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Obama pide a padres de C.A. no enviar a niños por las fronteras

El mandatario remarcó el peligro que corren de viajar solos y de caer en manos de traficantes

El presidente Barack Obama ayer durante un acto público sobre economía en Minneapolis. foto edh / Reuters

El presidente Barack Obama ayer durante un acto público sobre economía en Minneapolis. foto edh / Reuters

El presidente Barack Obama ayer durante un acto público sobre economía en Minneapolis. foto edh / Reuters

WASHINGTON. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pidió ayer a los padres centroamericanos que "no envíen a sus hijos no acompañados en trenes o a través de un grupo de traficantes" de personas.

"Si llegan, los enviaremos de vuelta y, lo que es más importante, podrían no llegar", añadió Obama, durante una entrevista con la cadena de televisión ABC.

Según el presidente, la mayoría de los niños que cruzan la frontera proceden de Centroamérica y muchos de ellos son niñas jóvenes y niños menores 13 años.

Además, el presidente Obama insistió en el peligro de enviar a los menores, alertando de que pueden ser víctimas de tráfico sexual o morir al caerse del tren en el que viajan.

Mientras, algunos líderes del Congreso de Estados Unidos están pidiendo al Gobierno que evalúe lanzar un programa de refugiados de emergencia para niños centroamericanos inmigrantes, como forma de enfrentar una crisis humanitaria que está creciendo rápidamente en la frontera con México.

El senador republicano John McCain (Arizona) dijo que la clave para desactivar la crisis en la frontera sur es establecer un programa para postular al estatus de refugiado en Honduras, El Salvador y Guatemala, donde los abusos en los hogares, la violencia de las pandillas y la pobreza se extienden.

McCain y otros congresistas, tanto republicanos como demócratas, dicen que un programa de refugiados puede desalentar a los menores a emprender en el peligroso viaje. Al mismo tiempo, les daría una salida legal para dejar los tres países, que están entre los cinco con mayor tasa de homicidios del mundo.

Por su parte, el vicepresidente estadounidense, Joe Biden, se reunió con líderes religiosos y defensores de refugiados, con quienes abordó la problemática de que los menores crucen la frontera con México, además de la necesidad de la reforma migratoria.

Biden informó a los grupos de los esfuerzos del Gobierno para hacer frente a la "urgente situación humanitaria" causada por la entrada a EE. UU. de menores no acompañados y adultos indocumentados, que siguen ingresando al país en su mayoría procedentes de América Central, informó la Casa Blanca en un comunicado.

El vicepresidente también abordó los resultados de su reciente visita a Guatemala y El Salvador, donde se reunió con los mandatarios de ambos países, Otto Pérez Molina y Salvador Sánchez.

El vicepresidente se reunió también con miembros de "Bibles, Badges y Business", una coalición nacional de empresarios, líderes religiosos y representantes de la ley, a quienes animó a seguir defendiendo una reforma migratoria con sentido común.

El número de menores que entraron solos a EE. UU. superó los 52,000 en los últimos nueve meses y se prevé que rocen los 100,000 para finales de 2014.

Demócratas urgen una reforma migratoria

El congresista demócrata Luis Gutiérrez instó al presidente Obama a que modifique su política de deportaciones inmediatamente ante las millones de familias que llevan años esperando una reforma a la ley de migración.

"Sabemos que el gobierno federal ya tiene las modificaciones. Las han estado preparando y ellos han hablado sobre fines de julio. Creemos que esa fecha debe adelantarse", dijo el congresista por Illinois, una voz importante en el tema migratorio quien declaró muertos los esfuerzos legislativos para este año.

Pero el liderazgo de su partido en ambas cámaras del Congreso aseveró que prefiere dar otro mes a la mayoría republicana en la cámara baja para que reforme la ley migratoria.

El senador por Nueva York Charles Schumer dijo que el 31 de julio es la fecha límite para que el presidente emita una orden ejecutiva modificando las deportaciones si no hay progreso en el Congreso.

Y el senador por Nueva Jersey Bob Menéndez justificó esperar un mes más para "permitirnos darles una oportunidad y no darles argumentos para decir que el presidente no aplica las leyes". —AGENCIAS

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