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"Mamá, rápido, ponte a rezar"

Bitnara llamó a su madre y le pidió que orara antes de que se hundiera el ferri surcoreano el pasado miércoles que ya ha dejado 86 muertos y más de 200 desaparecidos

Familiares esperan en un gimnasio recibir noticias sobre sus familiares desaparecidos. Foto EFE

Familiares esperan en un gimnasio recibir noticias sobre sus familiares desaparecidos. Foto EFE

Familiares esperan en un gimnasio recibir noticias sobre sus familiares desaparecidos. Foto EFE

El periódico español El País publicó las declaraciones que realizó Kim Jung-hwa, una profesora madre de Bitnara, una de las jóvenes desaparecidas en el buque surcoreano que se hundió el pasado miércoles.

Kim Jung-hwa indicó al El País, entre lágrimas, que la joven de 16 años, le llamó a las 9.56 de la mañana y le dijo: "Mamá, rápido, ponte a rezar. Estamos todos reunidos rezando". Seguido llamó a su padre pidiéndole que le salvara.

Hasta el momento, 86 personas se han encontrado muertas, 214 desaparecidas y 174 han sido rescatadas. Asimismo, en el día de hoy, según reportan varias agencias, se han puesto de manifiesto algunos errores producidos en los momentos claves

Las dudas del capitán a la hora de evacuar el barco cuando empezó a inclinarse, la incapacidad de la tripulación para desplegar los botes salvavidas o la avería del sistema de megafonía son hechos que se ponen de manifiesto en esas comunicaciones y que pudieron contribuir al gran coste humano del accidente.

"El ferri está en peligro. Se está inclinando", fue la primera emisión radiofónica desde la cabina del barco a la torre de control, a las 08.55 horas del miércoles (23.55 GMT del martes) varios minutos después de escucharse un fuerte estruendo en la nave.

Más tarde, a las 09.00 la torre de control pidió a la tripulación del Sewol ponerse los chalecos salvavidas y evacuar a los pasajeros. Pero, a pesar de las circunstancias extremas el capitán siguió sin dar la orden de evacuación de los pasajeros al no obtener la confirmación de que éstos iban a ser inmediatamente rescatados en caso de salir al exterior, según la transcripción.

La máxima autoridad del buque, que el viernes prestó declaración tras su arresto, confesó que tenía miedo de que los pasajeros murieran arrastrados por el viento, las fuertes olas y las corrientes marinas en caso de evacuarlos antes de la llegada de los equipos de rescate.

Sin embargo, su decisión provocó que la mayoría quedaran atrapados dentro del barco, lo que elevó la cifra de muertos y desaparecidos a más de 300.

En cuanto a los botes de emergencia, se reveló que los tripulantes no fueron capaces de desplegarlos debido a la rápida inclinación del ferri.

Mientras tanto, los buzos prosiguen sus labores para rescatar loa cuerpos del barco y tratar de encontrar a gente con vida, aunque según van pasando los días, las posibilidades se reducen.

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