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Nadie quiere a Snowden, solo Morales y Maduro

El excolaborador de la CIA ha pedido asilo político en 21 países

LONDRES. En medio del escándalo desatado por la demora del avión presidencial del boliviano Evo Morales, poco y nada se sabe de Edward Snowden, el exempleado de la CIA que desencadenó un escándalo diplomático inesperado.

Las autoridades rusas mantenían ayer un riguroso silencio sobre la posibilidad de que el exanalista estadounidense de la CIA pudiera haber abandonado la zona de tránsito del aeropuerto de Sheremétievo.

Snowden, que llegó a la capital rusa el pasado 23 de junio, no estaba en el avión del gobernante de Bolivia, Evo Morales. Tampoco en el del venezolano Nicolás Maduro, quien también había negado esa posibilidad.

Tanto Evo como Maduro fueron los únicos mandatarios mundiales que se han mostrado dispuestos a conceder sin condiciones asilo político al fugitivo reclamado por la justicia estadounidense.

El portal WikiLeaks reveló que Snowden, requerido por espionaje en EE. UU., pidió asilo político a 21 países, entre ellos varios de América Latina, entre ellos Ecuador que sí asiló a Julian Assange.

Otros a los que les ha pedido asilo son Venezuela, Bolivia, Brasil, España, Austria, China, Cuba, Finlandia, Francia, Alemania, India, Italia, Irlanda, Países Bajos, Nicaragua, Noruega, Polonia, Rusia, Islandia y Suiza.

Sin embargo, la mayoría ha manifestado sus reparos o simplemente han dicho que no pueden darle protección.

Como primera excusa niegan que se haya pedido el asilo; otros dicen que no se puede otorgar el refugio diplomático porque Snowden debería estar en el país para solicitarlo oficialmente.

El martes por la noche, el episodio de la prohibición del espacio aéreo por varios países europeos al avión del gobernante boliviano, Evo Morales, terminó de asentar la impresión de que los europeos tratan de sacarse de encima a Snowden "como a una patata caliente".

Según Bolivia, Portugal Francia e Italia le cerraron su espacio aéreo al avión de Evo, que regresaba a La Paz desde Moscú, porque creían que Snowden viajaba en el mismo.

La medida, que desencadenó una oleada de reacciones indignadas en toda América Latina, fue rectificada después y el gobernante boliviano pudo reanudar su viaje ayer, tras una escala obligada en Viena. Tanto Bolivia como Austria confirmaron que Snowden no se encontraba en el avión.

Presión

A los largo de la semana Estados Unidos ha mantenido una ofensiva diplomática para que Rusia expulse a Snowden.

"Los delitos del señor Snowden no son políticos, son delitos graves en Estados Unidos… no tenemos un tratado de extradición con Rusia pero desde luego hay una base legal" para que Snowden regrese a EE. UU., explicó el portavoz del Departamento de Estado, Patrick Ventrell.

Washignton también está en contacto "con una amplia gama de países que podrían servir como lugares de tránsito o destinos finales" para Snowden, según la portavoz del Departamento de Estado, Jen Psaki, y el mensaje a todos ellos es que "está acusado de filtrar información clasificada" y, por tanto, debe regresar a EE. UU. —AGENCIAS

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