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Presupuesto de EE. UU. deja fuera plan migratorio

La Cámara baja avaló el plan de gastos del gobierno, pero no incluye los fondos para Departamento de Seguridad Nacional

El presidente Barack Obama se reunió ayer en la Casa Blanca con sus asesores en la lucha contra el ébola. Foto edh /Reuters

El presidente Barack Obama se reunió ayer en la Casa Blanca con sus asesores en la lucha contra el ébola. Foto edh /Reuters

El presidente Barack Obama se reunió ayer en la Casa Blanca con sus asesores en la lucha contra el ébola. Foto edh /Reuters

WASHINGTON. La Cámara de Representantes de Estados Unidos evitó un cierre del Gobierno el jueves al aprobar a última hora y por un escaso margen de votos la ley de gastos de 1.1 billones de dólares para 2015, pero ha dejado por fuera el financiamiento para el Departamento de Seguridad Nacional.

El presupuesto avalado pasó a manos del Senado que ayer discutía si lo aprueban tal como llegó o si lo modifican. De hecho, el líder de la mayoría demócrata en la cámara alta, Harry Reid, pidió "cooperación" a todos los senadores para aprobar el presupuesto entre ayer y hoy, aunque la Cámara baja aprobó ayer ampliar hasta el próximo miércoles el presupuesto actual para dar más tiempo a la discusión.

Reid admitió que hay senadores "que no están conformes" con el proyecto aprobado en la Cámara Baja, pero agregó que "tendrán la oportunidad de que sus objeciones sean escuchadas".

De ser aprobada por el Senado, la ley de gastos financiaría a todos los organismos gubernamentales hasta septiembre del 2015, a excepción del Departamento de Seguridad Nacional, que obtendría nada más una prórroga solo hasta el 27 de febrero próximo.

Eso quedó así en el presupuesto porque los republicanos tienen la intención de negar el financiamiento a la agencia para impedir que se lleve a cabo la orden ejecutiva del presidente Barack Obama, la cual permitiría a unos cinco millones de inmigrantes indocumentados permanecer y trabajar en Estados Unidos por tres años más.

Durante la discusión del presupuesto en la Cámara baja, los republicanos del ala más conservadora de su partido cuestionaron que la medida no bloqueaba los fondos para la orden de reforma migratoria de Obama.

En la votación 219 a 206, 67 republicanos rechazaron la iniciativa de gastos, en gran parte porque no tomó medidas para detener la orden ejecutiva de reforma inmigratoria de Obama. Pero eso fue contrarrestado por 57 demócratas que votaron a favor.

Los demócratas dijeron que los líderes republicanos, que exhibieron su nueva fuerza política después de unas sólidas victorias en las elecciones de noviembre y que les dieron el control de ambas cámaras del Congreso a partir del próximo año, también fueron muy lejos al tratar de revertir parte de la ley de reforma financiera "Dodd-Frank", además de permitir mayores donaciones de dinero a las campañas políticas.

Algunos demócratas exigieron la eliminación de una disposición que permite un fuerte incremento de las contribuciones individuales a los partidos políticos nacionales para las elecciones federales, potencialmente hasta 777,600 dólares al año.

El debate enfrentó a Obama contra Pelosi, de sus aliados más fieles en el Congreso, cuando el mandatario emprendió una campaña de última hora para convencer a los demócratas que dejaran a un lado sus objeciones, argumentando que si no lo hacían el partido obtendría un acuerdo de gasto peor el año que viene bajo el control de los republicanos.

El esfuerzo por salvar el proyecto de ley enfureció a algunos demócratas, porque la Casa Blanca se implicó a fondo para asegurar los votos necesarios para dar luz verde al presupuesto, con llamadas del propio Obama y de su vicepresidente, Joe Biden, a los congresistas demócratas que se oponían.

La votación siguió un largo día de discordia en el Capitolio que subrayó la débil unidad de los demócratas y produjo una incómoda alianza entre el presidente Obama y el presidente de la Cámara baja, el republicano John Boehner, enemigos en batallas por el presupuesto en el pasado.

Si bien Obama aplaudió la financiación para la lucha contra el ébola ($5,400 millones) y los $64,000 millones para operaciones militares en el extranjero, entre ellas la lucha contra el Estado Islámico (EI) en Siria e Iraq, destacó que hay algunas disposiciones que "realmente" no le gustan, pero que lo aprobado permitirá avanzar en el país en lo económico y en seguridad nacional.—AGENCIAS.

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