niños y Familias del HHS, Mark H. Greenberg, defendió que la regulación de su departamento exige que se realicen exhaustivos controles sobre los individuos que van a acoger a los niños, incluida la identidad, antecedentes penales o relación de parentesco con el menor. 

“Tenemos conocimiento de nuestras responsabilidades con estos niños y continuaremos buscando maneras para fortalecer las garantías”, defendió Greenberg en su intervención ante el subcomité de Investigaciones del Senado. 

El funcionario hizo hincapié en que durante el año fiscal 2015 (del 1 de octubre de 2014 al 30 de septiembre de 2015) el HHS ha tenido que buscar más hogares que en otros años para realojar a los menores, quienes en algunos casos ya habían pasado por centros de detención para indocumentados. 

En el año fiscal 2013, el HHS realojó a 24.668 menores, una cifra que se incrementó significativamente en 2014 (57.496) por la gran cantidad de niños que cruzaron la frontera en el verano de ese año y que, en el año fiscal 2015 pasó a 33.726 niños, que fueron puestos al cuidado de la Oficina de Realojamiento de Refugiados (ORR). 

En su intervención, Greenberg destacó que los menores que se arriesgan a cruzar la frontera de forma ilegal solían ser adolescentes de unos 14 años, pero cada vez observan que más niños más jóvenes se atreven a poner su vida a merced del desierto por la promesa de una vida mejor en Estados Unidos.

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